Ciencia y Tecnología
Tomas Heatherwick en TED: “Creo que estamos viviendo una epidemia de aburrimiento. Ya no podemos tolerar lugares sin alma”
El reconocido diseñador que habla de la necesidad desesperada por diversidad arquitectónica y la humanización de los edificios.
Tomas Heatherwick comienza su charla de TED con esta pregunta ¿Cuándo fue la última que caminaste por la calle en una ciudad con edificios nuevos?
¿Adónde fueron a parar todos los bultos y protuberancias de los edificios? ¿Cuándo se volvió tan aburrida la arquitectura de la ciudad?
Por qué las ciudades necesitan una arquitectura inspiradora, el diseñador Thomas Heatherwick ofrece un camino para salir del estancamiento de la monotonía urbana y una visión de ciudades llenas de edificios conmovedores que la gente atesora durante siglos.
Charla Ted de Tomas Heatherwick
«Quiero hablar con ustedes sobre el problema que todos sabemos que existe en nuestros pueblos y ciudades. Estamos cada vez más rodeados por edificios sin carácter. Creo que estamos viviendo una epidemia de aburrimiento. Con algunas excepciones todos sabemos que los edificios nuevos no tendrán vida y serán monótonos. Es lo mismo en todas partes. Opaco, plano, recto, brillante. Inhumano. Son lo que mi hija llama edificios “meh”. Estos edificios se justifican diciendo ser funcionales.
Soy diseñador de edificios y me han dicho tantas veces que la forma debe seguir a la función. Es decir, si el edificio funciona bien, de cierta manera es inevitable que el resultado se vea bien. Este mantra, la forma sigue a la función, tiene un siglo. Y suena bien, ¿no? Quien puede discutir con eso. Cualquier detalle extra es una tontería, una decoración innecesaria.»
La función de la emoción.
«Quiero hablar de una función que es crucial y creo que falta: La función de la emoción. Y cuando digo emoción, hablo de la capacidad que tienen los edificios para significar algo para nosotros. Para levantarnos el ánimo, para conectarnos. Los edificios nos afectan. Caminamos alrededor de ellos, los miramos. Y para la mayoría de nosotros, la mayor parte de las veces simplemente nos dejan sintiéndonos diferentes.
Si nos llevara a todos a una ciudad y dijera, “ a que parte les gustaría ir?” les gustaría ir a la parte vieja o a la parte nueva? Ya me dieron la respuesta. Sabemos instintivamente, que la mayoría va escoger la parte vieja. ¿Por qué? Porque todos sabemos que lo nuevo será aburrido y no tendrá carácter. Entonces, donde están todos los bultos y los huevos en los edificios? Las sombras, las texturas, la tridimensionalidad, los puntos altos de luz. Como se volvió todo tan bidimensional, tan simplista y desprovisto de carácter? Bueno, resulta que no soy el único que esta alarmado por lo que está pasando en nuestros pueblos y ciudades.
Hay investigaciones que muestran que estos edificios no son solo simplistas y monótonos. Nos están haciendo daño. Son malos para nuestra salud mental, causando estrés en nuestros cerebros mientras caminamos alrededor de ellos. Son malos para nuestra salud física, alentando nuestra recuperación cuando estamos dentro de ellos. Y también son malos para la salud social, aumentando la probabilidad de delincuencia y de conductas antisociales. Pero esto se vuelve más siniestro cuando damos un paso atrás y pensamos en la crisis climática que se desarrolla a nuestro alrededor.
Se ha puesto un gran énfasis en el impacto de los automóviles y la aviación. Y en este estudio de 2019, la aviación fue responsable del 2,1 % de las emisiones de gases de efecto invernadero. Pero parece que olvidamos que la industria de la construcción es responsable del 39 %. Cada año en EEUUU., 93 KM2 de edificios son destruidos y reconstruidos. Eso es el equivalente a la mitad de Washington, DC siendo destruida solo para volver a construir. Y esto no pasa solo en EE.UU. Pasa en todo el mundo.
En el Reino Unido, demolemos 50000 edificios al año. La edad promedio de un edificio comercial en el Reino Unido es de 40 años. Entonces eso significa que si hubiera nacido como edificio comercial, me hubieran matado hace 12 años. Es bastante sencillo.
Cuando la gente no ama, y estoy usando la palabra ama, ama los edificios, es más probable que los demuelan. Siento esos dos puntos no han sido conectados. Pero cuando haces un edificio, una de las cosas que más caras que puedes hacer, hay enormes presiones por el costo del tiempo, de la política y los egos y reglamentos y el statu quo. Estas fuerzas resultantes de la falta de alma son inmensas. Y el cambio es aterrador para todos, incluso para mí. Pero estoy convencido de que la emoción es la función decisiva que se ha olvidado. Hay, sin embargo, un pequeño número de personas que si lo entiende y lo está tratando de abordar. »
Aquí hay alguna de ellas:
- Francia: Sou Fujimoto diseño este edificio de apartamentos increíblemente texturizado.
- Burkina Faso: Francis Kere hizo este conmovedor centro de salud.
- Líbano: Lina Ghotmeh usa paredes espléndidamente gruesas para hacer viviendas con carácter.
- Reino Unido: Acme Studio trajo personalidad y detalle a los edificios del centro de la ciudad.
«Pensé en mostrarles algunos ejemplos de maneras en las que mi propio estudio trato de abordar esto»
Ciudad del Cabo
«En ciudad del Cabo había un enorme silo de granos en desuso. Que una vez que se usó para almacenar mail en toda Sudáfrica, estaba en riesgo de ser demolido. Nosotros propusimos no derribarlo, pero en cambio, convertirlo en la primera gran institución para artistas africanos contemporáneos.
Nosotros tomamos uno de los granos originales. Puede que ahora se decepcionen. Tomamos uno de los granos originales de maíz que había sido almacenador en el edificio original. Y lo cortamos del corazón de ese edificio. Alrededor de eso pusimos 80 galerías. La mayor parte de nuestro trabajo consistía en restaurar y revigorizar una estructura histórica. Lo central de nuestra visión era usar un presupuesto limitado para crear el corazón más convincente posible con esos tubos gigantes.
La clave era que la gente no solo se parara en el exterior y admirara una estructura, pero que se interesara por el interior donde la curiosidad haría el resto del trabajo. Entras debajo de las tolvas de grano, donde solía caer el grano sobre las cintas transportadoras… Nos encantó que al cortar la extraordinaria estructura original, podríamos exponer y compartir la idiosincrasia del edificio. Y como estos rincones y grietas, ayudan a darle un alma al proyecto.
En la parte superior hay un jardín de esculturas con piso de vidrio. Y si ven esos bebes en el cristal justo ahí, esta es su vista. El museo terminado esta en bruto, es tosco, pero autentico. Fue un honor darle una nueva vida a esta estructura histórica. »
Singapur
» En Singapur buscamos soluciones para que la gente estuviera emocionada de seguir estudiando en las universidades. En esta nueva era digital donde puedes hacer prácticamente todo en línea, e incluso puedes obtener un doctorado acostado en la cama.
¿Porque necesitamos edificios universitarios? Bueno, pensamos que son los lugares donde te juntas a tener ideas, a conocer a un futuro socio comercial o la persona con la que vas a crear una organización sin fines de lucro. Sin embargo, esta fue la experiencia típica. Plafones de poliestireno, sin luz natural, el lugar menos inspirador para conocer gente. Así, que para contrarrestar esto, hicimos un edificio de universidad que no parece un pasillo donde todos los estudiantes pueden verse. Un edificio que no tiene frente ni parte posterior. Y no es un edificio, en realidad son 12 edificios.
Nuestro Objetivo era inventar un nuevo tipo de arquitectura tropical que utilizara la mínima energía posible, donde aprendes en aulas sin esquinas. Donde los profesores y maestros trabajan contigo en lugar de dictarte. Donde las personas pueden ser inspiradas por el aprendizaje y motivadas a quedarse. Y esta vierto las 24 horas. Cuando fui la última vez a Singapur, tenía jet lag y eran las dos de la mañana. Entonces fui y había estudiantes hablando con otros y trabajando tranquilamente.»
Reino Unido
«En Yorshire, en el Reino Unido, tuvimos la oportunidad de humanizar un edificio de tratamiento oncológico en uno de los hospitales oncológicos más grandes del Reino Unido. Cuando piensan en los peores edificios los que han estado, seguramente los hospitales están en la parte superior de la lista. Son alguno de los lugares que producen más estrés y miedo en los que podrías estar.
Así que nos propusimos la misión para hacer un edificio no clínico donde podrías sentirte vulnerable. Y llorar y sentirte protegido y unirnos como comunidad. ´pero nuestro sitio era el último con vegetación en el hospital. Y no queríamos ser los que podrían una gran caja y quitarían toda la vegetación.
Entonces nos preguntamos, podrías aumentar la vegetación que podría ayudar con la curación? Así como esos dinosaurios de madera que se encajan entre sí, unimos madera contrachapada gigante para hacer tres estructuras que sostendrían tres grandes jardines y harían un edificio de jardín. Este edifico tiene 17 000 plantas, 23000 focos y en realidad un aumento del 436 % de la biodiversidad en ese sitio. Nuestro objetivo era hacer un lugar donde la gente pueda reunirse y donde, al enfocarse en la emoción de los usuarios, podríamos crear una arquitectura de esperanza.»
Shanghái
«Finalmente, en Shanghái, tuvimos una oportunidad que es típica de nuestro tiempo. El reto de la grandeza. Un lugar de tres millones y medio de pies cuadrados, un proyecto de construcción en un sitio que tenía 480 metros de largo. Donde típicamente esto es lo que se construiría. El sitio era tan grande que el Empire State Building podría caber en él acostado de lado.
Entonces, para que esto sea rentable, estructuralmente eficaz, necesitábamos 1000 columnas en una cuadricula, así que decidimos no solo decorar cajas, sino dejar que las columnas sean nuestras heroínas y conectar con el parque de un lado y el distrito de arte del otro y tratar de unirlos en uno.
El proyecto terminado se llama “Mil Árboles”. Cada una de estas columnas tiene un árbol de montaña chino, un árbol semi-maduro en la parte superior. Y nutrición y drenaje e iluminación y humedad, y porque cada columna es el mejor lugar para poner una carga pesada. Y tiene cientos de terrazas al aire libre y tiene sombra y tiene, o eso esperamos, la complejidad necesaria para crear un compromiso humano en un proyecto a tal escala.
También trabajamos con artistas locales para incrustar4 su trabaja en nuestra visión, para realmente hacer un proyecto colaborativo juntos. Y eso se lleva a cabo hasta el interior. Este proyecto se abrió a finales del año pasado, en la primera mitad. Y tenemos 100000 personas que van ahí todos los días. Y no se trataba solo de árboles y plantas, pero incluso las columnas estructurales eran nuestras amigas para humanizar el proyecto a tal escala.»
El Objetivo de Heatherwick
Así que no estoy diciendo que hay un solo lenguaje o enfoque para hacerle frente a esta epidemia de aburrimiento. Al igual que en la naturaleza hemos aprendido la gran importancia que tiene la biodiversidad, ahora necesitamos desesperadamente diversidad arquitectónica. Mi objetivo es ayudar a desencadenar un movimiento global de humanización que ya no tolere lugares sin alma, inhumanos. ¿Y si nuestros edificios nos inspiran a querer adaptarlos, ajustarlos y repararlos? No podemos seguir derribando los edificios que nos rodean todo el tiempo. Dejemos de construir edificios de 40 años, y construyamos edificios de 1000 años. Por favor, únanse a mí. Gracias
Ciencia y Tecnología
El planeta está a punto de cruzar un límite peligroso: la humanidad puede superar los 1,5 °C
«Nos dirigimos hacia una catástrofe mundial»
CIENCIA Y TECNOLOGIA- Durante años, los 1,5 °C se instalaron como una frontera casi simbólica en la lucha contra el cambio climático. Ahora, esa frontera está cada vez más cerca de quedar atrás.
Un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) plantea un escenario incómodo: el planeta probablemente superará los 1,5 °C de calentamiento respecto de la era preindustrial durante los próximos años.
Pero la historia no necesariamente termina ahí.
Según el organismo, todavía existe una posibilidad de reducir nuevamente la temperatura global y regresar por debajo de ese límite antes de finalizar el siglo. Para conseguirlo, sin embargo, será necesario acelerar de manera drástica la reducción de las emisiones.
El problema es que cuanto más tiempo permanezca el planeta por encima de los 1,5 °C, mayores serán los daños.
Y algunos podrían resultar imposibles de revertir.
El mundo puede pasar los 1,5 °C… y volver
La conclusión más llamativa del informe es que superar los 1,5 °C no significa necesariamente que la humanidad haya perdido para siempre la posibilidad de regresar por debajo de ese nivel.
El escenario más optimista contempla un calentamiento máximo cercano a 1,8 °C.
Otros escenarios son mucho más preocupantes y proyectan un aumento superior a los 2 °C.
La diferencia entre esos escenarios no es solamente un número.
Cada décima de grado adicional puede traducirse en más olas de calor, incendios, inundaciones, sequías y fenómenos meteorológicos extremos.
Por eso, para el PNUMA, la discusión ya no consiste únicamente en evitar que el planeta supere los 1,5 °C.
Ahora también importa cuánto tiempo permanecerá por encima de ese límite y cuál será el pico máximo de temperatura alcanzado.
El verdadero peligro está en los puntos de inflexión
El informe introduce uno de los conceptos más inquietantes del debate climático: los llamados puntos de inflexión.
Se trata de cambios que, una vez desencadenados, pueden volverse muy difíciles o incluso imposibles de revertir.
Entre los principales riesgos aparecen la desestabilización de grandes capas de hielo, la degradación de la Amazonía y posibles alteraciones en importantes sistemas de circulación oceánica del Atlántico.
En otras palabras, el problema no consiste solamente en soportar temperaturas más altas.
El temor es que determinados cambios del sistema climático puedan activar procesos que después continúen incluso si la humanidad reduce sus emisiones.
Ese es uno de los motivos por los que cada fracción de grado resulta determinante.
Olas de calor, incendios e inundaciones: la advertencia ya está acá
El mensaje de Naciones Unidas llega después de un verano marcado por fenómenos meteorológicos extremos en diferentes regiones del planeta.
El secretario general de la ONU, António Guterres, utilizó esos acontecimientos como una advertencia sobre lo que podría ocurrir en un mundo cada vez más caliente.
Las olas de calor extremo, los incendios forestales y las inundaciones no son solamente episodios aislados.
El aumento de la temperatura global puede modificar la frecuencia, intensidad y duración de determinados eventos extremos.
Por eso, la discusión sobre los 1,5 °C dejó de ser exclusivamente científica.
También es económica, social y política.
Una temperatura global más elevada implica mayores riesgos para las ciudades, la producción de alimentos, el acceso al agua, las infraestructuras y millones de personas que viven en zonas especialmente vulnerables.
La salida existe, pero es mucho más incómoda
El PNUMA sostiene que todavía existe una salida.
Pero esa salida requiere decisiones que pueden resultar políticamente difíciles.
La primera es reducir rápidamente las emisiones de gases de efecto invernadero.
Eso implica acelerar el abandono de los combustibles fósiles y expandir las energías renovables.
También será fundamental reducir las emisiones de metano, proteger bosques y ecosistemas y aumentar la capacidad de adaptación de las sociedades frente a los impactos que ya no pueden evitarse.
El organismo plantea además la necesidad de retirar dióxido de carbono de la atmósfera.
Pero existe una condición fundamental: la extracción de carbono no puede convertirse en una excusa para mantener las emisiones actuales.
Primero deberán producirse reducciones profundas y sostenidas.
Después, las tecnologías y soluciones naturales de captura de carbono podrían contribuir a recuperar parte del terreno perdido.
El desafío: bajar la temperatura después del pico
La idea puede parecer contradictoria.
Si el planeta supera los 1,5 °C, ¿cómo puede volver a estar por debajo?
La respuesta está en alcanzar un período de emisiones netas negativas.
Eso significa que la humanidad tendría que retirar de la atmósfera más dióxido de carbono del que emite.
El proceso sería lento.
Por eso el informe insiste en una cuestión fundamental: el exceso debe ser lo más pequeño y breve posible.
No es lo mismo permanecer unos años ligeramente por encima de los 1,5 °C que mantener temperaturas mucho más elevadas durante décadas.
La diferencia podría determinar la magnitud de los daños.
La pelea por las décimas
El mensaje del PNUMA es contundente: la batalla climática todavía no está perdida.
Pero tampoco hay margen para seguir demorando decisiones.
Los países con mayor responsabilidad histórica en las emisiones deberían avanzar más rápido, mientras que los países más vulnerables necesitan mayores recursos para adaptarse a los cambios que ya están ocurriendo.
También será necesario mejorar la cooperación internacional y establecer reglas claras para las tecnologías de extracción de carbono.
Porque el planeta no funciona con fronteras políticas.
Una tonelada de gases de efecto invernadero emitida en un país termina formando parte del mismo sistema climático global.
¿Estamos frente a un punto de no retorno?
La respuesta del informe es más compleja que un simple sí o no.
Superar los 1,5 °C no significa automáticamente llegar a un punto de no retorno.
Pero cada aumento adicional incrementa los riesgos.
Y algunos sistemas naturales pueden acercarse a umbrales críticos.
Por eso, la verdadera noticia no es solamente que el mundo esté a punto de superar los 1,5 °C.
La noticia es que todavía existe una ventana para intentar regresar.
El problema es que esa ventana no permanecerá abierta indefinidamente.
La humanidad tiene herramientas tecnológicas, conocimiento científico y alternativas energéticas para actuar. Lo que falta, según Naciones Unidas, es acelerar la decisión política.
El planeta podría cruzar la línea.
La pregunta será cuánto tiempo permanecerá del otro lado.
Y, sobre todo, si el mundo tendrá la voluntad de regresar.
_____________________________________________________________________________________________________
28 Oct 2022 a las 14:53
IMPORTANTE: Un nuevo informe de la ONU advierte que el mundo se dirige al colapso por el calentamiento global
Hoy, ONU Cambio Climático publicó su llamado «Informe de Síntesis de NDC», que resume los planes climáticos nacionales presentados por los países.
Ciencia y Tecnología
Una científica argentina de 25 años creó un gel que podría ayudar al corazón después de un infarto
Pilar Ferrer, bióloga e investigadora del CONICET, desarrolló un hidrogel cardíaco inyectable a base de membrana amniótica. En pruebas con animales, el biomaterial logró reducir el daño y mejorar la función del corazón.
CIENCIA Y TECNOLOGIA- Un hidrogel cardíaco desarrollado por una joven científica argentina podría abrir una nueva puerta para la medicina regenerativa. Pilar Ferrer tiene 25 años y representa a una nueva generación de científicos argentinos que busca transformar la investigación de laboratorio en soluciones para problemas concretos de salud. La joven, licenciada en Ciencias Biológicas por la Universidad Favaloro y becaria doctoral del CONICET, trabaja en un desarrollo que podría abrir una nueva línea de investigación para tratar el daño cardíaco provocado por un infarto.
Se trata de un hidrogel cardíaco inyectable, elaborado a partir de un derivado de la membrana amniótica. El objetivo es aplicarlo sobre la zona del corazón que sufrió una lesión y generar allí un entorno que favorezca la regeneración del tejido.
Los primeros resultados fueron obtenidos en modelos animales. Allí, el tratamiento consiguió reducir el daño cardíaco y mejorar el funcionamiento del órgano. El desarrollo todavía se encuentra en una etapa experimental y necesita superar distintas instancias antes de pensar en una eventual aplicación en pacientes.
Cómo funciona el hidrogel cardíaco
Después de un infarto, una parte del músculo del corazón puede quedar dañada de manera permanente. El organismo inicia un proceso de reparación, pero el tejido cardíaco adulto tiene una capacidad limitada para regenerarse.
Ese problema es uno de los grandes desafíos de la medicina cardiovascular.
La propuesta desarrollada por Ferrer busca actuar directamente sobre la zona afectada. El hidrogel cardíaco se administra en estado líquido mediante una inyección. Una vez que entra en contacto con el tejido, adquiere una consistencia similar a un gel y queda adherido a la superficie lesionada.
De esta manera, el biomaterial funciona como una especie de andamio biológico.
La idea es que ese andamio proteja el área dañada y, al mismo tiempo, genere condiciones favorables para los procesos naturales de reparación del organismo.
El objetivo no consiste simplemente en colocar un tejido artificial. La estrategia busca estimular el propio entorno cardíaco para favorecer la recuperación de las células que permanecen sanas.
La placenta, una pieza clave del desarrollo
Uno de los aspectos más llamativos de la investigación es el origen del material utilizado para fabricar el hidrogel.
El componente principal proviene de la membrana amniótica, una estructura que forma parte del entorno que protege al feto durante el embarazo y que, después del parto, suele descartarse.
La medicina regenerativa estudia desde hace años las propiedades de este tejido.
La membrana amniótica contiene componentes asociados con procesos de cicatrización, regulación de la inflamación y formación de nuevos vasos sanguíneos. Estas características la convierten en un material de interés para diferentes investigaciones biomédicas.
El equipo de Ferrer trabajó sobre ese tejido para obtener un material que pudiera utilizarse como biomaterial inyectable.
El desafío consiste en conservar sus propiedades beneficiosas y, al mismo tiempo, conseguir que el producto sea estable, biocompatible y capaz de permanecer en la zona donde se necesita.
Qué ocurrió en las pruebas con animales
Los resultados experimentales son uno de los puntos que generan mayor expectativa.
En las pruebas realizadas con animales, el hidrogel cardíaco permitió observar una reducción del daño provocado por el infarto y una mejora en determinados parámetros relacionados con el funcionamiento del corazón.
Estos resultados son importantes porque muestran que el biomaterial puede modificar el entorno de un corazón lesionado.
Sin embargo, hay una diferencia fundamental entre demostrar resultados positivos en animales y desarrollar un tratamiento para seres humanos.
Antes de llegar a una eventual aplicación clínica, será necesario completar nuevas investigaciones. También deberán evaluarse cuestiones vinculadas con la seguridad, la respuesta del organismo y la eficacia del procedimiento.
Por eso, el desarrollo no debe interpretarse como una terapia disponible actualmente para personas que sufrieron un infarto.
Una alternativa a las terapias celulares
La investigación también se diferencia de otros enfoques de medicina regenerativa.
Algunas estrategias experimentales buscan reparar órganos mediante la incorporación de células cultivadas en laboratorio. Ese tipo de tratamientos puede presentar dificultades relacionadas con la obtención, preparación y conservación de las células.
El enfoque de Ferrer apunta hacia otra dirección.
En lugar de introducir necesariamente nuevas células, el hidrogel busca crear un microambiente favorable para que el propio organismo pueda desarrollar procesos reparadores.
Esta característica podría simplificar algunos aspectos de una futura terapia, aunque todavía se trata de una posibilidad que deberá comprobarse mediante nuevas etapas de investigación.
Quién es Pilar Ferrer
Ferrer se formó como licenciada en Ciencias Biológicas en la Universidad Favaloro y actualmente desarrolla su carrera científica como becaria doctoral.
Integra el Instituto de Medicina Traslacional, Trasplante y Bioingeniería (IMETTyB), una institución vinculada al CONICET y a la Universidad Favaloro.
Además, forma parte del Laboratorio de Medicina Regenerativa Cardiovascular, dirigido por las doctoras Daniela Olea y María del Rosario Bauzá.
Su trabajo combina investigación básica, medicina regenerativa y desarrollo tecnológico.
En paralelo, Ferrer se incorporó a Anova Biotech, una startup biotecnológica que busca llevar el conocimiento generado en el laboratorio hacia aplicaciones concretas.
Ese paso resulta clave para una investigación de estas características. Transformar un descubrimiento científico en una tecnología médica requiere mucho más que obtener resultados prometedores en un laboratorio.
Con solo 25 años, Pilar Ferrer, bióloga especializada en biotecnología, desarrolló un hidrogel inyectable capaz de reparar el tejido cardíaco luego de un infarto. ORGULLO 💪🏼🇦🇷#OtroDíaPerdido pic.twitter.com/hncP5K75Qj
— OTRO DÍA PERDIDO (@otrodiaperdidok) July 3, 2026
Del laboratorio a una posible terapia
Uno de los grandes desafíos de la ciencia es conseguir que una investigación pueda superar las paredes de un laboratorio.
En el caso del hidrogel cardíaco, todavía queda un largo camino por recorrer.
Los resultados en animales representan una etapa importante, pero no permiten anticipar por sí solos cuál será la respuesta en seres humanos. La investigación deberá avanzar con estudios que permitan determinar si el biomaterial mantiene sus beneficios y si puede utilizarse de manera segura.
También será necesario establecer cuál sería la mejor forma de administración, qué pacientes podrían beneficiarse y en qué momento después de un infarto debería aplicarse.
La investigación de Ferrer se encuentra, por lo tanto, en una etapa experimental.
Pero su importancia radica en que propone una nueva herramienta dentro de un campo que busca respuestas para uno de los principales problemas de salud cardiovascular.
Una joven científica argentina que apuesta por la medicina regenerativa
Con apenas 25 años, Pilar Ferrer ya participa de una investigación que combina biología, tecnología y medicina regenerativa.
El desarrollo del hidrogel cardíaco muestra, además, cómo materiales biológicos que durante mucho tiempo fueron considerados residuos pueden convertirse en recursos para la investigación científica.
La membrana amniótica, en este caso, pasó de ser un tejido descartable a convertirse en la materia prima de un biomaterial pensado para actuar sobre un corazón lesionado.
Todavía no hay una cura ni un tratamiento disponible para pacientes.
Hay, en cambio, una investigación con resultados iniciales alentadores y una pregunta que impulsa a la medicina regenerativa: ¿es posible ayudar al corazón a reparar parte del daño que deja un infarto?
El trabajo de Ferrer busca aportar una respuesta desde la ciencia argentina.
Y aunque todavía faltan varias etapas para saber hasta dónde puede llegar este desarrollo, el proyecto ya pone en primer plano el talento de jóvenes investigadores que trabajan para convertir ideas de laboratorio en futuras herramientas para la salud.
Ciencia y Tecnología
Una señal enviada desde el espacio logró atravesar un edificio y calcular una posición sin GPS
Una señal enviada desde el espacio logró atravesar un edificio y calcular una posición sin GPS.
¿Cuántas veces el GPS de tu celular te indicó que estabas en la calle cuando en realidad te encontrabas dentro de un shopping, un estacionamiento subterráneo o una estación de tren? La tecnología de navegación satelital es una de las más utilizadas del mundo, pero tiene un gran talón de Aquiles: los techos y las paredes.
Ahora, una empresa estadounidense podría estar más cerca de resolver ese problema. Xona Space Systems logró un hito tecnológico al recibir, desde el interior de un edificio, la señal de su satélite experimental Pulsar-0 y utilizarla para calcular una posición sin GPS convencional. El experimento abre la puerta a una nueva generación de sistemas de navegación capaces de funcionar allí donde hoy las aplicaciones de mapas simplemente se pierden.
Dato destacado: La señal de Pulsar-0 fue entre 10 y 15 decibelios más potente que la de los satélites GPS utilizados actualmente.
El avance no significa que el GPS vaya a desaparecer mañana, pero sí anticipa un futuro en el que la navegación satelital podría funcionar tanto en espacios abiertos como dentro de edificios.
¿Por qué el GPS deja de funcionar en interiores?
Aunque utilizamos el término GPS para referirnos a cualquier sistema de ubicación satelital, la mayoría de los smartphones actuales emplean varias constelaciones de navegación, entre ellas GPS, Galileo, GLONASS y BeiDou.
El problema es que estos satélites orbitan a unos 20.200 kilómetros de la Tierra. Cuando sus señales llegan hasta nosotros, lo hacen con una potencia extremadamente baja. Las paredes, los techos y las estructuras metálicas terminan debilitándolas aún más, provocando errores que pueden superar varias decenas de metros.
La propuesta de Xona Space Systems es simple pero ambiciosa: acercar los satélites a la Tierra.
Su futura constelación Pulsar estará formada por 258 satélites ubicados a aproximadamente 1.080 kilómetros de altitud, una distancia mucho menor que la del GPS tradicional. Al estar más cerca, sus señales son considerablemente más potentes y tienen mayores probabilidades de atravesar obstáculos físicos.
Pulsar-0 logró entrar en un edificio
El satélite experimental Pulsar-0 fue lanzado en junio de 2025 y continúa realizando pruebas en órbita. Durante un ensayo llevado a cabo en Montreal, los investigadores instalaron un receptor dentro de un edificio para comprobar si era capaz de captar la señal del satélite.
Los resultados sorprendieron incluso a los ingenieros. Mientras el receptor pudo adquirir la señal de Pulsar-0, una antena utilizada para detectar satélites GPS convencionales no logró captar ninguna señal útil.
«La señal espacial logró ingresar en un edificio donde el GPS tradicional no pudo ser detectado.»
No obstante, el experimento también mostró las limitaciones actuales del sistema. El primer cálculo de posición presentó un error horizontal de 38,7 metros y un margen tridimensional superior a los 100 metros.
En otras pruebas realizadas cerca de ventanas y escaleras, la precisión mejoró notablemente y el margen de error se redujo hasta valores comprendidos entre los 60 centímetros y los 3 metros.
¿Cómo puede un solo satélite calcular tu ubicación?
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es que no necesita varios satélites visibles al mismo tiempo para comenzar a calcular una posición.
Tradicionalmente, los sistemas GNSS requieren recibir señales simultáneas de varios satélites. Pulsar utiliza un método diferente: aprovecha el movimiento extremadamente rápido del satélite en órbita baja y analiza las variaciones de frecuencia provocadas por el efecto Doppler.
A medida que el satélite se acerca y se aleja del receptor, la frecuencia de la señal cambia. Mediante algoritmos avanzados, el sistema utiliza esas variaciones para estimar la ubicación del usuario.
Actualmente, esta tecnología resulta especialmente útil para:
- Sensores industriales.
- Contenedores logísticos.
- Equipos instalados dentro de almacenes.
- Sistemas de sincronización.
- Infraestructuras inteligentes.
- Dispositivos conectados.
Con dos o tres satélites visibles simultáneamente, la precisión podría mejorar hasta ofrecer errores inferiores a los cinco metros en condiciones favorables.
El futuro de la navegación podría estar bajo techo
Xona Space Systems ya abrió una planta de producción en California desde donde planea fabricar más de 250 satélites durante los próximos cinco años. El siguiente ejemplar será lanzado en octubre de 2026 y otros ocho satélites adicionales comenzarán a despegar antes de finalizar el año.
La compañía no pretende reemplazar inmediatamente al GPS, sino complementarlo. Durante sus primeras etapas, Pulsar ofrecerá cobertura intermitente y estará orientado principalmente a aplicaciones industriales y comerciales.
Sin embargo, las posibilidades a largo plazo son enormes. Vehículos autónomos, robots de logística, servicios de emergencia y teléfonos inteligentes podrían beneficiarse de un sistema capaz de mantener una ubicación precisa incluso dentro de grandes estructuras urbanas.
La prueba realizada en Montreal representa mucho más que un experimento tecnológico: demuestra que las señales espaciales pueden seguir siendo útiles cuando dejamos atrás el cielo abierto.
La navegación satelital del futuro podría no detenerse en la puerta de un edificio. La señal ya consiguió atravesar las paredes. El próximo gran desafío será convertir ese avance en una tecnología cotidiana que nos permita saber exactamente dónde estamos, incluso cuando el GPS actual se queda sin respuestas.
-
Curiosidadeshace 2 semanasLa impactante forma en que entregaron los restos de las víctimas del submarino Titán
-
TV Argentinahace 3 horasSi los rumores son ciertos, la ganadora de Gran Hermano es Sol Abraham: el reality transita sus últimas horas
-
Periodismo Encubiertohace 5 díasNumerología y el 11 de Septiembre: ¿Casualidad o Siniestro Simbolismo?
-
Internacionaleshace 5 díasLas teorías que aún surgen sobre el atentado a las Torres Gemelas el 11 de Septiembre. ¿Cuál es la verdad?
-
Espectáculohace 2 semanasPOR QUÉ ACUSAN DE PLAGIO A LOLA LATORRE
-
Espectáculohace 2 semanasYanina Latorre reveló qué habría provocado la ruptura entre Tini y Emilia: “Hubo traición y no fueron los bailarines”
-
Ciencia y Tecnologíahace 6 díasEl planeta está a punto de cruzar un límite peligroso: la humanidad puede superar los 1,5 °C
-
TV Argentinahace 5 días“Mocoso maleducado”: el fuerte cruce entre Juanicar y Eliana Guercio que encendió Gran Hermano


