Sociedad
«El chino honrró la vida»:el conmovedor recuerdo de su hermano tras la muerte de Fernando Cappi
Marcelo Cappi habló después de la despedida de su hermano en la Basílica de Guadalupe y destacó la pasión con la que Fernando vivió, enseñó y cuidó a quienes compartían sus deportes.
SOCIEDAD- Marcelo Cappi recordó a su hermano Fernando, “el Chino”. La tristeza todavía está ahí. Pero también hay amor.
Eso fue lo que Marcelo, sintió al mirar la Basílica de Guadalupe colmada de personas que llegaron para despedir al reconocido kitesurfista santafesino.
No vio solamente una iglesia llena.
Vio una respuesta.
Una demostración de cariño hacia un hombre que, durante sus 32 años, dejó una marca profunda entre amigos, alumnos, deportistas y personas que compartieron distintos momentos de su vida.
“Con el alma llena de amor por lo que pasó ayer”, expresó Marcelo al recordar la despedida.
Y habló de Fernando como lo llamaban quienes lo conocían.
El Chino.
“Para mí era el Chino. Para todo el mundo era el Chino”, contó.
Fernando Cappi, una vida vivida con intensidad
Para su hermano, hay una palabra que define la manera en la que Fernando atravesó su vida: intensidad.
No se trataba solamente de practicar deportes extremos.
Fernando buscaba vivir plenamente aquello que lo apasionaba.
El kitesurf era una de esas pasiones. Pero no la única.
También fue instructor de tiro y buceo. Y, sobre todo, fue instructor de personas.
En cada actividad había una característica que Marcelo quiso remarcar: la seguridad.
Fernando no solamente disfrutaba del deporte. También se preocupaba por transmitir conocimientos y por cuidar a quienes aprendían a su lado.
Esa faceta aparece hoy con más fuerza en el recuerdo de quienes lo conocieron.
“Vivió con una inmensa intensidad de vivir y honrar la vida”, resumió su hermano.
Y esa frase quizás explique mejor que ninguna otra quién era Fernando.
El deporte como pasión y como responsabilidad
La tragedia ocurrió mientras Fernando practicaba kitesurf en la laguna Setúbal.
La desaparición generó un enorme operativo de búsqueda y conmocionó a toda la comunidad deportiva.
Pero Marcelo quiso remarcar algo después de hablar con personas que conocían profundamente la actividad y que compartían el deporte con Fernando.
Según explicó, Fernando había tenido un solo accidente en toda su vida deportiva.
Por eso, para la familia, lo ocurrido aparece como una fatalidad.
“Algo sucede”, planteó Marcelo al intentar reconstruir aquellos últimos segundos.
Habló de la posibilidad de que algo haya ocurrido con las líneas o con el equipamiento durante la maniobra.
Se trata de una hipótesis que busca explicar una tragedia que todavía genera preguntas.
La investigación continúa para determinar con precisión qué ocurrió.
Pero para su familia hay una certeza que permanece: Fernando conocía el deporte, respetaba sus riesgos y había hecho de la seguridad una parte fundamental de su enseñanza.
“Fue una tragedia y un accidente”
Marcelo eligió también una palabra para describir lo sucedido: accidente.
Una tragedia inesperada que terminó con la vida de un hombre joven que todavía tenía mucho por hacer, enseñar y compartir.
El cuerpo de Fernando fue encontrado unas 20 horas después de su desaparición, en el canal de derivación Sur de la laguna Setúbal, frente al Club Náutico El Quillá.
La autopsia determinó que murió por asfixia por ahogamiento.
La noticia golpeó especialmente a quienes forman parte de la comunidad del kitesurf.
Pero el homenaje que recibió también mostró la dimensión humana de Fernando.
La Basílica de Guadalupe llena fue una de las imágenes más fuertes de la despedida.
Para Marcelo, esa multitud fue una forma de entender cuánto había dejado su hermano.
La huella del “Chino”
Hay muertes que generan silencio.
Y hay otras que provocan una multitud.
La despedida de Fernando fue de esas que muestran que una persona puede trascender mucho más allá de su familia.
Estuvieron quienes compartieron el agua con él.
Quienes aprendieronenseñaron junto a él.
Quienes practicaron otros deportes.
Amigos.
Familiares.
Y personas que simplemente quisieron acercarse para acompañar.
Todos conocían al mismo hombre.
El Chino.
El hombre que encontraba libertad en el viento.
El instructor que transmitía conocimientos.
El deportista que cuidaba los detalles.
El hermano.
El amigo.
El compañero.
Una despedida que habla de una vida
Marcelo no habló solamente desde el dolor.
También habló desde el orgullo.
Porque detrás de la tragedia hay una vida que fue vivida intensamente.
Fernando Cappi tenía 32 años.
Su historia terminó de manera inesperada en la laguna Setúbal.
Pero la cantidad de personas que se acercaron a despedirlo mostró que su historia no se termina ahí.
Queda en quienes aprendieron con él, compartieron una navegació o escucharon sus consejos.
En quienes alguna vez lo vieron volar sobre el agua.
Y queda, sobre todo, en su familia.
Marcelo lo recordó con una frase que resume ese legado:
“Vivió con una inmensa intensidad de vivir y honrar la vida”.
Quizás ese sea el mejor homenaje para Fernando.
No recordarlo solamente por cómo murió.
Recordarlo por cómo eligió vivir.
Con esa búsqueda permanente de sentirse libre.
Fernando Cappi fue el Chino. Y para quienes lo conocieron, seguirá siendo mucho más que aquella última imagen sobre la laguna.
Será la memoria de una vida que, aunque terminó demasiado pronto, dejó una huella enorme.
Y una despedida en Guadalupe que mostró cuánto amor había sembrado en el camino.
Entrevista con Marcelo Cappi
-CON MUCHO RESPETO: Puente de Noticias
Sociedad
Fue su último salto: Fernando Cappi, el hombre que convirtió el viento en una forma de vivir
Tenía 32 años y era uno de los referentes del kitesurf en Santa Fe. Enseñaba, acompañaba a quienes comenzaban y llevaba el deporte como una pasión familiar. Su último salto en la laguna Setúbal quedó registrado en video.
Hay personas que encuentran una manera particular de sentirse libres. Para Fernando Cappi, esa libertad estaba en el agua, en el viento y en una vela que se elevaba sobre la laguna.
Tenía 32 años y quienes compartieron con él el mundo del kitesurf lo conocían como “el Chino”. No era solamente alguien que practicaba este deporte. Era un referente. Una de esas personas que disfrutan lo que hacen, pero también encuentran felicidad cuando pueden enseñárselo a otro.
El jueves pasado, Fernando volvió a la laguna Setúbal. Como tantas otras veces.
El viento acompañaba. El agua estaba allí. Y él hizo lo que había hecho durante tantos años: ponerse el equipo y entrar a navegar.
Pero ese día sería diferente.
Ese fue su último salto.
Fernando Cappi y una vida marcada por el viento
Fernando había construido una relación profunda con el kitesurf. La actividad formaba parte de su vida desde hacía años y también estaba ligada a su historia familiar.
Había seguido el camino de su padre y se había convertido en alguien dispuesto a transmitir sus conocimientos. Enseñaba a quienes se acercaban al deporte y acompañaba a los que daban sus primeros pasos.
Quienes lo conocieron destacan justamente eso: su capacidad para compartir lo que sabía.
También había estudiado para ser profesor de Educación Física, aunque no llegó a completar la carrera. Además, se desempeñaba como instructor de tiro.
Pero cuando se habla de Fernando, inevitablemente aparece el kite.
Porque allí estaba una parte de su identidad.
El agua, la vela, el viento y esa sensación de despegarse por unos segundos de la tierra.
El último salto de Fernando
La escena ocurrió en la zona de El Chaquito, en jurisdicción de Monte Vera.
Fernando estaba sobre la laguna Setúbal mientras su novia, la exatleta Karina Moya, lo filmaba desde la costa.
El celular capturó esos últimos segundos.
En las imágenes se observa a Fernando desplazándose sobre el agua. Después llega una maniobra. Un instante de inestabilidad. Y finalmente, desaparece de la vista.
“¿Dónde estás, gordito? No te veo”, se escucha decir a Karina en la grabación.
Después llega la desesperación.
El video, que comenzó como un registro cotidiano de una jornada de kite, terminó convertido en el último recuerdo audiovisual de Fernando con vida.
Una búsqueda que terminó con la peor noticia
Después de la desaparición comenzó un enorme operativo.
Prefectura Naval Argentina desplegó embarcaciones y recorrió distintos sectores de la laguna y sus canales. También participaron policías y deportistas que se sumaron con sus propias embarcaciones para colaborar con la búsqueda.
Pasaron horas.
La incertidumbre creció.
Finalmente, unas 20 horas después, los equipos encontraron el cuerpo de Fernando en el canal de derivación Sur de la laguna Setúbal, frente al Club Náutico El Quillá.
Estaba junto a un camalote y todavía llevaba parte de su equipamiento.
La autopsia determinó que murió por asfixia por ahogamiento.
La investigación busca establecer con precisión qué ocurrió durante los últimos instantes de la navegación.
Una vida que no termina en el último salto
La muerte de Fernando Cappi dejó una enorme tristeza entre quienes lo conocían.
Pero su historia también habla de otra cosa.
Habla de una persona que encontró una pasión y decidió compartirla.
De alguien que enseñó.
De alguien que acompañó.
De alguien que eligió el agua y el viento como parte de su vida.
Por eso, quizá la imagen más fuerte no sea solamente aquella en la que desaparece detrás de una ola.
También está la imagen de Fernando sobre la laguna.
La vela arriba.
El viento empujando.
El cuerpo suspendido entre el agua y el cielo.
Fernando Cappi vivió buscando ese instante de libertad que solamente quienes aman el kite pueden explicar.
Y aunque aquella tarde el viento terminó llevando su último salto hacia un lugar del que ya no pudo regresar, quedó algo que ninguna tragedia puede borrar: la huella que dejó en las personas a las que enseñó, acompañó y ayudó a descubrir esa misma pasión.
Fue su último salto
Hay despedidas que nadie sabe que está viviendo.
Una sonrisa.
Una mirada.
Un abrazo.
Un viaje.
Un salto.
Fernando no sabía que aquella maniobra sería la última.
Su novia tampoco sabía que el teléfono estaba registrando algo que, horas después, tendría otro significado.
Era simplemente una tarde más.
Una jornada de kite.
Un hombre haciendo aquello que amaba.
Hasta que el destino cambió todo.
Fue su último salto.
Y quizás por eso, entre la tristeza y el dolor, quede también una manera de recordarlo: Fernando Cappi no será solamente el hombre que murió en la laguna Setúbal. Será el hombre que hizo del viento una pasión, del agua un lugar de encuentro y de su conocimiento una forma de ayudar a otros.
A los 32 años, su vida terminó de manera inesperada.
Pero su historia, la que construyó junto a su familia, sus amigos y la comunidad del kitesurf, recién empieza a ser contada.
El Chino se fue con el viento. Pero dejó su huella en el agua.
Sociedad
Estafas telefónicas: alertan por el número 1152170607 en nombre del Banco Credicoop
SOCIEDAD- Las estafas telefónicas vuelven a encender las alarmas entre clientes bancarios. En las últimas horas se reportaron llamados provenientes del número 1152170607, en los que los interlocutores se presentan presuntamente en nombre del Banco Credicoop con el objetivo de obtener información de los usuarios.
El mecanismo es conocido, pero continúa siendo efectivo: una llamada inesperada, una supuesta operación bancaria que genera preocupación y un pedido de datos que puede terminar poniendo en riesgo el dinero de la víctima.
El principal consejo ante este tipo de situaciones es simple: no brindar claves, códigos de seguridad ni información bancaria durante una llamada que el usuario no inició.
ALERTA: si alguien llama diciendo representar a un banco y solicita claves, códigos de verificación o datos confidenciales, hay que cortar la comunicación y contactar a la entidad por sus canales oficiales.
Cómo funciona la supuesta estafa telefónica
El contacto puede comenzar con una llamada convencional. Del otro lado, una persona afirma comunicarse desde una entidad bancaria y utiliza distintos argumentos para generar preocupación o sensación de urgencia.
Entre las excusas habituales aparecen una supuesta transferencia sospechosa, un intento de ingresar a la cuenta, una compra que el cliente no reconoce o la necesidad de actualizar información.
El objetivo de los estafadores es conseguir que la persona actúe rápidamente, sin detenerse a verificar quién está realmente detrás del llamado.
En el caso reportado con el número 1152170607, la advertencia apunta a comunicaciones realizadas en nombre del Banco Credicoop. Esto no significa que el número pertenezca a la entidad bancaria: por el contrario, se recomienda no asumir que una llamada es legítima solamente porque quien se comunica menciona correctamente el nombre de un banco.
El dato que nunca debería entregarse por teléfono
Uno de los principales riesgos de este tipo de maniobras aparece cuando el supuesto operador intenta obtener información confidencial.
Puede solicitar el número de tarjeta, claves de acceso, códigos recibidos por SMS, códigos de aplicaciones de autenticación u otros datos utilizados para validar operaciones.
También puede intentar convencer a la víctima de que lea en voz alta un código que acaba de recibir en su teléfono.
Ese código puede ser justamente la herramienta que necesita el delincuente para completar una operación o tomar control de una cuenta.
Por eso, una regla resulta fundamental:
Ninguna supuesta urgencia bancaria justifica entregar claves o códigos de seguridad a un desconocido que llama por teléfono.
Si existe una duda sobre una operación, lo más seguro es finalizar la comunicación y realizar el contacto por un canal oficial cuya dirección o número haya sido obtenido directamente de la entidad.
La ingeniería social: el verdadero motor de estas estafas
Las estafas telefónicas no siempre dependen de sofisticadas herramientas tecnológicas. Muchas veces funcionan mediante una técnica conocida como ingeniería social.
El delincuente busca manipular emocionalmente a la víctima para que sea ella misma quien entregue la información que necesita.
El procedimiento puede seguir una secuencia muy concreta:
- Generar alarma: informar sobre una supuesta transferencia, compra o movimiento sospechoso.
- Presentarse como una autoridad: utilizar el nombre de un banco y adoptar el lenguaje de un supuesto operador.
- Crear urgencia: advertir que la cuenta podría quedar bloqueada o que existe una operación que debe cancelarse inmediatamente.
- Solicitar información: pedir datos personales, bancarios o códigos.
- Intentar completar la maniobra: utilizar esos datos para acceder a servicios o realizar operaciones.
El punto crítico está entre los pasos tres y cuatro. Si la persona corta la comunicación y verifica la información por su cuenta, el intento puede quedar frustrado.
Qué hacer si llaman desde el 1152170607
Ante una comunicación sospechosa desde el número 1152170607, o desde cualquier otro número que diga representar a una entidad financiera, se recomienda no continuar la conversación si comienzan a solicitar información confidencial.
Lo primero es no proporcionar ningún dato.
Después, se debe finalizar el llamado y comunicarse con el banco mediante un canal oficial.
Si la persona ya proporcionó información sensible, el tiempo resulta especialmente importante. En ese caso, debe comunicarse inmediatamente con su entidad bancaria y explicar qué datos fueron entregados y en qué circunstancias.
También es conveniente revisar los movimientos de las cuentas y tarjetas para detectar operaciones que el titular no reconozca.
Si ya entregaste datos, actuá rápido
El error más peligroso después de una llamada sospechosa es esperar para ver qué ocurre.
Si se entregaron claves, códigos o datos bancarios, hay que considerar que la información puede ser utilizada inmediatamente.
Entre las medidas prioritarias se encuentran:
- Contactar al banco a través de un canal oficial.
- Solicitar el bloqueo o cambio de las credenciales comprometidas.
- Revisar las últimas operaciones de las cuentas.
- Controlar los movimientos de las tarjetas.
- Guardar el número desde el cual se recibió el llamado.
- Conservar capturas de pantalla, mensajes y cualquier otra evidencia disponible.
- Realizar la denuncia correspondiente si se produjo una operación fraudulenta.
Cómo diferenciar un llamado legítimo de una maniobra fraudulenta como las estafas telefónicas
Una llamada bancaria puede parecer convincente. El supuesto operador puede conocer el nombre del cliente o incluso algunos datos personales.
Eso tampoco garantiza que sea una comunicación legítima.
Los delincuentes pueden disponer de información obtenida previamente a través de filtraciones, redes sociales, bases de datos o contactos anteriores.
Por eso, el criterio más seguro no es preguntarse “¿cómo sabe mi nombre?”, sino “¿por qué debería darle esta información a alguien que me llamó?”.
Si la respuesta implica entregar una contraseña, un código de verificación o información que permita autorizar una operación, lo recomendable es detener la comunicación.
Otra señal de alerta es la presión para actuar inmediatamente.
Frases como “tiene que hacerlo ahora”, “si corta la llamada se bloqueará la cuenta” o “necesitamos validar el código que acaba de recibir” deberían activar todas las alarmas.
Una llamada puede terminar en una pérdida de dinero
El peligro de estas maniobras no está solamente en revelar un dato.
Los delincuentes pueden utilizar distintas piezas de información para intentar acceder a una cuenta, tomar control de servicios digitales o inducir al usuario a autorizar una operación que en realidad beneficia al estafador.
Por eso, la prevención debe comenzar antes de que aparezca el problema.
Una persona que conoce de antemano que un banco no necesita que le revele su clave telefónicamente a un desconocido tiene muchas más posibilidades de cortar la maniobra a tiempo.
La mejor defensa frente a estafas telefónicas es no tomar ninguna decisión bancaria durante una llamada inesperada.
Qué hacer frente a futuros llamados sospechosos
El caso del número 1152170607 vuelve a poner en primer plano una modalidad que se repite con distintos números y entidades.
Los delincuentes pueden cambiar de teléfono, modificar el argumento y hacerse pasar por diferentes bancos. Por eso, bloquear un número específico no resuelve completamente el problema.
La medida más efectiva es incorporar un hábito: ante cualquier llamado inesperado relacionado con dinero, cortar y verificar.
No hay que utilizar el número que ofrece el supuesto operador. Es preferible buscar por cuenta propia el canal oficial del banco y comunicarse directamente.
Además, nunca se deben compartir contraseñas, PIN, códigos de seguridad ni claves de acceso con terceros.
Si hubo una operación no autorizada o se entregaron datos sensibles, la comunicación con el banco debe realizarse inmediatamente.
La alerta más importante
El número 1152170607 puede ser reportado como sospechoso, pero el verdadero riesgo no está solamente en ese teléfono. La misma modalidad puede reaparecer desde otro número y utilizando el nombre de otra institución.
Por eso, más que memorizar un número, hay que reconocer el patrón.
Llamada inesperada + supuesto problema bancario + urgencia + pedido de información = señal de alerta.
Ante esa combinación, la respuesta más segura es cortar la llamada y verificar la situación directamente con el banco.
Sociedad
Los videos que la novia del kitesurfista Fernando Cappi registró instantes antes de su desaparición en la laguna Setúbal
Las imágenes fueron grabadas por su novia desde el auto mientras seguía la navegación. En los videos se escucha su preocupación cuando deja de verlo en medio del temporal.
SOCIEDAD- La desaparición de Fernando Javier Cappi en la laguna Setúbal sumó en las últimas horas un elemento tan conmovedor como revelador. Se conocieron los últimos videos que grabó su novia mientras el joven de 32 años practicaba kitesurf en medio del fuerte temporal que afectaba a Santa Fe durante la tarde del jueves.
La joven, también kitesurfista, acompañaba a Fernando Cappi durante la jornada deportiva. Mientras él navegaba en la laguna Setúbal, ella permanecía dentro del automóvil y registraba con su teléfono distintos momentos de la práctica. Sin saberlo, esas imágenes se convertirían en el último registro del deportista antes de su desaparición.
Kitesurfistas que estuvieron en el lugar señalaron que las olas en la laguna Setúbal llegaban a medir cerca de un metro y medio, una condición que dificultaba la navegación y reducía considerablemente la visibilidad de quienes permanecían en el agua.
La historia de Fernando Javier Cappi mantiene en vilo a Santa Fe, mientras este viernes se reanudó el operativo para intentar encontrarlo.
Los videos muestran el momento en que Fernando Javier Cappi deja de verse
El video muestra a Fernando Javier Cappi deslizándose sobre la laguna y aprovechando la fuerza del viento para realizar impresionantes saltos. De acuerdo con personas que observaron las imágenes, en uno de ellos alcanza una altura cercana a los 10 metros, reflejando la intensidad de las ráfagas que azotaban la región en ese momento. Instantes después, la secuencia cambia por completo y la vela continúa volando sola, mientras el kitesurfista deja de verse sobre el agua.
Un segundo video, registrado apenas minutos después, muestra a Fernando Javier Cappi flotando sobre el agua mientras permanece sujeto a la vela del kite. En las imágenes se lo observa inmóvil durante varios segundos, aparentemente descansando o intentando reorganizar el equipo antes de continuar la navegación. Poco después, la secuencia cambia y el deportista deja de verse en el agua.
«Ahí estás… no me pongas nerviosa, Javier.»
Minutos después, la preocupación comienza a crecer. El viento arrecia sobre la laguna Setúbal y la visibilidad se vuelve cada vez más complicada.
En otro de los videos se escucha a la mujer preguntar con evidente angustia:
«¿Dónde estás, gordito? No te veo.»
De acuerdo con quienes conocieron las imágenes, la vela del kite seguía desplazándose impulsada por el viento, pero el cuerpo del deportista ya no podía distinguirse sobre el agua.
Ese detalle es uno de los aspectos que más impactó a quienes participan de la búsqueda.
El temporal complicó la navegación en la laguna Setúbal
La desaparición ocurrió durante una jornada marcada por condiciones meteorológicas extremadamente adversas.
En distintos sectores de la región se registraron fuertes tormentas y ráfagas que alcanzaron aproximadamente los 70 kilómetros por hora, generando un intenso oleaje en la laguna Setúbal.
Testigos que se encontraban practicando deportes náuticos señalaron que las condiciones cambiaron rápidamente y que navegar se volvió mucho más peligroso en cuestión de minutos.
La combinación del viento, el oleaje y la reducción de la visibilidad es una de las principales hipótesis que analizan los investigadores para reconstruir lo ocurrido.
La vela apareció durante la madrugada
Mientras el operativo oficial permanecía suspendido por la falta de luz, un grupo de kitesurfistas regresó al lugar cerca de las 2 de la madrugada para continuar buscando algún rastro de Fernando Javier Cappi.
Fue entonces cuando lograron localizar la vela del kite junto con parte del equipo utilizado por el deportista.
Sin embargo, ni la tabla ni el cuerpo del joven pudieron ser encontrados.
El hallazgo permitió delimitar nuevamente el área donde este viernes se retomaron los rastrillajes.
La búsqueda comenzó nuevamente con las primeras luces del viernes
Apenas amaneció, embarcaciones, efectivos policiales y especialistas de Buzos Tácticos volvieron a desplegarse en la zona del Paraje El Chaquito.
Los rastrillajes se realizan tanto por agua como por tierra, mientras los investigadores intentan reconstruir minuto a minuto los movimientos del deportista antes de desaparecer.
La denuncia fue realizada por su pareja, quien relató que Fernando Javier Cappi ingresó a navegar alrededor de las 17. Según su testimonio, en un momento el kite perdió estabilidad, el joven cayó al agua y nunca volvió a salir a la superficie.
Un testigo confirmó la dramática secuencia
El relato de un vecino coincide con lo registrado por los videos.
El hombre declaró haber observado a varios jóvenes practicando kitesurf cuando uno de ellos cayó al agua y desapareció de su vista. Instantes después escuchó los gritos desesperados de una mujer que pedía ayuda desde la costa.
Ese testimonio fue incorporado a la investigación y refuerza la hipótesis de que todo ocurrió en apenas unos segundos, en medio de un fuerte temporal que convirtió la laguna Setúbal en un escenario extremadamente peligroso.
Santa Fe sigue pendiente de Fernando Javier Cappi
La desaparición de Fernando Javier Cappi generó una profunda conmoción entre familiares, amigos y la comunidad de kitesurfistas de Santa Fe.
Mientras continúan los trabajos de búsqueda, los videos grabados por su novia se transformaron en el último registro de los instantes previos al hecho. Las imágenes muestran cómo la tranquilidad de una tarde de deporte dio paso, en pocos minutos, a una desesperada búsqueda en medio del viento, el oleaje y la incertidumbre.
Por el momento, el operativo continúa y las autoridades mantienen activos los rastrillajes con la esperanza de encontrar al joven de 32 años.
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