Nacionales

Milei enviará al Congreso un proyecto para endurecer las sanciones por la explotación petrolera en Malvinas

Publicado

el

Milei endurece la estrategia por Malvinas y apunta contra las empresas petroleras

El conflicto por los recursos del Atlántico Sur vuelve a ocupar el centro de la agenda del Gobierno argentino. Esta vez, el foco no está solamente en el reclamo histórico de soberanía: está puesto sobre una actividad concreta y millonaria, la explotación petrolera en Malvinas.

El presidente Javier Milei firmó los decretos que había anticipado durante su cadena nacional y prepara ahora un proyecto de ley que enviará al Congreso la próxima semana. La iniciativa buscará endurecer las sanciones contra empresas que participen en actividades hidrocarburíferas no autorizadas por la Argentina en los espacios marítimos vinculados con las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

El Gobierno decidió concentrar las principales medidas en un mismo proyecto y no dividirlas en diferentes iniciativas. Allí estarán incluidos el endurecimiento del régimen sancionatorio y la creación de un nuevo esquema de Seguridad Nacional.

El Gobierno busca transformar el reclamo de soberanía en una política que combine herramientas diplomáticas, económicas y de Defensa.

La primera parte del paquete ya está vigente a través de los decretos publicados en el Boletín Oficial. La segunda dependerá del tratamiento legislativo.

Un procedimiento más rápido para sancionar a las empresas

Uno de los puntos centrales es el Decreto 868/2026, que designó a la Cancillería como autoridad de aplicación de la Ley 26.659.

La norma establece un procedimiento específico para investigar y eventualmente sancionar a personas y empresas que desarrollen actividades hidrocarburíferas sin autorización argentina en las áreas marítimas vinculadas con Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

El mecanismo incorpora plazos concretos.

Los organismos públicos que detecten posibles infracciones deberán comunicarlo dentro de un plazo de cinco días hábiles. Una vez iniciado el sumario, las personas o empresas investigadas tendrán diez días para presentar su descargo.

El cambio apunta, en los hechos, a reducir los tiempos administrativos frente a posibles operaciones vinculadas con la extracción de hidrocarburos.

Publicidad

Pero el Gobierno también busca cerrar otras puertas.

Las empresas que pretendan acceder al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) o conseguir permisos, concesiones y habilitaciones petroleras deberán presentar declaraciones juradas en las que garanticen que ellas y sus socios no participan ni participarán de las actividades prohibidas por la legislación argentina.

Cancillería tendrá además intervención antes de aprobar determinadas solicitudes.

Del petróleo a la Defensa: el segundo frente del Gobierno

La estrategia no termina en las sanciones económicas. El Ejecutivo también modificó el Presupuesto 2026 mediante el Decreto 867/2026, un DNU que refuerza partidas para distintas áreas, entre ellas Defensa, inteligencia y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).

En el caso de las Fuerzas Armadas, el objetivo declarado es financiar la incorporación, modernización y recuperación de equipamiento.

Hay dos proyectos especialmente vinculados con la estrategia del Gobierno en el Atlántico Sur: la Base Naval Integrada de Tierra del Fuego y el fortalecimiento de las capacidades de telecomunicaciones.

La intención oficial es convertir el complejo austral en un polo logístico de referencia para el Atlántico Sur y mejorar la capacidad de proyección argentina hacia la Antártida.

El Gobierno vincula Malvinas, Atlántico Sur y Antártida dentro de una misma estrategia de seguridad nacional.

El DNU también deberá ser analizado por la Comisión Bicameral Permanente del Congreso.

El proyecto que llegará al Congreso amplía las sanciones

El futuro proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional tendrá un alcance mayor que el de los decretos.

La propuesta pretende modificar la Ley 26.659 para incrementar las sanciones y extenderlas a proveedores de empresas involucradas en actividades hidrocarburíferas no autorizadas.

Publicidad

Además, el Gobierno plantea impedir que quienes infrinjan la normativa puedan contratar con organismos públicos y también con empresas privadas en la Argentina.

Otro de los puntos previstos es la posibilidad de aplicar, cuando corresponda, el juicio en ausencia.

La iniciativa también busca ampliar el régimen para abarcar otras actividades desarrolladas en las islas que puedan afectar recursos naturales argentinos. De esta manera, la estrategia oficial no quedaría limitada exclusivamente al petróleo.

Sea Lion, el proyecto petrolero que está en el centro de la disputa

Uno de los principales focos de preocupación del Gobierno es el proyecto Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte.

La iniciativa está vinculada con Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, compañías que avanzan con un proyecto de explotación de hidrocarburos en aguas próximas a las islas.

Para la Casa Rosada, el avance de la actividad petrolera vuelve urgente la implementación de nuevas herramientas legales.

El objetivo declarado es que las sanciones puedan alcanzar no solamente a quienes extraigan directamente los recursos, sino también a quienes participen de manera indirecta en las operaciones.

La discusión adquiere así una dimensión económica además de territorial: el Gobierno busca evitar que compañías vinculadas con proyectos en las islas puedan operar normalmente dentro del mercado argentino.

Reino Unido respondió al anuncio de Milei

La respuesta británica no tardó en llegar.

El ministro de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, cuestionó las declaraciones de Milei y sostuvo que el mensaje del Presidente argentino dice más sobre la política interna argentina que sobre las Islas Malvinas.

Publicidad

Streeting defendió además la posición británica sobre el archipiélago y mencionó el referéndum realizado en 2013, en el que el 99,83% de los votantes se pronunció a favor de continuar bajo administración británica.

El funcionario concluyó reafirmando el compromiso británico con las islas.

La respuesta deja en evidencia que las nuevas medidas argentinas no ocurren en un vacío diplomático. Cada paso de Buenos Aires puede generar una reacción de Londres, especialmente cuando involucra recursos naturales y actividad petrolera.

Un nuevo Consejo de Seguridad Nacional

El proyecto que llegará al Congreso también incorporará una estructura destinada a coordinar distintas áreas del Estado.

El Gobierno propone crear un Consejo de Seguridad Nacional que articule a Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía.

La idea es establecer una política transversal para abordar amenazas consideradas estratégicas y proteger sectores sensibles de la Argentina.

El texto también contempla mecanismos para la protección de infraestructura crítica y el fortalecimiento de la vigilancia aeroespacial y marítima.

Además, Milei buscará que el organismo tenga herramientas económicas y diplomáticas para responder frente a actores estatales y privados considerados una amenaza para la seguridad nacional.

De esta manera, Malvinas aparece como parte de una agenda mucho más amplia que incluye recursos naturales, comunicaciones, defensa, Atlántico Sur y Antártida.

Dos tiempos para una misma estrategia

El Gobierno dividió su estrategia en dos etapas.

Publicidad

La primera ya comenzó: los decretos fueron firmados y publicados en el Boletín Oficial, con nuevas reglas para acelerar los procedimientos sancionatorios y reforzar los recursos destinados a Defensa.

La segunda tendrá que atravesar el Congreso. Allí se discutirá el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que pretende ampliar las sanciones, incorporar nuevas prohibiciones y crear el Consejo de Seguridad Nacional.

El resultado legislativo será clave.

Mientras tanto, el avance de la explotación petrolera en Malvinas mantiene abierta una disputa que combina soberanía, intereses económicos y estrategia geopolítica.

El próximo paso será concreto: el Gobierno enviará el proyecto al Congreso durante la próxima semana. A partir de ese momento comenzará una nueva batalla política, esta vez dentro del Parlamento, para determinar hasta dónde llegará la nueva estrategia argentina sobre Malvinas.

 

 

Publicidad

Más Visitadas

Salir de la versión móvil