SOCIEDAD– Lo que debía ser una jornada de deporte para una grupo de runners y naturaleza terminó convirtiéndose en un episodio que generó indignación en todo el país. La tradicional carrera Doble Apolo, disputada este fin de semana en General Roca, Río Negro, quedó marcada por un violento enfrentamiento cuando un grupo de gauchos a caballo interceptó el recorrido y atacó a varios corredores con rebenques.
Las imágenes del hecho, registradas por participantes y espectadores, comenzaron a viralizarse rápidamente en las redes sociales y muestran el momento exacto en que los jinetes bloquean el paso de los atletas mientras intentan obligarlos a abandonar el circuito.
La organización del evento confirmó que iniciará acciones judiciales por las agresiones y aseguró que la competencia contaba con todas las autorizaciones correspondientes.
Runners atacados durante la prueba de 8 kilómetros
La competencia reunió a cientos de deportistas que participaron de las distancias de 8, 15 y 28 kilómetros. Sin embargo, el conflicto se produjo únicamente en el circuito más corto.
Varios corredores comenzaron a notar que parte de la señalización había desaparecido, lo que provocó confusión y desorientación entre los participantes.
Al llegar al sector conocido como subida de Colicheo, un grupo integrado por cuatro gauchos a caballo, acompañados por perros, les cerró el paso y les exigió que abandonaran el recorrido.
Según los testimonios, los jinetes sostenían que ese sector no debía ser utilizado por la competencia y comenzaron a impedir el avance de los atletas.
Rebencazos, empujones y momentos de desesperación
Los primeros atletas que llegaron al lugar intentaron continuar con la carrera al considerar que seguían el recorrido oficial marcado por la organización.
Fue entonces cuando comenzó la violencia.
En los videos difundidos se observa cómo algunos jinetes avanzan con sus caballos sobre los deportistas mientras utilizan los rebenques para golpearlos e intentar dispersarlos.
Durante el tenso intercambio también se escuchan gritos de ambos lados.
«¡Sacalos, sacalos!», repetían los hombres a caballo mientras impedían el avance de los corredores.
Uno de los participantes respondió que el recorrido se autorizó oficialmente, mientras otro reclamó que «la barda es de todos», en referencia al espacio natural donde se desarrollaba la competencia.
Algunos atletas lograron esquivar los caballos y continuar, mientras que otros debieron retroceder para evitar una agresión mayor.
El duro testimonio de uno de los runners
Uno de los runners atacados relató el dramático momento que le tocó vivir durante la persecución.
«Me empezaron a perseguir, me pegaron con boleadoras en la cabeza y me rompieron la remera», denunció tras finalizar la competencia.
El ganador de la prueba de 8 kilómetros, Víctor Simonelli, también explicó que la desaparición de la señalización complicó el recorrido.
«No sabíamos para dónde ir porque no había señalización», aseguró.
Mientras tanto, familiares y acompañantes comenzaron a recibir mensajes de la organización informando que existía un inconveniente ajeno al evento, aunque en ese momento todavía no conocían la gravedad de la situación.
La organización denunciará a los responsables
El organizador de la competencia, Alejandro Pellegrini, calificó lo sucedido como un hecho sin precedentes para la historia de la prueba.
«Es la primera vez que sucede un episodio de esta magnitud. En otras ediciones hubo amenazas, pero nunca pasó algo así», afirmó.
Además, remarcó que la competencia la autorizaron los organismos municipales y provinciales competentes, por lo que consideró injustificable la reacción de los jinetes.
Frente a lo ocurrido, confirmó que en las próximas horas presentarán una denuncia judicial para que se investiguen las agresiones y se identifique a los responsables.
Videos virales e investigación en marcha
Las imágenes del ataque generaron una fuerte repercusión en las redes sociales y despertaron un intenso debate sobre la convivencia entre actividades deportivas, productores rurales y el uso de espacios públicos protegidos.
Mientras la Justicia avanza con la recolección de testimonios y registros audiovisuales, los organizadores esperan que el caso siente un precedente para evitar que un episodio similar vuelva a repetirse.
Lo que debía ser una fiesta del deporte se convirtió en una de las escenas más impactantes del fin de semana en Río Negro: corredores escapando entre caballos, rebencazos y gritos en plena competencia, en un hecho que ya es investigado por la Justicia.