DEPORTES- La situación económica de Unión volvió al centro de la escena. Luis Spahn habló sobre los ingresos pendientes por transferencias, el déficit mensual que enfrenta la institución y las dificultades para sostener un plantel competitivo sin depender de la venta de futbolistas. En una entrevista radial, el presidente también confirmó que no buscará continuar al frente del club cuando termine su ciclo.
Las declaraciones llegan en un momento delicado para el Tatengue. Mientras el equipo busca afirmarse en el Torneo Clausura y mantener sus posibilidades de acceder a los playoffs, la dirigencia enfrenta cuestionamientos por el armado del plantel y la administración de los recursos.
Spahn eligió responder sobre estos temas y defendió las decisiones de su gestión. Sus explicaciones dejaron una serie de cifras que permiten entender mejor los desafíos financieros de Unión y las dificultades que, según el dirigente, condicionan la planificación deportiva.
Spahn reveló cuánto dinero espera cobrar Unión por sus futbolistas
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue la situación de las transferencias. Spahn aseguró que Unión todavía reclama dinero vinculado con las operaciones de Juan Nardoni y Adrián Balboa.
Según explicó, el reclamo ronda los 400 millones de pesos. El dirigente señaló que existen cuestiones pendientes relacionadas con la documentación y las liquidaciones, por lo que el club necesita acceder a la información completa para determinar los montos correspondientes.
En el caso de Nardoni, Unión conserva el 30% de los derechos económicos. Por Juan Ignacio Zenón, en tanto, le corresponde un 20%.
Spahn también mencionó que mantuvo conversaciones con Diego Milito, presidente de Racing, para intentar resolver las diferencias. Además, advirtió que Unión podría recurrir a instancias judiciales si no consigue la documentación que considera necesaria para defender sus intereses.
El mandatario describió una situación que excede una sola operación: para los clubes, concretar una venta no significa necesariamente disponer de todo el dinero de manera inmediata.
Las transferencias que todavía deben ingresar a las arcas rojiblancas
El presidente también detalló cómo avanzan otras operaciones que involucran a jugadores que dejaron la institución.
Respecto de Mateo Del Blanco, afirmó que Unión ya cobró la transferencia y afrontó los gastos correspondientes. Sobre Profini, indicó que el club recibió un tercio del monto acordado y todavía espera dos cuotas de 600.000 dólares cada una.
En el caso de Maison, Spahn señaló que restan dos pagos de un millón de dólares. Además, explicó que la operación contempla una cláusula de protección para Unión: ante determinadas dificultades para realizar los giros, la contraparte debería cederle al club un crédito que mantiene contra River.
Por Zenón, el dirigente indicó que Boca acordó una transferencia de seis millones de dólares, pagaderos en seis cuotas. Al momento de la entrevista, Unión esperaba el ingreso de la primera.
Estas operaciones reflejan un aspecto central de la economía del fútbol: los montos anunciados por una transferencia no siempre llegan de inmediato a las cuentas de los clubes. Las cuotas, los compromisos contractuales y los gastos asociados condicionan la disponibilidad real de los recursos.
El déficit mensual de Unión y la dependencia de las ventas
Otro dato relevante de las declaraciones fue el déficit operativo. Spahn afirmó que Unión afronta un desequilibrio mensual de entre 300.000 y 350.000 dólares.
El presidente sostuvo que la dirigencia trabaja para reducir ese monto mediante ajustes en los gastos. Sin embargo, reconoció que los ingresos ordinarios no alcanzan para cubrir todas las obligaciones y que las ventas de futbolistas forman parte de la planificación económica.
En ese sentido, defendió un modelo que obliga a combinar los objetivos deportivos con la necesidad de generar recursos a través del mercado de pases.
La dificultad aparece cuando el club necesita vender jugadores para equilibrar sus cuentas y, al mismo tiempo, sostener un equipo competitivo. Cada salida puede representar un ingreso futuro, pero también obliga a resolver cómo reemplazar al futbolista dentro del campo de juego.
Spahn también respondió a los cuestionamientos por los aportes personales que aseguró haber realizado para afrontar compromisos de la institución.
Según detalló, durante el último período cubrió diez cheques de aproximadamente 58,4 millones de pesos cada uno para cancelar una deuda. Además, mencionó primas de futbolistas por 215.000 dólares y otras obligaciones relacionadas con incorporaciones.
El dirigente pidió que estos movimientos se analicen en conjunto y defendió su intervención para atender pagos pendientes.
Mercado de pases: Spahn explicó las salidas y las diferencias con Madelón
Las decisiones deportivas también formaron parte de la entrevista. La salida de jugadores importantes alimentó las críticas de los hinchas, especialmente después de las declaraciones del entrenador Leonardo Madelón sobre el desarme del plantel.
Spahn rechazó que todas las partidas respondieran a decisiones unilaterales de la dirigencia. Sobre Mauro Pittón, sostuvo que el propio futbolista habló con el entrenador y que Madelón le abrió la puerta para marcharse.
En relación con Maison, explicó que las negociaciones se manejaron con reserva y que el cuerpo técnico conoció la posibilidad de una transferencia cuando la operación ya estaba encaminada.
El presidente también reconoció diferencias de criterio sobre los refuerzos. Mientras la dirigencia contemplaba incorporar jugadores jóvenes con proyección, Madelón priorizaba futbolistas capaces de competir por un lugar desde el comienzo.
Ese contraste expone uno de los desafíos de Unión: encontrar un equilibrio entre la formación de jugadores, la necesidad de vender y las exigencias de resultados inmediatos.
¿Qué pasará con Madelón si Unión no alcanza los playoffs?
Spahn respaldó al entrenador y recordó que su contrato se extiende hasta mediados del próximo año. Sin embargo, también reconoció que los resultados pueden modificar el escenario.
El presidente explicó que la continuidad de un proceso depende de la confianza entre el cuerpo técnico y los futbolistas. Aun así, admitió que un mal partido puede desencadenar decisiones y que la situación deportiva requiere atención.
La dirigencia, según sus declaraciones, no pretende cambiar de entrenador de manera impulsiva durante la recta final de la fase regular. No obstante, el desenlace del Clausura tendrá peso en la evaluación del rendimiento del equipo.
Para los hinchas, la incógnita pasa por saber si Unión podrá recuperar regularidad y sostener sus aspiraciones deportivas sin que las dificultades económicas condicionen cada decisión.
«No voy a ser el próximo presidente»: Spahn confirmó su decisión
La definición política más contundente llegó sobre el cierre de la entrevista. Spahn ratificó que no buscará un nuevo mandato al frente de Unión.
El presidente aseguró que su intención es entregar una institución ordenada, con información clara sobre sus obligaciones y una situación que permita a la próxima conducción administrar el club.
La declaración abre interrogantes sobre el futuro dirigencial del Tatengue y el proyecto que asumirá la responsabilidad de conducirlo cuando finalice el ciclo actual.
Por ahora, Spahn defendió su gestión y cuestionó las críticas que, según considera, no contemplan todos los movimientos financieros de la institución. También insistió en que busca dejar condiciones económicas que reduzcan la dependencia de los aportes personales.
El desafío de Unión será doble: resolver los ingresos pendientes, achicar el déficit y sostener la competitividad deportiva. Las cifras expuestas por Spahn ponen esos problemas en primer plano, mientras su confirmación de que no seguirá como presidente suma otro tema clave a la agenda rojiblanca.