Locales- Lo que durante los últimos años fue presentado como una de las propuestas más atractivas del mercado fitness local hoy atraviesa su momento más delicado. La cadena de gimnasios Fortress, que creció rápidamente en distintos barrios de la ciudad de Santa Fe, quedó en el centro de una serie de denuncias por deudas, cheques rechazados y salarios atrasados.
El conflicto comenzó a hacerse visible esta semana con una protesta frente a una de las sedes ubicadas sobre calle Pedro Vittori. Allí, trabajadores vinculados a empresas de limpieza y seguridad reclamaron el pago de servicios que —según denunciaron— se encuentran impagos desde hace varios meses.
Las empresas proveedoras aseguran que Fortress acumula aproximadamente cinco meses de deuda por prestaciones realizadas, lo que ya generó serias complicaciones financieras para esas firmas.
“Hay proveedores que no cobran desde hace meses y empleados con sueldos atrasados”, señalaron fuentes vinculadas al sector.
El reclamo encendió alarmas dentro del mercado fitness local, donde varios empresarios siguen de cerca la situación de Fortress por el impacto que podría tener en el sector.
Ocho gimnasios y una expansión acelerada en la ciudad
En pocos años, Fortress pasó de ser una marca prácticamente desconocida a contar con cerca de ocho gimnasios distribuidos en distintos puntos de la ciudad de Santa Fe.
Su propuesta fue rápidamente atractiva para el público: instalaciones amplias, equipamiento moderno y cuotas considerablemente más bajas que las de muchos gimnasios tradicionales.
Ese modelo permitió a Fortress captar una gran cantidad de socios en poco tiempo, impulsando una expansión acelerada.
Sin embargo, ese crecimiento también despertó dudas dentro del sector.
Empresarios del rubro fitness ya habían advertido que el nivel de precios que manejaba Fortress resultaba difícil de sostener dentro de la estructura de costos habitual de un gimnasio.
“Había una diferencia muy grande con el resto del mercado”, comentaron referentes del sector.
El volumen de socios parecía ser la clave del modelo: mantener cuotas bajas pero compensar con una gran cantidad de clientes.
Cheques rechazados, deudas y preocupación entre trabajadores
En las últimas semanas comenzaron a aparecer señales de alerta sobre la situación financiera de Fortress.
Entre las denuncias realizadas por trabajadores y proveedores aparecen:
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cheques rechazados por falta de fondos
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pagos atrasados a empresas tercerizadas
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salarios demorados para algunos empleados
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incumplimientos con prestadores de servicios
Según distintas fuentes, la empresa tendría alrededor de 30 empleados registrados, además de otros trabajadores que —según denuncias— estarían desempeñándose en condiciones informales.
Este escenario genera preocupación porque decenas de personas dependen directa o indirectamente del funcionamiento de Fortress.
“Hay entrenadores, administrativos, personal de limpieza y muchos proveedores que dependen de estos gimnasios”, explicaron fuentes del sector.
El posible origen de la crisis: leasing en dólares y aumento de costos
Uno de los factores que podría explicar la crisis financiera de Fortress está vinculado al financiamiento del equipamiento.
Según fuentes cercanas al conflicto, gran parte de las máquinas de entrenamiento habría sido adquirida mediante contratos de leasing en dólares.
Este tipo de esquema permite incorporar equipamiento costoso, pero también implica riesgos cuando se producen fuertes cambios en el tipo de cambio.
En este caso, el valor del dólar se habría incrementado significativamente desde el momento en que se firmaron esos contratos.
Esto habría impactado directamente en los costos operativos de Fortress, generando un desbalance entre ingresos y gastos.
En un negocio donde las cuotas son bajas y la rentabilidad depende del volumen de socios, cualquier incremento fuerte en los costos puede afectar seriamente la estabilidad financiera.
Empresarios, dirigentes y nombres vinculados a Fortress
La situación también generó repercusión por los nombres que aparecen vinculados a las sociedades relacionadas con Fortress.
Entre empresarios y referentes asociados al proyecto figurarían:
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Luis Spahn
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UPCN
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Nation S.A.
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Valmotors
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Antonella Roman
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Juan Carlos Gagneten
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Samanta Gamero
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Juan Manuel Molina F.
La presencia de empresarios, dirigentes gremiales y figuras vinculadas al deporte agrega un componente político y empresarial que aumenta el interés sobre el caso.
Hasta el momento, ninguno de los mencionados realizó declaraciones públicas sobre la situación de Fortress.
Rumores de convocatoria de acreedores y futuro incierto
Mientras crecen los reclamos, dentro del sector comenzaron a circular versiones sobre una posible convocatoria de acreedores para Fortress.
Este mecanismo judicial permite a una empresa reorganizar sus deudas bajo supervisión judicial para intentar evitar la quiebra.
Al mismo tiempo, algunos especialistas advierten sobre la posibilidad de un proceso de reorganización empresarial que incluya el cierre de algunas sedes o la venta de unidades de negocio.
Entre los escenarios que se analizan aparecen:
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presentación de convocatoria de acreedores
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cierre de algunos gimnasios
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reestructuración financiera de Fortress
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venta de determinadas unidades del negocio
Por ahora, el silencio oficial de los responsables de Fortress mantiene la incertidumbre sobre el futuro de la cadena.
Lo que comenzó como una de las marcas fitness de mayor crecimiento en Santa Fe hoy enfrenta su momento más crítico.
Y los próximos movimientos empresariales podrían definir si Fortress logra reestructurarse o si la expansión acelerada termina convirtiéndose en un caso emblemático de colapso financiero dentro del sector fitness local.