Conéctate con nosotros
http://puentedenoticias.com/wp-content/uploads/2022/05/leader.jpg

Ciencia y Tecnología

Artemis II entra en la órbita lunar y revela la cara oculta tras más de medio siglo

La misión Artemis II logró ingresar en la órbita lunar y permitió a sus astronautas observar la cara oculta de la Luna, un hito que no ocurría desde 1972.

Publicado

el

La misión Artemis II marcó un antes y un después en la exploración espacial al ingresar oficialmente en la órbita de la Luna, permitiendo a sus astronautas observar en directo la cara oculta del satélite, algo que no ocurría desde el final del programa Apolo en 1972.

Tras varios días de viaje desde su lanzamiento, la nave Orión logró completar con éxito la maniobra clave que la sacó de la influencia gravitatoria de la Tierra para quedar bajo el dominio de la Luna. Este paso representa uno de los momentos más importantes de toda la misión Artemis II.

La tripulación está compuesta por Reid Wiseman (comandante), Victor Glover (piloto), Christina Koch (especialista de misión) y Jeremy Hansen, quien se convirtió en el primer astronauta no estadounidense en viajar hacia la Luna.


Artemis II y la experiencia única de ver la cara oculta

Uno de los puntos más impactantes de Artemis II es la posibilidad de observar la cara oculta de la Luna, una región que desde la Tierra nunca es visible.

La astronauta Christina Koch explicó que la superficie lunar se ve completamente distinta a lo que estamos acostumbrados: los mares, sombras y relieves aparecen desplazados, generando una sensación extraña incluso para quienes están entrenados para este tipo de misiones.

Una imagen de la página oficial de la NASA muestra una fotografía de la cara oculta de la Luna captada por la tripulación de la misión Artemis II. Se ve la Luna al revés, con su polo sur apuntando hacia arriba y una vista completa de su cuenca Oriental, que, según describió la agencia espacial, nunca antes había sido vista en su totalidad por ojos humanos.

Por su parte, Reid Wiseman describió el momento como profundamente emocional. Desde la nave, la Tierra se percibe en penumbra mientras la Luna aparece completamente iluminada, una alineación poco frecuente que resalta la magnitud del viaje.

Este tipo de observación directa vuelve a poner en valor la exploración humana frente a las misiones automatizadas, que durante décadas fueron las únicas en registrar imágenes de esta zona.


Una misión clave para el futuro de Artemis II

Aunque Artemis II no incluye un alunizaje, su objetivo es fundamental: probar todos los sistemas necesarios para futuras misiones tripuladas. Durante esta etapa, los astronautas recopilan datos sobre navegación, comunicaciones y desempeño de la nave en el espacio profundo.

La trayectoria utilizada, conocida como free return, es una medida de seguridad que garantiza que, en caso de fallas, la nave pueda regresar a la Tierra utilizando la gravedad lunar. Esta estrategia ya había sido utilizada en las misiones Apolo y vuelve a aplicarse en Artemis II.

Además, la convivencia dentro de la nave Orión también forma parte del experimento. Con un espacio habitable similar al de una autocaravana, los astronautas deben adaptarse a rutinas diarias en condiciones de aislamiento, algo clave para futuras misiones más largas.


Artemis II y el valor simbólico de este regreso

El paso por la cara oculta no solo tiene valor científico, sino también simbólico. Los astronautas pudieron observar regiones como la cuenca de Orientale, uno de los cráteres mejor conservados del sistema solar.

Este tipo de hitos refuerzan la idea de que Artemis II no es solo una misión de prueba, sino un paso concreto hacia el regreso del ser humano a la Luna.

Todo lo aprendido servirá como base para Artemis III, la misión que buscará concretar el esperado regreso a la superficie lunar, especialmente en la región del polo sur.

Con Artemis II avanzando sin contratiempos, el objetivo de volver a pisar la Luna ya no parece lejano, sino parte de un proceso en marcha.

Publicidad
Consejo Santa Fe

Ciencia y Tecnología

Raquel Chan, la científica argentina de la UNL, que desafía al cambio climático para combatir el hambre en el mundo

 La científica argentina Raquel Chan ganó el Premio L’Oréal-UNESCO 2026 tras desarrollar cultivos resistentes a sequías y estrés climático.

Publicado

el

 La científica argentina Raquel Chan ganó el Premio L’Oréal-UNESCO 2026 tras desarrollar cultivos resistentes a sequías y estrés climático. Cuando una sequía destruye una cosecha, no solo se pierde dinero. Se pierden alimentos, empleo, estabilidad social y futuro. En un planeta donde millones de personas todavía pasan hambre mientras el cambio climático golpea cada vez más fuerte, la pregunta dejó de ser cuánto produce el mundo y pasó a ser cuánto tiempo podrá seguir produciendo.

En ese escenario aparece el trabajo de Raquel Chan, la científica argentina que descubrió un gen capaz de ayudar a las plantas a sobrevivir bajo condiciones extremas de estrés ambiental. Su investigación no solo transformó la biotecnología agrícola mundial: también convirtió a la Argentina en referencia global en cultivos resistentes a sequías.

La investigadora del CONICET y profesora de la Universidad Nacional del Litoral acaba de recibir el Premio Internacional L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” 2026, uno de los reconocimientos más prestigiosos del planeta.

“Descubrimos un gen que permite a las plantas vivir bajo estrés ambiental”, explicó Chan al resumir décadas de investigación científica.

La distinción marca además un hecho histórico: es la primera vez que la biotecnología agrícola recibe este premio internacional.

El descubrimiento que puede cambiar el futuro alimentario

Durante más de 40 años, Raquel Chan estudió cómo responden las plantas a fenómenos extremos como sequías, inundaciones, calor intenso o suelos salinos.

La clave de su hallazgo fue el gen HaHB4, identificado originalmente en girasoles.

HaHB4HaHB4

Ese gen permite que cultivos como soja, trigo, maíz y arroz toleren períodos prolongados de falta de agua sin perder rendimiento productivo.

En términos simples: mientras muchas plantas mueren frente a condiciones climáticas adversas, aquellas modificadas con esta tecnología logran seguir creciendo.

El descubrimiento no quedó encerrado en un laboratorio. En alianza con la empresa Bioceres, la tecnología HB4 llegó al mercado y convirtió a la Argentina en pionera mundial al aprobar el primer trigo transgénico tolerante a sequía.

Publicidad
Consejo Santa Fe

La sequía provoca pérdidas de hasta el 50% de la producción agrícola mundial, según explicó Chan.

El impacto global de este avance resulta enorme en un contexto donde el cambio climático amenaza la seguridad alimentaria internacional.

La ciencia como herramienta contra el hambre

Para Chan, el problema del hambre no se explica únicamente por falta de producción.

“La producción global alcanzaría si existiera una distribución más equitativa”, sostuvo la investigadora, al remarcar que incluso países productores como Argentina conviven con altos niveles de pobreza e inseguridad alimentaria.

Su mirada rompe con una idea tradicional: producir más ya no alcanza. El desafío es producir mejor, con menos agua, menos impacto ambiental y sin expandir la frontera agrícola.

Allí aparece la importancia estratégica de la biotecnología.

Los desarrollos impulsados por Chan permiten aumentar el rendimiento agrícola utilizando los mismos territorios productivos y enfrentando fenómenos extremos que antes devastaban las cosechas.

Del exilio en Israel a liderar la ciencia argentina

La historia personal de Raquel Chan también explica parte de su resiliencia.

A los 16 años debió exiliarse en Israel, donde estudió bioquímica en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Más tarde regresó a la Argentina para realizar su doctorado en la Universidad Nacional de Rosario.

Su especialización en plantas terminó de consolidarse durante un posdoctorado en Francia, en el Institut de Biologie Moléculaire des Plantes.

Pero decidió volver.

Publicidad
Consejo Santa Fe

Y no solo volver: construir ciencia desde Santa Fe.

Desde el Instituto de Agrobiotecnología del Litoral, donde trabaja hace más de dos décadas, formó equipos de investigación, impulsó nuevas generaciones científicas y consolidó una escuela argentina de biología vegetal reconocida internacionalmente.

“La gente que hace ciencia no es brillante: es apasionada y trabaja muchísimo”, afirma Chan.

El desafío invisible de las mujeres científicas

Aunque Argentina posee uno de los índices más altos de participación femenina en investigación científica de la región —53,6%— Chan reconoce que las desigualdades persisten.

No necesariamente en los concursos o evaluaciones académicas, sino en el reparto de responsabilidades familiares.

“La exigencia invisible sigue siendo cómo compatibilizar maternidad y carrera científica”, explicó.

Su experiencia refleja un fenómeno global: las mujeres continúan subrepresentadas en los máximos reconocimientos científicos internacionales.

Menos del 4% de los Premios Nobel científicos fueron otorgados a mujeres.

El premio de L’Oréal-UNESCO For Women in Science busca justamente reducir esa brecha y dar visibilidad a investigaciones lideradas por mujeres en distintas partes del mundo.

Una científica que piensa en el futuro del planeta

Más allá del reconocimiento internacional, el trabajo de Raquel Chan plantea una discusión urgente sobre el futuro de la humanidad.

¿Cómo producir alimentos en un planeta cada vez más caliente?

Publicidad
Consejo Santa Fe

¿Cómo evitar que las sequías destruyan regiones enteras?

¿Cómo alimentar a millones de personas sin avanzar sobre ecosistemas naturales?

La respuesta de Chan no aparece en discursos grandilocuentes, sino en décadas de laboratorio, investigación aplicada y cooperación entre ciencia pública y sector privado.

Su carrera demuestra además que la innovación científica no necesita emigrar para transformar el mundo.

Desde Santa Fe, una investigadora argentina logró desarrollar tecnología capaz de modificar la agricultura global.

Y en tiempos donde el cambio climático amenaza con redefinir la seguridad alimentaria mundial, su descubrimiento deja de ser solo un avance científico para convertirse en una herramienta estratégica para el futuro.

Las cinco científicas más destacadas del mundo en 2026

Junto a Raquel Chan, el Premio Internacional L’Oréal-UNESCO reconoció a otras cuatro investigadoras de excelencia mundial:

  • Sarah A. Teichmann (Europa)
  • Gordana Vunjak-Novakovic (Norteamérica)
  • Liesl Zühlke (África y Estados Árabes)
  • Felice Jacka (Asia y Pacífico)

Cada una trabaja sobre desafíos decisivos para el futuro global: salud mental, bioingeniería, enfermedades cardíacas y biología celular.

El próximo desafío: transformar conocimiento en política pública

El reconocimiento internacional posiciona a la Argentina en el centro de la discusión científica global sobre producción de alimentos y cambio climático.

Pero Chan insiste en que el verdadero desafío no termina en el laboratorio.

La ciencia puede desarrollar herramientas revolucionarias, pero sin políticas públicas, inversión sostenida y estrategias de distribución alimentaria, el hambre seguirá existiendo.

Publicidad
Consejo Santa Fe

Su mensaje final funciona casi como una advertencia y una invitación:

“No hay que ser especial para hacer ciencia. Hay que apasionarse, trabajar y no rendirse”.

Porque en un siglo atravesado por crisis climáticas y alimentarias, el conocimiento puede ser tan importante como el agua.

Continuar leyendo

Ciencia y Tecnología

El desarrollo científico que repara el hormigón y marca un hito en la UTN Santa Fe

Bacterias “albañiles”

Publicado

el

Bacterias “albañiles”: La Facultad Regional Santa Fe de la Universidad Tecnológica Nacional protagoniza un hecho histórico para la ciencia y la innovación regional. Por primera vez, la institución santafesina dará el salto del laboratorio al mercado global con la creación de Calfix, su primera Empresa de Base Biotecnológica (EBB), impulsada por una revolucionaria tecnología capaz de reparar grietas en el hormigón mediante bacterias.

El desarrollo, liderado por la investigadora Anabela Guilarducci junto a la científica Gabriela Paraje, en un trabajo articulado entre la UTN Santa Fe, la Universidad Nacional de Córdoba y el Conicet.

Cómo funcionan las bacterias “albañiles”

El núcleo de la innovación está en bacterias no patógenas capaces de sobrevivir en el ambiente extremadamente alcalino del cemento. Una vez activadas dentro de las fisuras, generan carbonato de calcio, un compuesto que rellena naturalmente las grietas y repara el material sin contaminar.

El avance apunta a resolver uno de los principales problemas de la construcción: las fisuras en el hormigón, responsables de cerca del 60% de las fallas estructurales en obras civiles.

Las bacterias desarrolladas pueden sellar grietas de hasta cuatro milímetros en menos de una semana, lo que representa una alternativa ecológica y de alta eficiencia frente a los métodos tradicionales de reparación.

Un proyecto santafesino con proyección internacional

El emprendimiento Calfix se seleccionó entre cientos de proyectos latinoamericanos por GridX, uno de los principales company builders biotecnológicos de la región. La firma decidió invertir capital inicial y vincular el proyecto con una red global de inversores tras un riguroso proceso de evaluación científica y comercial.

Este respaldo permitirá que la investigación deje la escala de laboratorio y avance hacia una etapa piloto de producción, acelerando el camino hacia su futura comercialización en la industria de la construcción.

El próximo paso: dos productos en desarrollo

Actualmente, Calfix trabaja sobre dos líneas de aplicación:

  • Un sellador para reparar grietas ya existentes.
  • Un aditivo biológico que se incorpora directamente en la mezcla original del hormigón.

La patente será compartida entre la UTN, el Conicet y la UNC, consolidando un modelo de articulación entre ciencia pública, universidades y sector privado.

Con este avance, la ciudad de Santa Fe se posiciona como un polo emergente de innovación biotecnológica aplicada a la construcción, en un proyecto que combina sustentabilidad, ciencia y desarrollo productivo.

Publicidad
Consejo Santa Fe
Continuar leyendo

Ciencia y Tecnología

Gerbich negativo en Argentina, el nuevo grupo sanguíneo

El hallazgo que puede salvar vidas invisibles

Publicado

el

Una transfusión de sangre suele percibirse como un procedimiento rutinario, pero cuando el paciente tiene un grupo extremadamente raro como el Gerbich negativo, esa aparente normalidad puede convertirse en una amenaza silenciosa.

Porque en estos casos, no encontrar sangre compatible no es una complicación: es una urgencia vital.

En este contexto, el reciente hallazgo de seis casos en el Hospital Nacional Posadas no es solo una novedad científica. Es una alerta —y una oportunidad— para todo el sistema de salud argentino.

“Estos grupos pueden aparecer en menos de una persona cada millón”

La detección no solo amplía el registro nacional: redefine la capacidad de respuesta ante situaciones críticas.

Qué es el Gerbich negativo y por qué importa tanto

El sistema Gerbich es uno de los más de 30 sistemas de grupos sanguíneos reconocidos dentro de la inmunohematología. A diferencia de los conocidos ABO o Rh, estos sistemas raros suelen pasar desapercibidos… hasta que generan incompatibilidades graves.

El Gerbich negativo implica la ausencia de ciertos antígenos en los glóbulos rojos. Esto puede provocar que el organismo reaccione violentamente ante sangre “común”.

Riesgos concretos:

  • Reacciones hemolíticas severas
  • Complicaciones en cirugías
  • Problemas en embarazos

Caso crítico:
Tres de los seis casos detectados corresponden a mujeres embarazadas. En estos escenarios, la incompatibilidad puede derivar en la Enfermedad Hemolítica del Recién Nacido, una patología potencialmente grave si no se diagnostica a tiempo.

Detectar antes es literalmente evitar daño fetal.

Cómo se logró el descubrimiento: ciencia, cooperación y precisión

El hallazgo no fue casual. Es el resultado de una combinación de factores poco frecuentes:

1. Tecnología de alta complejidad

El equipo de hemoterapia del Posadas aplicó estudios serológicos y validación molecular avanzada.

2. Cooperación internacional

La confirmación se realizó junto a la Cruz Roja Internacional de Japón, referencia global en grupos sanguíneos raros.

3. Investigación activa

Más del 50% de los donantes con fenotipos raros en Argentina fueron identificados en este hospital.

Publicidad
Consejo Santa Fe

Ejemplo clave:
Entre los seis casos hay:

  • Dos hermanas detectadas por estudio familiar
  • Un donante voluntario, considerado estratégico para futuras transfusiones

Un solo donante compatible puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

El verdadero impacto: cambiar cómo funciona el sistema

Este descubrimiento no es solo clínico. Tiene implicancias estructurales:

✔ Mejora la seguridad transfusional

Permite evitar errores críticos en pacientes con fenotipos raros.

✔ Fortalece registros nacionales

Cada nuevo caso amplía la base de donantes potenciales.

✔ Impulsa autonomía tecnológica

Argentina avanza en desarrollo propio para detectar estos casos sin depender del exterior.

El desafío pendiente: detectar lo que aún no sabemos

El mayor problema no son los casos identificados. Son los que todavía no existen en los registros.

Porque muchos pacientes:

Publicidad
Consejo Santa Fe
  • Nunca fueron testeados en profundidad
  • Desconocen su condición
  • Solo se detectan en situaciones de emergencia

La rareza no elimina el riesgo. Lo vuelve más difícil de anticipar.

Esto plantea una necesidad urgente: pasar de un modelo reactivo a uno preventivo.

Conclusión: un avance que obliga a actuar

El descubrimiento de casos de Gerbich negativo posiciona a Argentina en la élite de la inmunohematología regional. Pero también deja en evidencia una verdad incómoda:

El sistema aún depende demasiado de la suerte —encontrar o no un donante compatible a tiempo.

Acciones concretas que se desprenden:

  • Expandir el screening de grupos raros
  • Incentivar donantes voluntarios especializados
  • Integrar bases de datos internacionales
  • Invertir en diagnóstico molecular local

Próximo paso claro

Si hay una lección en este hallazgo es simple: donar sangre no siempre es un acto genérico, puede ser una contribución única e irreemplazable.

El sistema necesita más que donantes. Necesita diversidad biológica registrada.

Porque en algún lugar —quizás sin saberlo— alguien tiene la única sangre capaz de salvar otra vida.

Continuar leyendo
Consejo Santa Fe
Remates Alegre

Más Visitadas