Espectáculo
La autopsia que expuso un sistema roto: el testimonio de Burlando sobre el calvario final de Silvina Luna
El abogado describió con crudeza lo que reveló la autopsia de Silvina Luna y cuestionó la demora judicial en la causa contra Aníbal Lotocki.
La autopsia de Silvina Luna no solo reveló el daño físico que atravesó la modelo en sus últimos años de vida, quien murió el 31 de agosto de 2023. También dejó al descubierto un entramado más profundo: el de un sistema que llegó tarde, una práctica médica sin control y una sociedad que muchas veces juzga antes de comprender.
El nuevo peritaje ordenado por la Justicia contra Aníbal Lotocki volvió a poner el foco en un caso que conmocionó al país. Esta vez, fue Fernando Burlando quien aportó un testimonio que no apeló al impacto fácil, sino a la dimensión real del sufrimiento. Lo hizo desde un lugar incómodo: el de quien estuvo presente durante la autopsia.
“Yo presencié la operación de autopsia de Silvina y la cantidad de material que tenía eran adoquines”, aseguró sin rodeos en diálogo con El Diario de Mariana (América)
🔴 FERNANDO BURLANDO SOBRE SILVINA LUNA: «TENÍA ADOQUINES EN EL CUERPO»#DDM @ddm_ok pic.twitter.com/bsaVNY19dP
— América TV (@AmericaTV) February 5, 2026
Burlando relató que el material hallado durante la autopsia estaba distribuido en distintas zonas del cuerpo, generando una presión constante sobre nervios y tejidos. Uno de los puntos más críticos era el nervio ciático, comprimido por fragmentos sólidos que volvían imposible una vida normal.
El dolor cotidiano que no se veía
Más allá del impacto médico, el abogado reconstruyó escenas de la vida diaria de Silvina Luna que explican el deterioro progresivo que sufrió. Días antes de su última internación, la modelo le confesó que había tenido que mudarse porque ya no podía subir una escalera sin dolor.
Ese detalle, aparentemente menor, resume mejor que cualquier informe técnico el resultado de la autopsia: una persona joven, activa y lúcida atrapada en un cuerpo que dejó de responder.
Dato destacado
Según Burlando, el material se había desplazado por glúteos, piernas y rodillas, afectando funciones básicas como caminar o permanecer de pie.
El testimonio también desnudó la precariedad del procedimiento al que fue sometida Luna. Lejos de productos aprobados o protocolos médicos, Burlando aseguró que se trataba de una mezcla artesanal, preparada en lugares no habilitados y sin controles sanitarios.
Justicia lenta y prejuicios sociales
Uno de los ejes más duros del relato no tuvo que ver con la autopsia, sino con el tiempo. Para Burlando, la Justicia no falló en el diagnóstico del caso, pero sí en su velocidad. Cuando las consecuencias se volvieron irreversibles, ya era demasiado tarde.
A eso se sumó otro factor: el juicio social. Durante años, Silvina Luna enfrentó comentarios que relativizaban su sufrimiento bajo una lógica cruel: “se lo buscó”. Burlando fue tajante al respecto y marcó cómo esos prejuicios también retrasaron la empatía colectiva.
“Silvina peleó contra el dolor, contra la frivolidad y contra los prejuicios. Y aun así, murió joven”.
Este punto convierte a la autopsia en algo más que una prueba judicial: es un documento social que obliga a revisar cómo se habla de los cuerpos, las decisiones personales y la responsabilidad médica.
Conclusiones y próximos pasos
El relato de Burlando vuelve a instalar una pregunta incómoda pero necesaria: ¿cuántos casos similares se silencian hasta que ya no hay vuelta atrás? La autopsia de Silvina Luna debería marcar un antes y un después, no solo en esta causa, sino en los controles, las habilitaciones y el rol del Estado.
La causa judicial sigue su curso, con un nuevo peritaje en marcha y expectativas sobre posibles responsabilidades penales. El próximo paso es claro: que el impacto del caso no se diluya en el archivo, y que el dolor expuesto sirva para evitar futuras tragedias.
Fernando Burlando confirmo la muerte de Silvina Luna: «decidieron desconectarla»
Confirmaron la muerte de Silvina Luna Luna, quien estaba internada hacía 79 dias en el Hospital Italiano desde junio debido a complicaciones de una cirugía estética que le practicó el médico Aníbal Lotocki en 2011. Durante el aire de Intrusos, Florencia de la V, salió de cuadro para entablar una conversación con su abogado Fernando Burlando y volvió para confirmar lo peor:
“Acabo de halar con Fernando Burlando. Y lamentablemente tengo que decir que Silvina ya no está en este mundo. Simplemente eso”, aseguró la conductora de Intrusos, mientras leía un mensaje del abogado de la actriz.
Cuando volvió a set conmocionada por la noticia y lo difícil que fue darla, aclaro sobre su conversación con Burlando: «decidieron desconectarla»
Los problemas de salud de Silvina Luna comenzaron después de someterse a una cirugía estética en la que se inyectó metacrilato en los glúteos. Esto le causó hipercalcemia e insuficiencia renal crónica. Se unió a otras víctimas, incluidas Stefy Xipolitakis, Pamela Sosa y Gabriela Trenchi, para llevar a juicio a Lotocki, a quien condenaron por lesiones graves en 2022, aunque su sentencia no estaba firme.
Luna compartió su lucha en redes sociales, documentando su proceso de diálisis tres veces por semana y las complicaciones que enfrentó. A pesar de mejoras temporales, su salud se deterioró. La internaron de urgencia en terapia intensiva en varias ocasiones debido a complicaciones bacterianas y pulmonares.
La carrera de Luna comenzó en el reality show «Gran Hermano» en 2001 y se destacó como modelo, actriz y presentadora de televisión. A lo largo de los años, enfrentó desafíos personales, incluida la pérdida de sus padres en 2008 y la difusión de un video íntimo en 2010.
Su caso arroja luz sobre los riesgos de ciertos procedimientos estéticos y la importancia de la regulación médica. A pesar de su lucha, Luna mantuvo una actitud valiente y positiva, intentando convertir su experiencia en un aprendizaje. Su fallecimiento conmovió a sus colegas y seguidores, recordándola como una persona que nunca se rindió a pesar de las adversidades.
¿Quién es Anibal Lotocki?
El médico Aníbal Lotocki, conocido como el «cirujano de las famosas», fue condenado en 2022 a 4 años de prisión por lesiones graves contra Silvina Luna y otras pacientes. Sin embargo, la condena aún no es firme, y Lotocki ha sido inhabilitado de manera provisoria para ejercer la medicina. Lotocki inyectó metacrilato en procedimientos estéticos a Luna y otras pacientes, lo que resultó en graves problemas de salud. El uso de metacrilato está prohibido en cirugías estéticas en Argentina debido a los riesgos que presenta.
Luna no es la única víctima de Lotocki; el panelista de moda Mariano Caprarola también fue sometido a una cirugía con él y falleció debido a complicaciones. Los problemas de Luna llevaron a una nueva solicitud de inhabilitación para Lotocki a fin de prevenir futuras víctimas.