Desde este lunes, los consumos en dólares realizados con tarjeta de crédito tendrán un costo menor gracias a la eliminación del impuesto PAIS. Según el Banco Nación, el dólar tarjeta se ubicará en $1.358, basado en la cotización del último viernes de $1.044,50. A pesar de la reducción, sigue siendo $230 más caro que el dólar MEP y $210 por encima del dólar blue, opciones populares entre argentinos para adquirir divisas antes de viajar al exterior.
Hasta la semana pasada, la diferencia entre el dólar tarjeta y los paralelos superaba los $500.
Este cambio marca el fin de un gravamen. Había alcanzado amplias dimensiones, desde financiar vivienda y turismo hasta representar casi el 10% de la recaudación tributaria durante 2024.
Efectos fiscales y macroeconómicos
El impuesto PAIS, implementado durante la gestión de Alberto Fernández, generó ingresos equivalentes a USD 17.300 millones en cinco años, según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf). Representó un 3% del PBI acumulado, con un pico de casi el 2% en 2023 y 2024. Su eliminación dejará un vacío fiscal estimado en 0,9% del PBI para 2025, lo que obliga al Gobierno a buscar alternativas para mantener la estabilidad tributaria.
El principal desafío macroeconómico será gestionar el impacto del nuevo tipo de cambio para gastos en dólares. Se teme que una menor carga impositiva incentive un aumento en este tipo de consumos, presionando las reservas del Banco Central.
Consumos en dólares y reservas
Una parte significativa del gasto en dólares con tarjeta es financiado por los usuarios con divisas propias adquiridas previamente, ya sea mediante dólar MEP, blue o ahorros. Esto reduce el impacto sobre las reservas internacionales. Según el Banco Central, aproximadamente el 50% de los pagos de «Viajes, pasajes y otros pagos con tarjeta» son cancelados con dólares previamente adquiridos, minimizando el efecto deficitario en el mercado de cambios.
Sin embargo, si los dólares paralelos vuelven a subir y se acercan al valor del dólar tarjeta, los consumidores podrían optar por gastar directamente las reservas del Banco Central. Esto plantea incertidumbre sobre la capacidad del Gobierno para sostener esta política en un contexto de fluctuación cambiaria.
Perspectivas futuras
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, afirmó que los comportamientos de consumo no cambiarán significativamente con esta medida. Explicó que los consumidores prefieren evitar trámites complejos, especialmente en pagos menores, como servicios de streaming, a pesar de las diferencias de cotización.
El fin del impuesto PAIS, combinado con la retención del 30% para Ganancias, forma parte de las reformas económicas en curso. Sin embargo, la sostenibilidad de esta estrategia dependerá de factores como el tipo de cambio paralelo y el equilibrio en el uso de reservas.
La eliminación del impuesto PAIS es una medida que busca aliviar la carga de los consumidores y estimular ciertos sectores económicos. No obstante, su implementación presenta desafíos fiscales y macroeconómicos que requerirán una gestión cuidadosa para evitar presiones adicionales sobre las reservas y mantener la estabilidad del sistema cambiario.