Ciencia y Tecnología
Tremendo: 52° Grados en Irán
La temperatura más alta registrada jamás.
La temperatura se disparo a 52° Grados en Irán el lunes. Ayer jueves, un pico de 54 grados en la ciudad de Ahvaz, capital de la provincia de Juzestán, informa The Washington Post. El dato lo divulgo Etienne Kapikian, meteorólogo de MeteoFrance explicó The Washington Post. El experto publicó un tuit en el que sostiene que Ahvaz llegó a los 53,7 grados Celsius (128,7 grados Fahrenheit) y que se trata de un «nuevo récord nacional absoluto» y la temperatura más alta jamás registrada, en un mes de junio, en el continente asiático. El récord anterior de Irán era de 127,4 grados Fahrenheit.
53.7°C à Ahwaz #Iran ce 29 juin ! nouveau record absolu national de #chaleur iranien fiable & record mensuel (juin) pour le continent #Asie pic.twitter.com/nVPaXtnyBB
— Etienne Kapikian (@EKMeteo) June 29, 2017
La semana pasada, el índice de sensación térmica se disparó a 73,8 grados Celsius en partes de Irán debido a las altas temperaturas y al gran porcentaje de humedad. En España, una ola de calor previa al inicio del verano provocó devastadores incendios forestales que han quemado al menos 30.000 hectáreas. Mientras tanto, en el Medio Oeste estadounidense, se están rompiendo los récords de temperatura. En Minnesota, las calles han comenzado a deformarse debido a las altas temperaturas. Un portavoz de la Organización Meteorológica Mundial dijo: “Lo que estamos presenciando hoy lamentablemente es un anticipo de lo que nos deparará el futuro”.En otras señales que presenta la emergencia climática mundial.
Si la Organización Meteorológica Mundial verifica estos datos, estaríamos ante la temperatura más caliente jamás documentada en la tierra en tiempos modernos. Estos, junto con los 54 grados experimentados también en Mitribah (Kuwait) en 2016. En la ciudad paquistaní de Turbat el termómetro marcó los 53,5 grados el 28 de mayo, que fue la mayor temperatura jamás registrada en un mes de mayo y tal vez la mayor registrada en la historia en Asia (en realidad, del mundo fuera de un desierto, si se excluyen los 56,6 grados alcanzados en el Valle de la Muerte en 1913 y una temperatura similar en el Sáhara).
La politóloga y activista argentina Flavia Brofonni, autora del libro Extincion, en su cuenta de Instagram considero:
«Cuando se habla del cambio climático como mortal, la combinación de altas temperaturas y humedad es lo que crea el efecto «bulbo», como le llaman. Nuestros cuerpos al no poder bajar la temperatura transpirando (porque hay mucha humedad en el ambiente) se empiezan a romper por dentro. Claro, los cuerpos de niñes y ancianes son los más vulnerables»