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Ciencia y Tecnología

Raquel Chan, la científica argentina de la UNL, que desafía al cambio climático para combatir el hambre en el mundo

 La científica argentina Raquel Chan ganó el Premio L’Oréal-UNESCO 2026 tras desarrollar cultivos resistentes a sequías y estrés climático.

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 La científica argentina Raquel Chan ganó el Premio L’Oréal-UNESCO 2026 tras desarrollar cultivos resistentes a sequías y estrés climático. Cuando una sequía destruye una cosecha, no solo se pierde dinero. Se pierden alimentos, empleo, estabilidad social y futuro. En un planeta donde millones de personas todavía pasan hambre mientras el cambio climático golpea cada vez más fuerte, la pregunta dejó de ser cuánto produce el mundo y pasó a ser cuánto tiempo podrá seguir produciendo.

En ese escenario aparece el trabajo de Raquel Chan, la científica argentina que descubrió un gen capaz de ayudar a las plantas a sobrevivir bajo condiciones extremas de estrés ambiental. Su investigación no solo transformó la biotecnología agrícola mundial: también convirtió a la Argentina en referencia global en cultivos resistentes a sequías.

La investigadora del CONICET y profesora de la Universidad Nacional del Litoral acaba de recibir el Premio Internacional L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” 2026, uno de los reconocimientos más prestigiosos del planeta.

“Descubrimos un gen que permite a las plantas vivir bajo estrés ambiental”, explicó Chan al resumir décadas de investigación científica.

La distinción marca además un hecho histórico: es la primera vez que la biotecnología agrícola recibe este premio internacional.

El descubrimiento que puede cambiar el futuro alimentario

Durante más de 40 años, Raquel Chan estudió cómo responden las plantas a fenómenos extremos como sequías, inundaciones, calor intenso o suelos salinos.

La clave de su hallazgo fue el gen HaHB4, identificado originalmente en girasoles.

HaHB4HaHB4

Ese gen permite que cultivos como soja, trigo, maíz y arroz toleren períodos prolongados de falta de agua sin perder rendimiento productivo.

En términos simples: mientras muchas plantas mueren frente a condiciones climáticas adversas, aquellas modificadas con esta tecnología logran seguir creciendo.

El descubrimiento no quedó encerrado en un laboratorio. En alianza con la empresa Bioceres, la tecnología HB4 llegó al mercado y convirtió a la Argentina en pionera mundial al aprobar el primer trigo transgénico tolerante a sequía.

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La sequía provoca pérdidas de hasta el 50% de la producción agrícola mundial, según explicó Chan.

El impacto global de este avance resulta enorme en un contexto donde el cambio climático amenaza la seguridad alimentaria internacional.

La ciencia como herramienta contra el hambre

Para Chan, el problema del hambre no se explica únicamente por falta de producción.

“La producción global alcanzaría si existiera una distribución más equitativa”, sostuvo la investigadora, al remarcar que incluso países productores como Argentina conviven con altos niveles de pobreza e inseguridad alimentaria.

Su mirada rompe con una idea tradicional: producir más ya no alcanza. El desafío es producir mejor, con menos agua, menos impacto ambiental y sin expandir la frontera agrícola.

Allí aparece la importancia estratégica de la biotecnología.

Los desarrollos impulsados por Chan permiten aumentar el rendimiento agrícola utilizando los mismos territorios productivos y enfrentando fenómenos extremos que antes devastaban las cosechas.

Del exilio en Israel a liderar la ciencia argentina

La historia personal de Raquel Chan también explica parte de su resiliencia.

A los 16 años debió exiliarse en Israel, donde estudió bioquímica en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Más tarde regresó a la Argentina para realizar su doctorado en la Universidad Nacional de Rosario.

Su especialización en plantas terminó de consolidarse durante un posdoctorado en Francia, en el Institut de Biologie Moléculaire des Plantes.

Pero decidió volver.

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Y no solo volver: construir ciencia desde Santa Fe.

Desde el Instituto de Agrobiotecnología del Litoral, donde trabaja hace más de dos décadas, formó equipos de investigación, impulsó nuevas generaciones científicas y consolidó una escuela argentina de biología vegetal reconocida internacionalmente.

“La gente que hace ciencia no es brillante: es apasionada y trabaja muchísimo”, afirma Chan.

El desafío invisible de las mujeres científicas

Aunque Argentina posee uno de los índices más altos de participación femenina en investigación científica de la región —53,6%— Chan reconoce que las desigualdades persisten.

No necesariamente en los concursos o evaluaciones académicas, sino en el reparto de responsabilidades familiares.

“La exigencia invisible sigue siendo cómo compatibilizar maternidad y carrera científica”, explicó.

Su experiencia refleja un fenómeno global: las mujeres continúan subrepresentadas en los máximos reconocimientos científicos internacionales.

Menos del 4% de los Premios Nobel científicos fueron otorgados a mujeres.

El premio de L’Oréal-UNESCO For Women in Science busca justamente reducir esa brecha y dar visibilidad a investigaciones lideradas por mujeres en distintas partes del mundo.

Una científica que piensa en el futuro del planeta

Más allá del reconocimiento internacional, el trabajo de Raquel Chan plantea una discusión urgente sobre el futuro de la humanidad.

¿Cómo producir alimentos en un planeta cada vez más caliente?

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¿Cómo evitar que las sequías destruyan regiones enteras?

¿Cómo alimentar a millones de personas sin avanzar sobre ecosistemas naturales?

La respuesta de Chan no aparece en discursos grandilocuentes, sino en décadas de laboratorio, investigación aplicada y cooperación entre ciencia pública y sector privado.

Su carrera demuestra además que la innovación científica no necesita emigrar para transformar el mundo.

Desde Santa Fe, una investigadora argentina logró desarrollar tecnología capaz de modificar la agricultura global.

Y en tiempos donde el cambio climático amenaza con redefinir la seguridad alimentaria mundial, su descubrimiento deja de ser solo un avance científico para convertirse en una herramienta estratégica para el futuro.

Las cinco científicas más destacadas del mundo en 2026

Junto a Raquel Chan, el Premio Internacional L’Oréal-UNESCO reconoció a otras cuatro investigadoras de excelencia mundial:

  • Sarah A. Teichmann (Europa)
  • Gordana Vunjak-Novakovic (Norteamérica)
  • Liesl Zühlke (África y Estados Árabes)
  • Felice Jacka (Asia y Pacífico)

Cada una trabaja sobre desafíos decisivos para el futuro global: salud mental, bioingeniería, enfermedades cardíacas y biología celular.

El próximo desafío: transformar conocimiento en política pública

El reconocimiento internacional posiciona a la Argentina en el centro de la discusión científica global sobre producción de alimentos y cambio climático.

Pero Chan insiste en que el verdadero desafío no termina en el laboratorio.

La ciencia puede desarrollar herramientas revolucionarias, pero sin políticas públicas, inversión sostenida y estrategias de distribución alimentaria, el hambre seguirá existiendo.

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Su mensaje final funciona casi como una advertencia y una invitación:

“No hay que ser especial para hacer ciencia. Hay que apasionarse, trabajar y no rendirse”.

Porque en un siglo atravesado por crisis climáticas y alimentarias, el conocimiento puede ser tan importante como el agua.

Ciencia y Tecnología

Una señal enviada desde el espacio logró atravesar un edificio y calcular una posición sin GPS

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Una señal enviada desde el espacio logró atravesar un edificio y calcular una posición sin GPS.

¿Cuántas veces el GPS de tu celular te indicó que estabas en la calle cuando en realidad te encontrabas dentro de un shopping, un estacionamiento subterráneo o una estación de tren? La tecnología de navegación satelital es una de las más utilizadas del mundo, pero tiene un gran talón de Aquiles: los techos y las paredes.

Ahora, una empresa estadounidense podría estar más cerca de resolver ese problema. Xona Space Systems logró un hito tecnológico al recibir, desde el interior de un edificio, la señal de su satélite experimental Pulsar-0 y utilizarla para calcular una posición sin GPS convencional. El experimento abre la puerta a una nueva generación de sistemas de navegación capaces de funcionar allí donde hoy las aplicaciones de mapas simplemente se pierden.

Dato destacado: La señal de Pulsar-0 fue entre 10 y 15 decibelios más potente que la de los satélites GPS utilizados actualmente.

El avance no significa que el GPS vaya a desaparecer mañana, pero sí anticipa un futuro en el que la navegación satelital podría funcionar tanto en espacios abiertos como dentro de edificios.

¿Por qué el GPS deja de funcionar en interiores?

Aunque utilizamos el término GPS para referirnos a cualquier sistema de ubicación satelital, la mayoría de los smartphones actuales emplean varias constelaciones de navegación, entre ellas GPS, Galileo, GLONASS y BeiDou.

El problema es que estos satélites orbitan a unos 20.200 kilómetros de la Tierra. Cuando sus señales llegan hasta nosotros, lo hacen con una potencia extremadamente baja. Las paredes, los techos y las estructuras metálicas terminan debilitándolas aún más, provocando errores que pueden superar varias decenas de metros.

La propuesta de Xona Space Systems es simple pero ambiciosa: acercar los satélites a la Tierra.

Su futura constelación Pulsar estará formada por 258 satélites ubicados a aproximadamente 1.080 kilómetros de altitud, una distancia mucho menor que la del GPS tradicional. Al estar más cerca, sus señales son considerablemente más potentes y tienen mayores probabilidades de atravesar obstáculos físicos.

Pulsar-0 logró entrar en un edificio

El satélite experimental Pulsar-0 fue lanzado en junio de 2025 y continúa realizando pruebas en órbita. Durante un ensayo llevado a cabo en Montreal, los investigadores instalaron un receptor dentro de un edificio para comprobar si era capaz de captar la señal del satélite.

Los resultados sorprendieron incluso a los ingenieros. Mientras el receptor pudo adquirir la señal de Pulsar-0, una antena utilizada para detectar satélites GPS convencionales no logró captar ninguna señal útil.

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 «La señal espacial logró ingresar en un edificio donde el GPS tradicional no pudo ser detectado.»

No obstante, el experimento también mostró las limitaciones actuales del sistema. El primer cálculo de posición presentó un error horizontal de 38,7 metros y un margen tridimensional superior a los 100 metros.

En otras pruebas realizadas cerca de ventanas y escaleras, la precisión mejoró notablemente y el margen de error se redujo hasta valores comprendidos entre los 60 centímetros y los 3 metros.

¿Cómo puede un solo satélite calcular tu ubicación?

Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es que no necesita varios satélites visibles al mismo tiempo para comenzar a calcular una posición.

Tradicionalmente, los sistemas GNSS requieren recibir señales simultáneas de varios satélites. Pulsar utiliza un método diferente: aprovecha el movimiento extremadamente rápido del satélite en órbita baja y analiza las variaciones de frecuencia provocadas por el efecto Doppler.

A medida que el satélite se acerca y se aleja del receptor, la frecuencia de la señal cambia. Mediante algoritmos avanzados, el sistema utiliza esas variaciones para estimar la ubicación del usuario.

Actualmente, esta tecnología resulta especialmente útil para:

  • Sensores industriales.
  • Contenedores logísticos.
  • Equipos instalados dentro de almacenes.
  • Sistemas de sincronización.
  • Infraestructuras inteligentes.
  • Dispositivos conectados.

Con dos o tres satélites visibles simultáneamente, la precisión podría mejorar hasta ofrecer errores inferiores a los cinco metros en condiciones favorables.

El futuro de la navegación podría estar bajo techo

Xona Space Systems ya abrió una planta de producción en California desde donde planea fabricar más de 250 satélites durante los próximos cinco años. El siguiente ejemplar será lanzado en octubre de 2026 y otros ocho satélites adicionales comenzarán a despegar antes de finalizar el año.

La compañía no pretende reemplazar inmediatamente al GPS, sino complementarlo. Durante sus primeras etapas, Pulsar ofrecerá cobertura intermitente y estará orientado principalmente a aplicaciones industriales y comerciales.

Sin embargo, las posibilidades a largo plazo son enormes. Vehículos autónomos, robots de logística, servicios de emergencia y teléfonos inteligentes podrían beneficiarse de un sistema capaz de mantener una ubicación precisa incluso dentro de grandes estructuras urbanas.

La prueba realizada en Montreal representa mucho más que un experimento tecnológico: demuestra que las señales espaciales pueden seguir siendo útiles cuando dejamos atrás el cielo abierto.

La navegación satelital del futuro podría no detenerse en la puerta de un edificio. La señal ya consiguió atravesar las paredes. El próximo gran desafío será convertir ese avance en una tecnología cotidiana que nos permita saber exactamente dónde estamos, incluso cuando el GPS actual se queda sin respuestas.

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Ciencia y Tecnología

Alerta climática: un «Súper El Niño» ya está en marcha y podría cambiar el tiempo en Argentina durante los próximos meses

Los principales modelos climáticos internacionales coinciden en que el fenómeno Súper El Niño ya comenzó y podría convertirse en uno de los más intensos registrados. Especialistas advierten que el Litoral y el centro del país podrían enfrentar una primavera con lluvias muy superiores a lo normal.

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CIENCIA Y TECNOLOGÍA- Después de meses de incertidumbre, los principales centros meteorológicos del mundo comenzaron a coincidir en un mismo diagnóstico: El Niño ya está en desarrollo y todo indica que evolucionará hacia un episodio excepcionalmente intenso.

Las últimas simulaciones realizadas por el Instituto Internacional de Investigación sobre el Clima y la Sociedad (IRI) de la Universidad de Columbia, junto con datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), muestran un escenario que cada semana gana más fuerza: la formación de un Súper El Niño, con temperaturas del océano Pacífico que podrían alcanzar valores históricos entre octubre y diciembre.

Aunque todavía no fue clasificado oficialmente como un evento «muy fuerte», los especialistas sostienen que las señales observadas en el océano son consistentes con algunos de los episodios más importantes de las últimas décadas.

¿Por qué preocupa tanto este Súper El Niño?

El fenómeno Súper El Niño se produce cuando las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial se calientan mucho más de lo habitual. Ese exceso de temperatura modifica la circulación atmosférica y termina alterando el régimen de lluvias y temperaturas en buena parte del planeta.

Lo que hoy enciende las alarmas es la magnitud del calentamiento.

Los modelos climáticos proyectan anomalías cercanas a los 3,1 °C para el último trimestre del año, una cifra que supera ampliamente los valores observados en un evento tradicional de El Niño.

Los registros semanales ya muestran temperaturas superiores a los 2 °C sobre el promedio histórico en sectores del Pacífico, una señal típica de los eventos más intensos.

El cambio climático podría potenciar sus efectos

Para muchos investigadores, el calentamiento global agrega un ingrediente extra que hace más impredecible el escenario.

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Los océanos llegan cada año con temperaturas más elevadas debido al aumento sostenido de la temperatura del planeta. Eso facilita que El Niño alcance niveles más extremos con mayor rapidez.

En otras palabras, el fenómeno sigue siendo natural, pero ocurre sobre un planeta mucho más caliente que hace décadas.

Por ese motivo, varios especialistas consideran que 2026 podría ubicarse entre los años más cálidos registrados a nivel mundial, amplificando fenómenos extremos en distintas regiones.

¿Qué puede pasar en Argentina?

Para nuestro país, las proyecciones apuntan principalmente al comportamiento de las lluvias.

Las provincias del Litoral, la Mesopotamia y gran parte del centro argentino aparecen como las zonas con mayor probabilidad de registrar precipitaciones superiores a los valores normales durante la primavera y parte del verano.

Esto incluye provincias como:

  • Santa Fe
  • Entre Ríos
  • Corrientes
  • Misiones
  • Córdoba
  • Buenos Aires
  • Parte de La Pampa

Los meteorólogos aclaran que un Súper El Niño no garantiza inundaciones, pero sí incrementa considerablemente las probabilidades de lluvias intensas, tormentas frecuentes y eventos meteorológicos de mayor magnitud.

Para sectores vinculados al agro, la situación será seguida muy de cerca luego de varios años marcados por la sequía.

El otro efecto que ya comenzó a observarse

Curiosamente, mientras Sudamérica podría recibir más lluvias, otras regiones experimentarían el efecto contrario.

Los especialistas ya detectan una temporada de huracanes en el Atlántico menos activa de lo habitual, un comportamiento compatible con la presencia de El Niño.

La mayor cizalladura del viento dificulta la formación de ciclones tropicales, aunque no elimina completamente el riesgo de tormentas intensas.

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Los próximos meses serán decisivos

Los pronósticos climáticos mejoran notablemente una vez superado el invierno, por lo que las próximas actualizaciones permitirán conocer con mayor precisión la intensidad definitiva del fenómeno.

Sin embargo, el consenso científico es cada vez más amplio: El Niño ya comenzó y todo indica que tendrá una intensidad fuerte o muy fuerte.

Si las proyecciones actuales se mantienen, Argentina podría enfrentar una primavera con abundantes lluvias, mayor frecuencia de tormentas y un escenario climático muy diferente al de los últimos años, marcado por la sequía.

La evolución del Súper El Niño será seguida de cerca por meteorólogos, productores agropecuarios y organismos de emergencia, ya que su comportamiento podría influir de manera decisiva en el clima del país durante lo que resta de 2026 y el comienzo de 2027.

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Ciencia y Tecnología

Un nuevo vecino cósmico sorprende a la ciencia: descubren un planeta habitable a solo 25 años luz de la Tierra

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CIENCIA Y TECNOLOGÍA- La búsqueda de vida fuera del Sistema Solar acaba de sumar un nuevo capítulo. Un equipo internacional de astrónomos confirmó la existencia de GJ 3378b, una supertierra que orbita dentro de la denominada zona habitable de su estrella y que se encuentra a apenas 25 años luz de la Tierra, una distancia que, en términos astronómicos, la convierte en una de las vecinas más cercanas de nuestro planeta.

El descubrimiento despertó un enorme interés en la comunidad científica porque modifica por completo la imagen que se tenía de este mundo. Los primeros estudios sugerían que se trataba de un mini-Neptuno, un planeta gaseoso poco favorable para albergar vida. Sin embargo, nuevas observaciones demostraron que en realidad posee características mucho más parecidas a las de la Tierra.

Los resultados fueron publicados en la prestigiosa revista científica The Astrophysical Journal y representan un avance importante en la búsqueda de Planeta habitable, una de las grandes metas de la astronomía moderna.

Planeta habitable: por qué GJ 3378b genera tanta expectativa

El nuevo análisis reveló que Planeta habitable tiene una masa equivalente a 2,3 veces la de la Tierra, muy por debajo de la estimación inicial de 5,26 masas terrestres. Ese dato permitió reclasificarlo como una supertierra rocosa.

Además, los científicos corrigieron otro aspecto fundamental: el planeta completa una órbita alrededor de su estrella cada 21 días, y no cada 25 como se creía anteriormente.

Aunque ese período parece muy corto comparado con el año terrestre, la explicación radica en que gira alrededor de una estrella enana roja, mucho más pequeña y fría que el Sol. Gracias a ello, el planeta recibe aproximadamente el 90% de la energía que la Tierra recibe de nuestra estrella.

Según explicó el astrónomo Paul Robertson, de la Universidad de California en Irvine, esa cantidad de radiación ubica al planeta en un punto muy favorable para que pueda existir agua líquida sobre su superficie, siempre que conserve una atmósfera.

Un vecino cercano dentro de una galaxia inmensa

Aunque 25 años luz parecen una distancia enorme desde una perspectiva humana, para la astronomía representa prácticamente el barrio donde vivimos.

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La Vía Láctea posee alrededor de 100.000 años luz de diámetro, por lo que GJ 3378b forma parte del reducido grupo de exoplanetas relativamente próximos que podrían estudiarse con mayor profundidad durante las próximas décadas.

Esa cercanía convierte al sistema en un objetivo prioritario para futuras investigaciones destinadas a comprender cómo evolucionan los mundos rocosos alrededor de estrellas pequeñas.

Planeta habitable: la gran incógnita sigue siendo su atmósfera

A pesar del entusiasmo, los científicos mantienen la cautela.

El principal interrogante consiste en determinar si Planeta habitable logró conservar una atmósfera estable durante miles de millones de años.

Las estrellas enanas rojas suelen presentar una intensa actividad magnética. Frecuentemente liberan llamaradas, radiación ultravioleta y fuertes vientos estelares capaces de erosionar o incluso eliminar las atmósferas de los planetas cercanos.

Si eso ocurrió en GJ 3378b, las posibilidades de que exista agua líquida o algún tipo de vida disminuirían considerablemente.

Por el momento, los investigadores no pueden responder esa pregunta debido a una limitación técnica.

Un método de detección que todavía deja preguntas abiertas

Los astrónomos encontraron el planeta mediante la técnica de velocidad radial, que detecta pequeñas oscilaciones en la estrella producidas por la atracción gravitatoria del planeta.

Sin embargo, GJ 3378b no pasa por delante de su estrella desde la perspectiva de la Tierra. Ese detalle impide aplicar la técnica del tránsito, utilizada para estudiar la composición química de las atmósferas planetarias.

Gracias a ese método, el Telescopio Espacial James Webb ya logró analizar otros sistemas famosos, como TRAPPIST-1. En el caso de GJ 3378b, esa posibilidad todavía no existe.

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Los científicos deberán recurrir a futuras generaciones de telescopios terrestres y espaciales con mayor sensibilidad para intentar obtener información sobre la presencia de gases, vapor de agua o posibles indicadores biológicos.

Un descubrimiento que alimenta la búsqueda de vida

Cada nuevo exoplaneta descubierto permite comprender mejor cómo se forman los sistemas planetarios y cuáles son las condiciones necesarias para que aparezca la vida.

Aunque nadie puede afirmar que GJ 3378b esté habitado, su ubicación dentro de la zona habitable y su naturaleza rocosa lo convierten en uno de los candidatos más prometedores encontrados en los últimos años.

La investigación también demuestra cómo el avance de la tecnología permite revisar descubrimientos anteriores y obtener conclusiones completamente diferentes.

Por ahora, Planeta habitable seguirá siendo uno de los grandes protagonistas de la astronomía moderna, mientras la ciencia intenta responder una de las preguntas más antiguas de la humanidad: ¿estamos realmente solos en el universo?

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