Una acumulación de embalsados bloqueó la Laguna como una «pared verde». Esto impide la navegación y pone en jaque la seguridad en el espejo de agua que es símbolo de la ciudad.
Durante el fin de semana los que visitaron la ciudad se encontraron con este panorama en la laguna Setúbal.
Es un fenómeno natural, pero muy pocas veces visto. Una “pared verde” de vegetación acuática está atascada en los antiguos pilotes ferroviarios a la altura del Faro. En ese lugar se bloquea el acceso a este precioso espejo de agua.
Días atrás se atascó en la desembocadura de la laguna sobre el río Santa Fe formando una pared verde un gran embalsado.
La vegetación acuática natural parece una “pared verde” cada vez más grande que ocupa todo el ancho del río e impide la navegación aguas arriba.
Lo más preocupante es que la “pared” impide llegar al lugar a brindar asistencia en caso de ocurrir una emergencia náutica.
Vista del embalsado
Miembros de la comisión directiva de los clubes náuticos de la ciudad tomaron la iniciativa. Intentan abrir un paso para poder navegar aguas arriba desde la Costanera Este hacia la Setúbal.
Durante el fin de semana, los navegantes trabajaron sobre la vegetación con machetes, grampines, con lanchas y embarcaciones de gran porte, para intentar abrir un canal de navegación.
En forma conjunta con Guardavidas, cedidos por la Municipalidad de Santa Fe, se hizo imposible abrir un paso hacia la Setúbal.
Marcelo Faccioli, desde el Yacht Club Santa Fe manifestó que:
“Es una pared sólida de unos 500 metros”,“Esto sigue creciendo, hay que buscar una solución”
“La verdad es que hay que abrir paso a la laguna, no sólo por el gusto de poder navegarla con la altura actual del río que así lo permite, sino y sobre todo por cuestiones de seguridad, porque si ocurre un accidente con alguno de los deportistas que la utilizan, ¿qué hacemos?”, se preguntó Faccioli.
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La Setúbal es muy utilizada por navegantes recreativos que la visitan cotidianamente en distintos tipos de embarcaciones a remo y motorizadas. Así también es utilizada por deportistas de las distintas disciplinas náuticas como remo, SUP y vela que la usan para entrenar y competir.
Prefectura Naval Argentina Sede Santa Fe determinó que dicho espejo de agua es utilizado para este tipo de prácticas deportivas. Pero por el momento no se puede acceder.
Sede internacional
La semana pasada se designó a la ciudad de Santa Fe como una de las tres sedes locales de los XIII Juegos Suramericanos 2026.
¡Estamos orgullosos de contarles que #SantaFeCapital será una de las sedes de los Juegos ODESUR!
La Asamblea General de la Organización Deportiva Suramericana, eligió a nuestra ciudad, junto a Rosario y Rafaela, como una de las sedes de los XIII Juegos Suramericanos 2026. pic.twitter.com/PUtavV3ocf
La idea es utilizar la laguna Setúbal para las pruebas náuticas.
“Es un fuerte compromiso de nuestra provincia por su historia deportiva y su capacidad organizativa”, sostuvo entonces el gobernador Omar Perotti en la Asamblea de la Odesur; al tiempo que el intendente, Emilio Jatón, destacó “el entorno natural” de la ciudad como uno de los aspectos a valorar.
Ante la presencia del embalsado se activó un “alerta amarillo” para la concreción de los Juegos. “Si no se quita esa vegetación podrían retirar nuestra sede”, sugirió Faccioli. Esto es algo que impactaría de forma negativa en el turismo y en la imagen de Santa Fe al mundo.
Campeonato Santafesino de Vela de la Clase Snipe en la Setúbal
El próximo sábado también está prevista la realización de la tercera fecha del Campeonato. Hasta el momento las embarcaciones de competición locales se ven impedidas de acceder para poder concretar dicha prueba deportiva. Dsde el mes de junio está en agenda la realización de la tradicional Semana de la Setúbal, con la participación de unos 200 deportistas náuticos de todo el país. “Por todo esto, amerita que se haga algo”, reclamó Faccioli.
“Lo que estamos haciendo nosotros es poco, pero es un esfuerzo”, valoró más adelante el dirigente. “Lo del fin de semana movilizó a mucha gente que se predispuso a participar, nos faltan 35 a 40 metros para tratar de abrirlo, y vamos a seguir mañana (martes)”, anticipó.
Luego Faccioli contó que “se puede caminar encima del embalsado. Entonces vamos a hacer unos senderos con motoguadaña para ir cortando e ir arrancando de a poco, porque es muy compacto. Debe tener unos 50 cm de grosor del pelo de agua hacia abajo, más allá de lo que subyace y se ve sobre la superficie”, describió.
Preocupación de guardavidas
“Queremos dejar en claro que es muy necesario retirar estos embalsados, porque en caso de ocurrir una emergencia al otro lado, no tenemos manera de llegar para brindar asistencia”, dijo Sergio Berardi, desde el Sindicato de Guardavidas”. En esa zona no hay bajada de embarcaciones habilitada.
“La disposición de la Prefectura señala que la Setúbal es el espacio designado para la práctica de los distintos deportes náuticos. Así lo impuso una resolución de zonificación. Por lo tanto, entendemos que es urgente dar una solución a esto”, agregó el dirigente del Sugara. “Nos preocupa la seguridad, porque en caso de que ocurra una emergencia del otro lado de la tapia, no se cómo se puede actuar”, advirtió.
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“La Municipalidad tiene buena predisposición, desde Gestión de Riesgo se pusieron a disposición y permitieron que los Guardavidas contratados trabajen el fin de semana pasado junto a los clubes en las acciones que se realizaron para tratar de abrir paso”, destacó Berardi, quien advirtió que en los últimos años “se incrementó la actividad recreativa en la laguna, con las escuelas de SUP, tablas, kite surf y veleros”.
Compromiso municipal
En ese contexto, “sabiendo de esta iniciativa particular por tratar de retirar los embalsados, decidimos acompañar en la prevención de cualquier tipo de siniestros para evitar accidentes”, dijo, a su turno, Cintia Gauna, desde Gestión de Riesgos de la Municipalidad de Santa Fe. “Queremos colaborar dentro de lo que es posible. Estamos ante un intento que no sabemos cómo evolucionará. Es un esfuerzo del que no sabemos si arrojará resultados positivos”, mencionó.
El repunte de la altura del río Paraná provocó el desprendimiento de esta gran masa de vegetación acuática natural desde el Delta Superior de la Setúbal. La misma viajó aguas abajo hasta su desembocadura, a la altura de los viejos pilotes ferroviarios. Y quedó atascada formando esta “pared verde” que imposibilita el acceso.
Para que los embalsados se retiren, “se necesita un evento muy intenso para que se desprenda, aunque dada la consolidación de la vegetación es difícil que eso ocurra y probablemente sea necesario intervenir en forma organizada con las capacidades de las distintas instituciones”, explicó la doctora en Ciencias Biológicas Melina Devercelli, del INA.
Respecto de intervenir la naturaleza, Devercelli dijo que “si está generando un problema en un espacio recreativo y además el no acceso puede ser un riesgo ante un accidente, se puede tomar la decisión de intervenir sobre este fenómeno es natural, y así generar un acceso”.
Desde su laboratorio de la Facultad de Ciencias Hídricas de la Universidad Nacional del Litoral (FICH UNL – Conicet), la doctora en Cs. Biológicas Zuleica Marchetti viene estudiando desde hace años esta vegetación acuática de todo el sistema fluvial del río Paranál y ahora aportó ante este fenómeno natural que “el flujo de agua pasa por debajo del embalsado y no debilita el entramado de vegetación”. Por lo que con estos niveles hidrométricos (4,11 metros en el Puerto local) no se va a descalzar”.
Más adelante, Marchetti destacó que se trata de “seres vivos que siguen creciendo, emitiendo brotes nuevos y avanzando sobre el agua”.
ADN Santa Fe: En la ciudad, hay una escena que empieza a repetirse: vecinos sentados en mesas de trabajo, no para quejarse, sino para proponer cómo quieren que sea su barrio.
Ese cambio —sutil pero profundo— es el que impulsa el programa ADN Santa Fe, una iniciativa del Concejo Municipal de Santa Fe que ya recorrió cinco de los ocho distritos de la ciudad.
El último encuentro se realizó en la Escuela Mariano Moreno, en barrio Candioti Sur, donde instituciones y vecinos del Distrito Centro se reunieron para pensar el desarrollo del sector.
“Asumimos el compromiso de seguir escuchando y avanzar en respuestas concretas”, afirmó Sergio Basile.
Pero detrás de la frase hay algo más grande: un intento de cambiar la lógica tradicional de la política local.
Qué es ADN Santa Fe y por qué marca una diferencia
ADN Santa Fe no es un programa de consultas aisladas. Es una metodología.
Funciona en tres etapas:
Escucha territorial
Sistematización de propuestas
Transformación en proyectos concretos
La clave está en el proceso: no se trata solo de oír, sino de convertir ideas en normativa o políticas públicas.
Dato clave: ya se registraron más de 100 iniciativas surgidas directamente de vecinos.
En los primeros encuentros participaron:
Más de 120 instituciones
176 vecinos
Diversos sectores productivos y sociales
Del reclamo a la propuesta (300+ palabras)
Uno de los cambios más relevantes que introduce ADN es el rol del vecino.
Tradicionalmente:
El vecino reclama
El Estado responde (o no)
Con este modelo:
El vecino propone
El Estado co-construye
Ese giro tiene implicancias profundas.
Ejemplo concreto
En distintos distritos surgieron ideas vinculadas a:
Desarrollo productivo local
Espacios públicos
Movilidad
Seguridad
Pero lo interesante no es solo el contenido, sino el enfoque:
Las propuestas nacen desde el conocimiento directo del territorio.
“Nadie conoce mejor un barrio que quien lo vive todos los días”.
Además, el programa incorpora algo poco habitual en la política local: seguimiento técnico.
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No se trata solo de escuchar ideas, sino de:
Evaluarlas
Ajustarlas
Y hacerlas viables
Esto reduce uno de los principales problemas de la participación ciudadana:
La frustración por la falta de resultados.
Los distritos como mapa de oportunidades
La ciudad está organizada en ocho distritos, y el programa ya recorrió más de la mitad.
Cada uno presenta:
Necesidades distintas
Potenciales específicos
Dinámicas propias
pensar políticas por distrito permite soluciones más precisas y menos generales.
En el caso del Distrito Centro, el foco estuvo en:
Potencial productivo
Articulación institucional
Desarrollo urbano
El desafío real: transformar ideas en hechos
El mayor riesgo de este tipo de iniciativas es claro:
Quedar en el diagnóstico.
Por eso, el propio Sergio Basile planteó el próximo paso:
“Volver en la segunda mitad del año con proyectos que podamos concretar”.
Ese es el punto crítico.
¿Qué tiene que pasar ahora?
Para que ADN Santa Fe funcione, necesita cumplir tres condiciones:
1. Priorizar
No todas las ideas pueden ejecutarse. Hace falta seleccionar las más viables e impactantes.
2. Financiar
Sin presupuesto, no hay política pública.
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3. Ejecutar
El paso más difícil: llevar del papel a la realidad.
Casos comparables: cuando la participación sí funciona
Experiencias similares en otras ciudades muestran que estos modelos funcionan cuando:
Hay continuidad en el tiempo
Se comunican resultados concretos
Se involucra a múltiples actores
Una oportunidad que depende de lo que venga
ADN Santa Fe ya logró algo importante:
Activar la participación real de los vecinos.
Pero ahora enfrenta su prueba más difícil: convertir esa energía en resultados visibles.
Porque sin resultados, la participación se agota. Y con resultados, se multiplica.
“Escuchar es el primer paso. Cumplir, el que define todo”.
El siguiente paso
En los próximos meses será clave observar:
Qué proyectos avanzan
Cuáles quedan en espera
Y cómo responde el Concejo
Porque en Santa Fe, el desafío ya no es solo escuchar a los vecinos… sino demostrar que vale la pena hacerlo.
LOCALES- La transformación en Santo Tomé empezó a tomar forma concreta con el avance de las obras vinculadas al nuevo puente Carretero, una de las intervenciones de infraestructura más importantes de la provincia. La demolición de una vivienda y el despeje de la traza marcaron el inicio de una etapa clave que impactará de lleno en la fisonomía urbana.
El proyecto, que ya había atravesado meses de estudios técnicos y planificación, ingresó ahora en su fase más visible para los vecinos. El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, señaló que este tramo representa uno de los desafíos más complejos: intervenir directamente en el entramado urbano.
AUDIO de Lisandro Enrico – Ministro de Obras Públicas
Según explicó, esta instancia incluye trabajos fundamentales sobre arterias principales como la avenida 7 de Marzo y la calle Mitre, dos puntos neurálgicos del tránsito local que serán completamente reconfigurados.
Cambios profundos en la circulación urbana
Uno de los ejes centrales de la transformación en Santo Tomé será la ampliación de la avenida 7 de Marzo, que en algunos sectores llegará a tener hasta cinco carriles. Esta modificación busca mejorar la circulación vehicular y adaptarse al nuevo flujo que generará el puente.
Además, se prevé una reorganización de calles aledañas, incluyendo cambios de sentido en arterias clave. Durante este período, los conductores deberán adaptarse a desvíos provisorios, utilizando vías alternativas como Colón o 9 de Julio.
El ingeniero Serra, inspector de la obra, detalló que los trabajos sobre Mitre demandarán entre 60 y 90 días, en una etapa que implicará un despliegue técnico significativo. Las tareas incluyen hormigonado intensivo y una planificación milimétrica para asegurar la correcta integración del puente con la red vial existente.
Un proyecto condicionado por el clima
La transformación en Santo Tomé también depende de factores externos, principalmente las condiciones climáticas. Las lluvias y las crecidas del río Salado pueden alterar los tiempos previstos, aunque desde el gobierno provincial aseguran que existe una planificación clara.
El cronograma contempla aproximadamente ocho meses de intervención en este sector urbano, dividido en dos etapas de cuatro meses cada una, correspondientes a los lados sur y norte del acceso.
La coordinación entre los distintos frentes de obra —el puente, el acceso en la ciudad de Santa Fe y el ingreso en Santo Tomé— será determinante para cumplir con los plazos establecidos.
Expectativa y emoción entre los vecinos
El avance de la transformación en Santo Tomé genera sensaciones encontradas en la comunidad. Por un lado, la expectativa de contar con una obra que mejorará la conectividad y la seguridad vial; por otro, cierta nostalgia por los cambios en espacios tradicionales como el bulevar Mitre.
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El intendente Miguel Weiss Ackerley destacó la complejidad de intervenir en zonas habitadas, donde el impacto es directo sobre la vida cotidiana de los vecinos. En ese sentido, se implementaron canales de comunicación directa, incluyendo grupos de WhatsApp, para mantener informada a la comunidad y acompañar el proceso.
El interés social por la obra es evidente: muchos vecinos se acercan diariamente a observar los avances, en una especie de “turismo de obra” que refleja la magnitud del proyecto.
La obra insignia de la provincia
La transformación en Santo Tomé forma parte de lo que el gobierno provincial considera su proyecto más importante en materia de infraestructura. El nuevo puente Carretero no solo mejorará la conectividad regional, sino que también redefinirá el acceso a la ciudad.
El ministro Enrico fue contundente al definir la relevancia de la obra, calificándola como la “nave insignia” de su gestión. Con el inicio de esta etapa urbana, el proyecto entra en su momento más visible y también más desafiante.
Mientras las máquinas avanzan y el paisaje comienza a cambiar, Santo Tomé se encamina hacia una nueva configuración urbana que marcará un antes y un después en su historia.
Desde el 21 de abril de 2026, la empresa Etacer aplicó un aumento del 33,84% en el pasaje Paraná–Santa Fe. El impacto no es abstracto: se siente en cada boleto, en cada jornada laboral, en cada cursada universitaria.
El viaje que miles de personas hacían casi en automático —cruzar el túnel todos los días para estudiar o trabajar— acaba de convertirse en una decisión económica pesada.
“Un trabajador que cruza todos los días puede gastar más de $130.000 mensuales solo en transporte.”
El ajuste llega en un contexto donde el transporte dejó de ser un servicio accesorio para convertirse en un componente central del costo de vida regional.
Y ahí está el problema: no hay alternativa real.
1. Los nuevos precios: cuando el traslado compite con el alquiler
Los valores actualizados de Etacer son contundentes:
Servicio con paradas: $3.280,60
Servicio directo: $2.909,08
En comparación, su competidora Fluviales mantiene tarifas más bajas… por ahora:
$2.451,15 (recorrido largo)
$2.220 (directo)
La diferencia abre una brecha, pero también anticipa algo: es probable que Fluviales también aumente.
Caso realista: Un estudiante que viaja 20 días al mes:
Antes: ~$90.000 mensuales
Ahora: ~$120.000 o más
Eso sin contar aumentos futuros.
“El transporte interurbano dejó de ser un gasto fijo para convertirse en una variable inestable.”
2. El problema estructural: salarios congelados vs tarifas dinámicas
El aumento responde a un esquema semestral vigente desde octubre de 2025. Pero hay un desfasaje evidente:
Tarifas que suben por inflación y costos
Ingresos que no acompañan al mismo ritmo
Esto genera un fenómeno silencioso pero potente: la exclusión progresiva del transporte formal.
Ejemplo concreto: Algunos trabajadores empiezan a:
Reducir días presenciales
Compartir viajes informales
Directamente abandonar oportunidades laborales en la otra ciudad
“No es solo un aumento: es una barrera invisible entre dos mercados laborales.”
3. Más caro… y con peor servicio
El aumento llega acompañado de una medida polémica: permitir pasajeros de pie.
Esto cambia completamente la ecuación:
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Mayor recaudación por unidad
Menor confort
Más riesgo percibido
Para el usuario, el mensaje es contradictorio:
“Pagás más… pero viajás peor.”
Caso de uso: En horarios pico, los colectivos ya operaban al límite. Con esta nueva modalidad:
Se incrementa la densidad de pasajeros
Se reduce la calidad del servicio
Aumenta la tensión entre usuarios
4. El efecto dominó: lo que viene en las próximas semanas
Aunque hoy el aumento es de Etacer, el sistema funciona como un ecosistema:
Si una sube, las demás siguen
Si suben los costos (gasoil, repuestos), el ajuste es inevitable
Si cae la demanda, se reducen frecuencias
Esto puede generar un círculo peligroso:
Aumentan tarifas
Baja la cantidad de pasajeros
Se recortan servicios
El transporte se vuelve menos eficiente
“El riesgo no es solo pagar más: es que haya menos transporte.”
5. ¿Qué pueden hacer los usuarios? Estrategias reales (no ideales)
No hay soluciones mágicas, pero sí movimientos posibles:
1. Optimizar viajes
Reducir días de traslado
Agrupar actividades en menos jornadas
2. Evaluar alternativas
Comparar horarios y precios con Fluviales
Analizar combinaciones (aunque impliquen más tiempo)
3. Organización colectiva
Grupos de viaje compartido
Reclamos coordinados por frecuencia y condiciones
4. Presión institucional
Exigir controles sobre calidad del servicio
Pedir revisiones tarifarias más transparentes
El verdadero impacto no está en el boleto, sino en las decisiones que cambia
El aumento del pasaje Paraná–Santa Fe no es solo una suba del 33,84%.
Es un cambio en la forma en que las personas:
Trabajan
Estudian
Se mueven
Proyectan su vida entre dos ciudades
“Cuando moverse se vuelve caro, las oportunidades se achican.”
Próximo paso: qué mirar ahora
En los próximos días, hay tres señales clave:
Si Fluviales replica el aumento
Si se reducen frecuencias por caída de demanda
Si hay intervención estatal ante reclamos
Porque el verdadero problema no es este aumento. Es si se convierte en la nueva normalidad.