Salud y Bienestar

¿Qué es el vamping y como podemos prevenirlo?: LEVANTA LA CABEZA

El ‘vamping’ es un fenómeno que afecta a nuestro cerebro y está en auge en los últimos años, principalmente en adolescentes, aunque también afecta a los niños.

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El vamping es un término que se refiere al hábito de utilizar dispositivos electrónicos, como teléfonos móviles, tabletas u ordenadores, durante la noche, antes de ir a dormir. Este hábito puede tener efectos negativos en la salud, ya que la luz azul que emiten estas pantallas interfiere con la producción de melatonina, una hormona que ayuda a regular el sueño.

El concepto une Vampire (vampiro) y texting (mensajear), es decir, la práctica ya habitual de estar hasta última hora mandando mensajes antes de dormir. La luz azul de onda corta de las pantallas engaña a nuestro cerebro y provoca una mala segregación de la melatonina, la hormona encargada de regular el ciclo del sueño. El cerebro produce esta hormona dos horas antes de dormir.

¿Cuáles son los efectos del vamping?

Los efectos del vamping pueden variar en función de la edad y la frecuencia con la que se utilicen los dispositivos electrónicos. En general, el vamping puede provocar los siguientes efectos:

  • Dificultad para conciliar el sueño: La luz azul de las pantallas retrasa la producción de melatonina, lo que dificulta que el cuerpo se prepare para el sueño.
  • Insomnio: El vamping puede provocar insomnio, un trastorno del sueño que se caracteriza por la dificultad para conciliar el sueño o para mantenerlo durante la noche.
  • Fatiga diurna: La falta de sueño puede provocar fatiga diurna, dificultades de concentración y atención, y un mayor riesgo de accidentes.
  • Aumento del riesgo de obesidad: El insomnio se ha asociado con un mayor riesgo de obesidad, ya que la falta de sueño puede alterar los niveles de hormonas que regulan el apetito.
  • Aumento del riesgo de depresión: El insomnio también se ha asociado con un mayor riesgo de depresión, ya que la falta de sueño puede afectar a los niveles de serotonina, una hormona que está relacionada con el estado de ánimo.

¿Por qué los adolescentes hacen vamping?

Son varios los factores que llevan a los jóvenes a reducir su tiempo de descanso para acceder a todas las posibilidades que les puede ofrecer un aparato electrónico. Las nuevas tecnologías han irrumpido con fuerza en las actividades habituales y la rutina, no sólo de los niños y adolescentes, sino también de los adultos, que pasan varias horas del día y de la noche delante de sus pantallas. Entre los motivos para practicar vamping se incluyen:

Falta de tiempo libre durante el día

En muchas ocasiones, la cantidad de actividades diurnas que los adolescentes deben realizar (escolares, extraescolares, obligaciones familiares, etcétera), no les deja tiempo libre para socializar, entretenerse y relajarse a través del uso de aparatos electrónicos. Esto provoca que puedan trasnochar y utilizar parte del tiempo reservado para el sueño para relajarse con la tablet, el móvil o el ordenador.

Intimidad

Para muchos adolescentes, la noche puede significar el único momento en el que pueden tener algo de intimidad y donde no están sometidos a la vigilancia y control de sus padres.

Necesidad de integrarse en un grupo

El vamping se ha puesto de moda, y los adolescentes, cada vez más, publican en las redes sociales el hecho de encontrarse despiertos durante la madrugada. Muchos de estos jóvenes entienden la noche como el momento de socializar con su grupo, el momento en el que todos están conectados y pueden hablar, compartir sus experiencias en la red y realizar otras actividades de socialización.

El vamping actúa de esta manera como un elemento identificativo que permite a los adolescentes adquirir un determinado rol social de pertenencia a un grupo, que se caracteriza por trasnochar. El término phombie (del inglés phone, teléfono, y zombie), se utiliza para identificar a las personas que permanecen conectados a sus dispositivos y a las redes a altas horas de la noche.

Consecuencias negativas del vamping

Emplear el tiempo dedicado al descanso en otras actividades resulta perjudicial por la falta de sueño que conlleva, pero si además en la actividad alternativa incluimos el uso de pantallas, las consecuencias son aún más negativas. El cuerpo humano posee mecanismos para identificar qué parte del tiempo pertenece al día, necesitando estar activo para realizar las actividades normales diurnas, y cuál a la noche, donde necesita descansar para recuperar la energía utilizada.

La melatonina es la hormona que ayuda a regular el ciclo del sueño. Cuando las células ganglionares fotosensibles que se encuentran en las retinas no reciben luz, el cerebro segrega esta hormona para ayudar a conciliar el sueño. De lo contrario, cuando se exponen a la luz, el cerebro detiene la segregación de melatonina, lo que permite mantenerse despierto. Al exponerse a la luz que proyectan las pantallas de los dispositivos, el cerebro entiende que no ha llegado la noche y que, por lo tanto, no es momento de dormir, produciendo situaciones de insomnio y desvelo que se traducen en un descanso insuficiente, que acarrea consecuencias, como:

  • Trastornos del ritmo circadiano.
  • Cansancio.
  • Debilidad.
  • Irritabilidad.
  • Dificultad y lentitud en los procesos de aprendizaje, así como falta de concentración.
  •  Alteraciones en el metabolismo y obesidad.
  • Defensas bajas.

Todas estas consecuencias se ven agravadas por los horarios de los adolescentes, que entre semana se levantan por la mañana para acudir al instituto, por lo que las horas de sueño se reducen. En casos extremos, el déficit de descanso y el excesivo cansancio pueden provocar depresión.  Además, en ocasiones, el vamping puede ayudar a desarrollar adicción a las nuevas tecnologías, que presenta los mismos síntomas que cualquier adicción, como ansiedad y cambios bruscos y negativos en la conducta.

¿Cómo podemos prevenir el vamping?

Para prevenir el vamping, es importante establecer hábitos saludables de sueño. Algunas recomendaciones para prevenir el vamping son las siguientes:

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  • Evitar el uso de dispositivos electrónicos al menos dos horas antes de ir a dormir.
  • Crear un ambiente de descanso en el dormitorio: la habitación debe estar oscura, tranquila y fresca.
  • Realizar actividades relajantes antes de ir a dormir, como leer o escuchar música.
  • Establecer un horario regular para dormir y despertarse.

Consejos específicos para adolescentes

En el caso de los adolescentes, es importante tener en cuenta que tienen necesidades de sueño diferentes a las de los adultos. Los adolescentes necesitan dormir entre 8 y 10 horas por noche, pero en la actualidad muchos adolescentes duermen menos de 7 horas por noche.

Para ayudar a los adolescentes a dormir lo suficiente, es importante que los padres establezcan límites en el uso de dispositivos electrónicos. Los padres pueden, por ejemplo, establecer reglas como:

  • Los dispositivos electrónicos no deben utilizarse en la habitación de los adolescentes.
  • Los adolescentes deben apagar los dispositivos electrónicos al menos una hora antes de ir a dormir.
  • Los padres deben controlar el tiempo que los adolescentes pasan utilizando dispositivos electrónicos.

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