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Sociedad

Escándalo de la adolescente y el Presidente: La historia de amor entre Perón y Nelly Rivas

«Muchas chicas fuimos abobadas por él. El general alimentaba nuestras agitaciones corporales», dice Nelly

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Durante un año y medio, el ex presidente argentino Juan Domingo Perón mantuvo una relación amorosa con Nelly Rivas, una joven de 14 años. Este controversial episodio, que sacudió la prensa de la época, se reconstruye en el libro «Amor y Violencia» por el abogado Juan Ovidio Zavala, quien defendió a Nelly y a sus padres en un largo proceso judicial.

NELLY RIVAS, SEDUCIDA A LOS 14 AÑOS

Un Amor Inusual

El romance entre el General y Nelita arrancó en 1953, tras la muerte de Evita. Las jóvenes de la Unión de Estudiantes Secundarios visitaban con frecuencia la Quinta de Olivos. Allí se produjeron los primeros intercambios de miradas y los pasos de seducción apenas disimulados que culminaron en noches tiernas y ardientes en las habitaciones del Palacio Unzué, la afrancesada residencia presidencial que se ubicaba donde hoy se erige la Biblioteca Nacional, en el barrio porteño de Recoleta.

Nelly Rivas, una adolescente de origen modesto, conoció a Juan Domingo Perón en la residencia presidencial. A pesar de la gran diferencia de edad entre ambos, Nelly quedó cautivada por la personalidad del presidente. Durante un tiempo, ella y otras jóvenes visitaban a Perón en la residencia.

Perón y Nelly compartieron un dormitorio en la residencia presidencial durante aproximadamente año y medio. Sin embargo, esta relación llegaría a su fin cuando un levantamiento contra Perón en 1955 desencadenó su partida al exilio y el encarcelamiento de Nelly en un asilo para menores delincuentes. Sus padres también fueron arrestados bajo la acusación de complicidad en un caso de estupro.

La defensa de Nelly y sus padres llevó a un prolongado proceso judicial que duró diez años. El abogado Zavala reconstruyó esta historia en su libro «Amor y Violencia», que destapa los detalles de la relación y su desenlace.

Una Vida Perturbada

La relación con Perón dejó una profunda huella en la vida de Nelly. Abandonó sus estudios y se mudó a la residencia presidencial, donde compartió dormitorio con el líder argentino. Tras el fin de su romance, Nelly experimentó un período de sufrimiento, incluso siendo internada en un asilo de monjas para menores delincuentes. Finalmente, después de años de juicio, los hechos prescribieron en 1965.

El abogado que representó a Nelly y a sus padres, en un kafkiano proceso judicial que se prolongó durante diez años, reconstruyó su historia en Amor y violenciaun libro que publicaría Planeta Argentina.

«Muchas chicas fuimos abobadas por él. El general alimentaba nuestras agitaciones corporales», dice Nelly

Nelly sintió un potente flechazo por el presidente. Y se propuso vencer en la batalla que las jovencitas de la Unión de Estudiantes Secundarios, un club deportivo reclutado para visitar y distraer al general Perón, libraban por ganar su atención. «Muchas fuimos abobadas por él», relató Nelly a su abogado. El general «alimentaba nuestro romanticismo y nuestras agitaciones corporales», añadió.

Las muchachas circulaban en ciclomotor por los jardines del palacio, almorzaban con el presidente y aprovechaban para hacerle peticiones.

Cuando a Nelly le tocó sentarse a su lado, le solicitó una vivienda social para sus padres. La consiguió. Otro día se las ingenió para verlo a solas en el jardín. A la semana siguiente, un coche oficial pasó a buscar a la muchacha a la humilde portería de sus padres en el pueblecito de Chacabuco.

Una segunda Evita

Las niñas del club estudiantil querían conquistarlo. «Cada una de nosotras quería ser una segunda Evita», confiesó en su momento.

Perón la recibió en su despacho acompañado por uno de sus ministros. Luego le encomendaron el cuidado de los perros del general: Monito y Tinolita. Y el 15 de enero de 1954, como los perros estaban enfermos, el mayordomo le dijo: «Quédate a cuidarlos».

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«No me sacaron nunca más. Una de las habitaciones que nadie usaba y que había sido dormitorio de Evita terminó siendo donde me acomodaron».

Abandonó los estudios. Pasó de vivir en una casa de un dormitorio a habitar en un suntuoso palacio cubierto de alfombras persas.

Durante el día, Nelly jugaba con los perros. Durmió sola varias noches, exaltada, porque decidió perder la virginidad con Perón. La cuarta noche, con la excusa de ver la televisión, se metió en el dormitorio del general. Se instaló allí.

Perón le encomendó una ocupación: decorar una residencia universitaria. Encargó a unas señoras que la acompañaran a comprarse ropa y el 6 de marzo de 1954 la lució en público, en la inauguración del Festival Cinematográfico Internacional de Mar del Plata. «Entre gente importantísima de todo el mundo, me porté como una dama, y él me lo dijo», recordó Nelly.

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Presentación en la inauguración del Festival Cinematográfico Internacional de Mar del Plata

La muchacha estaba presente en importantes almuerzos. Se fijaba en los modales de los comensales. Y callaba: «Yo nunca intervenía en una conversación sobre política, y hablaba cuando él o alguna de las personas mayores me daba pie».

Era una chiquilla. Acababa de celebrar su 15 cumpleaños en la residencia presidencial, pero «hacía ya tiempo que me sentía su mujer. Él me trataba como tal», afirmó.

«Hacía ya tiempo que me sentía su mujer. Él me trataba como tal»

Su sueño terminó el 16 de junio de 1955, cuando una escuadrilla aeronaval bombardeó la sede presidencial. Noventa días después cayó Perón. «Andate ya mismo a tu casa. Llevate los perros. Nos vemos pronto», le dijo el general antes de refugiarse en la Embajada de Paraguay. Al día siguiente llegó a casa de los Rivas un paquete con 400.000 pesos, pero pronto comenzó la pesadilla.

Perón le escribió cartas encabezadas por un «nenita querida», y con «un gran beso de tu papi» como despedida

Desde la fragata Paraguay, Perón envió a Nelly dos cartas.

«…Nenita querida: Con lo que te dejé, podrás vivir un tiempo. En cuanto llegue (a Paraguay), te mandaré a buscar y así los dos haremos una vida tranquila donde sea. Un gran beso de tu papi…», se despidió.

Minutos después de leer las misivas, hombres uniformados patean la puerta de la casa de los Rivas. «Así que vos sos la putita», le grita uno de ellos. Al padre de Nelly lo apalean. Se llevan las cartas de Perón, las joyas de Evita que le había regalado, los 400.000 pesos…

Nelly se convierte en el cebo para extraditar al general y juzgarlo por estupro. A sus padres los encarcelan. A ella la internan en un asilo de monjas para menores delincuentes. Allí pasa más de seis meses terribles. El proceso judicial dura diez años, hasta que los hechos prescriben, en 1965.

Nelly se casó con un buen hombre y tuvo dos hijos. «No tengo amigas y debido a mi mala salud y a mi reputación salgo muy poco de casa», explicó a su abogado.

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Los rubíes de Evita. Nelly con Tinolita, uno de los perros de Perón, en la sala amarilla de la residencia presidencial. En su mano izquierda, un anillo de rubíes y diamantes que pertenecieron a Evita.

Un Trágico Final

El 12 de octubre de 1973, Perón –ya casado con María Estela Martínez– asumió por tercera vez la Presidencia de Argentina. Nelly consiguió verlo, una vez, 18 años después de su romance. Perón le preguntó si necesitaba algo «porque comprendes que esta es la última vez que nos vemos». Así fue. Nelly murió en 2012 en la miseria. No logró ser otra Evita.

Esta historia de amor escandalosa entre el presidente y la joven adolescente sigue siendo un episodio controvertido en la historia argentina, un relato que arroja luz sobre las complejidades del poder y las relaciones personales en un contexto histórico tumultuoso.

Sociedad

Un mural para Jeremías Monzón: memoria, homenaje y un pedido de justicia en Santo Tomé

El domingo 6 de septiembre, familiares y amigos de Jeremías Monzón inaugurarán un mural en la costanera de Santo Tomé. La obra estará a cargo del artista Gustavo Machiet y buscará recordar al joven en un lugar que fue parte de su vida.

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SOCIEDAD- La familia de Jeremías Monzón prepara un homenaje especial para el próximo domingo 6 de septiembre. Ese día, en la fecha en la que el joven habría celebrado su cumpleaños, quedará inaugurado un mural en la costanera de Santo Tomé.

La iniciativa busca mantener viva la memoria de Jeremías y recuperar los recuerdos que compartió junto a familiares y amigos en ese sector de la ciudad.

El mural se realizará sobre una pared ubicada en la zona de 5 Esquinas hasta Iriondo, un espacio elegido por su fuerte significado afectivo para quienes conocieron al joven.

La obra estará a cargo de Gustavo Machiet, reconocido artista de Santo Tomé, quien durante esta semana comenzará con los trabajos para transformar la pared en un espacio permanente de homenaje.

Entrevista con Lujan Monzón y Rosa María Escandell

Una imagen inspirada en su tatuaje

La familia decidió que el mural no reproducirá necesariamente el rostro de Jeremías. La propuesta artística estará basada en una imagen vinculada con uno de sus tatuajes.

La intención es que esa representación permita recordar al joven sin convertir el espacio en una imagen dolorosa para sus seres queridos.

«Queremos recordarlo donde fue feliz», es una de las frases que resume el espíritu de la iniciativa.

La costanera tiene un valor especial para la familia y los amigos de Jeremías. Allí pasó momentos importantes de su infancia y adolescencia y compartió numerosos encuentros con las personas que formaban parte de su círculo más cercano.

Por eso, el mural no será solamente una pintura sobre una pared. Para sus familiares, será un lugar para volver a encontrarse con los recuerdos de Jeremías.

Familiares y amigos preparan la pared

Antes de que comience la intervención artística, familiares y amigos realizarán una tarea colectiva.

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Durante este fin de semana se reunirán para pintar de blanco la pared que luego intervendrá Gustavo Machiet.

La actividad tendrá también un fuerte componente simbólico. Quienes acompañaron a Jeremías durante su vida serán los encargados de preparar el lugar donde quedará instalada su imagen.

La familia espera que el trabajo pueda avanzar durante los próximos días y que todo esté listo para la inauguración del domingo 6 de septiembre.

El cumpleaños de Jeremías, una fecha especial

La elección de la fecha no fue casual.

El 6 de septiembre Jeremías habría cumplido años. Por eso, sus familiares decidieron convertir una jornada marcada por el dolor en un momento de encuentro y homenaje.

La inauguración permitirá recordar al joven a través de las historias, las fotografías y los momentos compartidos.

El objetivo es que el mural permanezca como un espacio de memoria para quienes lo conocieron y también para quienes se acerquen a la costanera de Santo Tomé.

El reclamo de justicia sigue presente

El homenaje también estará atravesado por el pedido de justicia.

La familia de Jeremías sostiene su reclamo por el avance de la causa judicial y pide que los responsables de su muerte reciban la máxima pena que corresponda conforme a la investigación y a las pruebas incorporadas al expediente.

«Pedimos la máxima para las dos asesinas», expresaron desde el entorno familiar al referirse a su reclamo ante la Justicia.

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El mural, entonces, tendrá un doble significado: recordar a Jeremías y mantener visible el pedido de esclarecimiento.

Sus familiares remarcan que el paso del tiempo no significa olvidar. Por el contrario, consideran que cada homenaje permite mantener presente su historia y acompañar el reclamo de justicia.

Un recuerdo que quedará en la costanera

La iniciativa nació desde la propia familia y encontró acompañamiento entre amigos y allegados.

Ahora el proyecto comienza a tomar forma concreta.

La pared será preparada durante este fin de semana. Luego, Gustavo Machiet comenzará con la pintura y trabajará sobre la imagen elegida por los familiares.

La expectativa está puesta en llegar al domingo 6 de septiembre con el mural terminado.

Ese día, la costanera de Santo Tomé será escenario de un encuentro cargado de emoción. Familiares y amigos se reunirán para recordar a Jeremías Monzón en el día en que habría celebrado un nuevo cumpleaños.

El mural quedará como una marca permanente de su historia.

Pero también como una forma de decir que su familia no lo olvida y que el pedido de justicia continúa.

Un homenaje que busca trascender

La familia espera que el mural pueda convertirse en un punto de memoria dentro de Santo Tomé.

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No se trata solamente de pintar una pared. La intención es recuperar un espacio asociado a la vida de Jeremías y convertirlo en un lugar donde sus seres queridos puedan volver a encontrarse con sus recuerdos.

La imagen inspirada en su tatuaje será el símbolo elegido para mantener presente al joven.

El domingo 6 de septiembre, cuando Jeremías habría cumplido años, familiares, amigos y vecinos podrán acercarse a la costanera para acompañar la inauguración.

Será un homenaje nacido del dolor, pero también de la necesidad de recordar.

Y, detrás de esa memoria, permanecerá el mismo pedido que la familia sostiene desde el inicio: justicia por Jeremías Monzón.

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Sociedad

Se fracturó jugando al fútbol 5 y deberán pagarle $31 millones

El accidente ocurrió en 2022 en un complejo deportivo de Melchor Romero. La Justicia consideró probado el mal estado de la cancha y el incumplimiento del deber de seguridad. La condena asciende a $31,1 millones más intereses y todavía puede ser apelada.

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SOCIEDAD- Un partido de fútbol 5 entre amigos terminó en una grave lesión y, cuatro años después, en una indemnización millonaria. La Justicia de La Plata condenó a la propietaria de un complejo deportivo a pagar $31,1 millones más intereses a un hombre que sufrió fracturas de tibia, peroné y tobillo tras enganchar su botín en un sector deteriorado del césped sintético.

El accidente ocurrió en 2022, cuando la víctima había alquilado junto a otras personas una cancha de fútbol 5 ubicada en Melchor Romero, partido de La Plata. Mientras participaba del encuentro, su calzado quedó trabado en una parte dañada de la alfombra sintética, lo que provocó una violenta caída.

El mal estado de la cancha fue determinante

Durante el proceso judicial se analizaron las condiciones en las que se encontraba el establecimiento. Testigos señalaron que la cancha de fútbol 5 tenía sectores deteriorados, parches y faltantes de césped sintético que generaban irregularidades en la superficie.

Para la Justicia, el estado del predio representaba un riesgo para las personas que utilizaban las instalaciones y constituía un incumplimiento del deber de seguridad que debía garantizar la empresa responsable del complejo.

El fallo tuvo en cuenta que quien paga por alquilar una cancha de fútbol 5 establece una relación de consumo con el prestador del servicio. Por ese motivo, el establecimiento debe ofrecer condiciones adecuadas para desarrollar la actividad sin exponer innecesariamente a los usuarios a situaciones peligrosas.

Sufrió fracturas de tibia, peroné y tobillo

La caída provocó lesiones importantes. El jugador sufrió fracturas en la tibia, el peroné y el tobillo, por lo que necesitó atención médica, una intervención quirúrgica y un extenso período de recuperación.

Además, según quedó establecido en la causa, el complejo de fútbol 5 no disponía de un servicio de emergencias que pudiera asistir inmediatamente al hombre.

Ante esa situación, fueron sus propios compañeros quienes tuvieron que ayudarlo e improvisar una forma de inmovilizarle la pierna antes de trasladarlo hasta un hospital.

La falta de una respuesta adecuada frente a la emergencia también fue considerada por el tribunal al evaluar las responsabilidades del establecimiento.

Una incapacidad física permanente del 10%

Las pericias médicas determinaron que el accidente dejó al jugador con una incapacidad física parcial y permanente del 10%.

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También se tuvieron en cuenta las consecuencias estéticas derivadas de las lesiones y de la cirugía, especialmente por las cicatrices que quedaron en la pierna.

A partir de las distintas evaluaciones realizadas durante el expediente, la Justicia determinó los montos correspondientes a los diferentes daños sufridos por la víctima.

La indemnización quedó establecida en $31.100.000, cifra a la que deberán sumarse los intereses correspondientes.

La responsabilidad de los complejos de fútbol 5

Uno de los puntos centrales del fallo fue el deber de seguridad de quienes explotan comercialmente instalaciones deportivas.

Los complejos de fútbol 5 reciben dinero a cambio del uso de sus canchas y, por lo tanto, tienen la obligación de mantenerlas en condiciones adecuadas, realizar tareas de mantenimiento y reducir los riesgos previsibles para quienes utilizan las instalaciones.

En este caso, la Justicia entendió que el deterioro de la superficie estaba directamente relacionado con el accidente y que el establecimiento no había garantizado las condiciones de seguridad necesarias.

La sentencia todavía puede ser apelada

La propietaria del complejo fue condenada en primera instancia y la defensa anticipó que apelará la decisión.

Por ese motivo, la sentencia todavía no está firme y podrá ser revisada por una instancia superior. Sin embargo, antes de avanzar con la apelación deberá cumplir con las exigencias previstas por la normativa aplicable al caso.

El episodio muestra cómo una deficiencia aparentemente menor en una cancha de fútbol 5 puede terminar teniendo consecuencias graves. Lo que comenzó como un encuentro deportivo entre amigos derivó en múltiples fracturas, una incapacidad permanente y una condena judicial superior a los 31 millones de pesos más intereses.

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Sociedad

Se chorearon a Teddy, pero la historia tuvo un final feliz: lo buscaron por todo El Pozo

Teddy desapareció de la casa de un vecino de 65 años en barrio El Pozo. La denuncia activó una búsqueda que recorrió distintos sectores de la zona. Después de varios días de averiguaciones, el perro volvió con su dueño.

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SOCIEDAD- En barrio El Pozo, una historia que comenzó con angustia terminó con un reencuentro que devolvió la tranquilidad a una familia.

Teddy, un perro que forma parte de la vida cotidiana de un vecino de 65 años, desapareció luego de un robo. Para su dueño, no se trataba simplemente de perder una mascota. Teddy representa compañía, afecto y una presencia habitual dentro de su hogar.

La preocupación llevó al hombre a realizar la denuncia. A partir de ese momento, efectivos de la Comisaría 25ª, dependiente de la 6ª Zona de Inspección, comenzaron una investigación para intentar encontrar al animal.

El caso quedó registrado como una investigación por “Robo”, bajo el Parte N.º 264/26.

Pero la búsqueda de Teddy no quedó limitada a una oficina policial.

Los agentes salieron a recorrer el barrio.

Puerta por puerta para encontrar al perro

La investigación incluyó recorridas por distintos sectores de barrio El Pozo. También hubo entrevistas con vecinos y averiguaciones en diferentes puntos considerados de interés.

El trabajo se realizó en conjunto con efectivos de la Subcomisaría 6ª.

La pista podía aparecer en cualquier lugar.

Por eso, los policías ampliaron el recorrido y consultaron a personas que pudieran aportar información sobre el paradero de Teddy.

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Los vecinos tuvieron un papel importante. Algunas personas acercaron datos y señalaron lugares donde podía encontrarse el animal. La información se recibió bajo reserva de identidad.

Así, la búsqueda se extendió hacia distintos sectores y asentamientos de la zona.

También se realizaron averiguaciones cerca de una fábrica de cerámicas, establecimientos relacionados con la compraventa de metales y distintas fincas que fueron mencionadas durante la investigación.

El objetivo era uno solo: encontrar a Teddy.

La pista que permitió avanzar

Con el paso de las horas, el trabajo territorial permitió reconstruir posibles movimientos y avanzar sobre el entorno donde podía encontrarse el perro.

La investigación combinó recorridas, entrevistas y datos aportados por habitantes del barrio.

La colaboración de la comunidad terminó siendo una pieza fundamental.

En situaciones de este tipo, un dato aparentemente pequeño puede convertirse en la pista que permita encontrar una mascota perdida o sustraída.

Y eso fue lo que ocurrió con Teddy.

El despliegue policial permitió finalmente localizar al animal.

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Teddy volvió a casa

La historia tuvo el final que todos esperaban.

Teddy fue recuperado sano y salvo y regresó junto a su propietario.

El reencuentro significó mucho más que recuperar un perro.

Para el vecino que había denunciado el robo, significó volver a tener en casa a un compañero cotidiano que forma parte de su vida.

Después de la preocupación y la incertidumbre, Teddy volvió a estar donde tenía que estar.

La imagen de un hombre recuperando a su mascota resume el cierre de una historia que movilizó a vecinos y policías en barrio El Pozo.

Cuando un barrio también ayuda

El caso de Teddy también dejó una enseñanza sobre el valor de la cercanía entre los vecinos y las fuerzas de seguridad.

La investigación no se apoyó solamente en las tareas policiales. El conocimiento que tienen los habitantes sobre su propio barrio permitió orientar distintas averiguaciones.

Vecinos que escuchan, observan y aportan información pueden convertirse en protagonistas involuntarios de una investigación.

En este caso, esa colaboración ayudó a encontrar a Teddy.

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Desde la 6ª Zona de Inspección destacaron la importancia de mantener una presencia territorial cercana y atender las situaciones que afectan directamente a los vecinos.

Porque detrás de cada denuncia hay una historia.

Y detrás del robo de una mascota también puede haber una persona que pierde una compañía fundamental.

Una historia con final feliz en El Pozo

Teddy ya está nuevamente con su dueño.

El caso, que comenzó con la angustia de un vecino de 65 años y la desaparición de su mascota, terminó con el animal recuperado y la tranquilidad de regreso al hogar.

En medio de una investigación por robo, hubo espacio para una noticia diferente: Teddy volvió a casa.

Y esta vez, la historia de barrio El Pozo tuvo un final feliz.

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