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“El daño es inconmensurable”: cómo avanza la causa por las imágenes creadas con IA que “desnudaron” a seis chicas

Martín Durando representa a las familias de las adolescentes afectadas y reveló detalles de una causa que ya investiga el MPA. “Algunas no querían volver a la escuela”, aseguró.

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SOCIEDAD- Un caso de violencia digital conmociona a la localidad santafesina de San Justo. Al menos seis adolescentes, de entre 15 y 16 años, fueron víctimas de imágenes falsas creadas mediante inteligencia artificial que alteraron fotografías reales de las jóvenes y las mostraron desnudas.

Las imágenes luego comenzaron a circular por WhatsApp.

El caso llegó al Ministerio Público de la Acusación y quedó bajo investigación del fiscal Francisco Cecchini, de la Unidad Especializada en Responsabilidad Penal Adolescente. La denuncia fue presentada por las familias de las víctimas, que además recibieron acompañamiento psicológico.

La investigación intenta determinar quiénes participaron en la creación y posterior difusión del material.

Y hay un dato que vuelve todavía más complejo el expediente: el principal adolescente señalado tendría 14 años.

“Es un hecho muy perjudicial para las que lo están sufriendo”.

Con esa frase, el abogado Martín Durando, representante de las familias de las adolescentes víctimas, resumió la gravedad de un caso de violencia digital que conmueve a San Justo, en la provincia de Santa Fe.

La denuncia llegó al Ministerio Público de la Acusación y el caso quedó bajo investigación del fiscal Francisco Cecchini, de la Unidad Especializada en Responsabilidad Penal Adolescente.

Pero detrás del expediente judicial hay familias que, según relató Durando, atraviesan una situación de enorme angustia.

“El daño es inconmensurable”

Durante una entrevista, Durando explicó que las imágenes utilizaron fotografías reales de las adolescentes.

“Son fotos reales en su imagen, en su físico, en su contexto”, explicó el abogado.

La inteligencia artificial fue utilizada para modificar esas fotografías y eliminar digitalmente la ropa de las chicas.

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El resultado fue posteriormente difundido.

Para las familias, el problema no terminó con la creación de las imágenes.

Empezó allí.

“Eso provoca un daño inconmensurable”, sostuvo Durando al describir las consecuencias que comenzaron a sufrir las víctimas.

El abogado contó que algunas adolescentes directamente manifestaron que no querían regresar a la escuela.

“Todo una situación muy angustiante”, describió.

Entre seis y siete chicas serían víctimas

Uno de los datos que aportó Durando durante su testimonio fue la cantidad de adolescentes afectadas.

“Estamos hablando entre seis y siete chicas víctimas”, precisó.

Las jóvenes tendrían entre 15 y 16 años y, según el abogado, serían conocidas del adolescente que aparece inicialmente señalado en la investigación.

El caso habría comenzado con fotografías tomadas de distintos medios y publicaciones disponibles en internet.

Luego esas imágenes fueron procesadas mediante inteligencia artificial.

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Finalmente, el material empezó a circular entre otros adolescentes a través de WhatsApp.

“Aparentemente habría más de un autor”

La investigación todavía intenta determinar quiénes participaron.

En un primer momento, el principal señalado sería un adolescente de 14 años que tendría relación con las víctimas y pertenecería al mismo ámbito educativo.

Sin embargo, Durando dejó abierta una posibilidad que podría ampliar considerablemente el expediente.

Aparentemente habría más de un autor”, señaló.

La Justicia deberá establecer quién creó las imágenes, quién las difundió y qué participación tuvo cada una de las personas involucradas.

El abogado también explicó que uno de los adolescentes señalados habría reconocido parte de lo ocurrido y pedido disculpas, aunque aclaró que ese aspecto forma parte de la investigación.

El relato de las familias: angustia y miedo

Más allá de la discusión jurídica, Durando puso el foco en lo que viven las víctimas.

Según contó, algunas chicas pudieron retomar progresivamente sus actividades habituales, mientras que otras continúan profundamente afectadas.

“Algunas no quisieron retomar la actividad escolar”, explicó.

Ese impacto es uno de los principales motivos por los cuales las familias decidieron acudir a la Justicia.

No se trata solamente de una imagen falsa.

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Se trata de la utilización de la identidad y la imagen de una adolescente para fabricar contenido sexual y después ponerlo en circulación.

El MPA recibió a las familias

Durando destacó especialmente la respuesta que recibieron por parte del Ministerio Público de la Acusación.

Según explicó, las familias fueron recibidas rápidamente y el fiscal mantuvo contacto con ellas.

Además, las víctimas y sus familiares recibieron acompañamiento psicológico.

“La respuesta del Ministerio Público de la Acusación fue muy buena”, sostuvo el abogado.

También confirmó que ya se tomaron declaraciones y que la investigación continúa.

Para las familias, ese acompañamiento representa un primer paso frente a una situación que, según el abogado, generó un enorme impacto emocional.

El problema legal: ¿cómo encuadrar una agresión creada con IA?

Uno de los mayores obstáculos que plantea el caso aparece en el terreno jurídico.

La inteligencia artificial permitió crear un contenido que hasta hace algunos años era mucho más difícil de producir.

Pero la legislación no siempre avanzó al mismo ritmo.

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Durando explicó que encontrar el encuadre legal preciso para este tipo de hechos puede resultar complejo.

“Buscarle el marco es por ahí la tarea más complicada”, señaló.

El abogado mencionó distintas posibilidades, entre ellas conductas vinculadas con el acceso y divulgación no autorizada de datos, injurias y contravenciones previstas en la legislación provincial.

También podría existir responsabilidad civil.

Y en el caso de menores de edad, el análisis puede alcanzar a sus responsables parentales según las circunstancias que determine la Justicia.

La edad del adolescente y otro punto clave

El expediente tiene además una particularidad relacionada con la edad del principal señalado.

El adolescente tendría 14 años.

Los hechos investigados ocurrieron antes de la entrada en vigencia del nuevo régimen penal juvenil mencionado durante la entrevista.

Por esa razón, Durando remarcó que la nueva legislación no puede aplicarse retroactivamente.

“Una cuestión es la tipificación de la conducta en el marco del derecho penal”, explicó. “Para que una conducta sea punible tiene que estar exactamente subsumida en un tipo que contempla la ley”.

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A eso se suma otro principio fundamental: una ley penal posterior no puede utilizarse para sancionar hechos anteriores si eso perjudica al acusado.

El escenario jurídico, por lo tanto, resulta particularmente complejo.

WhatsApp y la dificultad de detener la viralización

Para el abogado, otro de los problemas centrales está relacionado con la circulación del material.

Las imágenes habrían sido viralizadas principalmente mediante WhatsApp.

Eso vuelve extremadamente difícil determinar hasta dónde llegó el contenido.

“Reviste mucha complejidad determinar hasta dónde ocurrió el daño, la extensión del daño y demás”, explicó Durando.

Cada reenvío puede generar una nueva copia.

Cada copia puede volver a circular.

Y cada persona que recibe el contenido puede convertirse, consciente o inconscientemente, en un nuevo eslabón de la cadena de difusión.

“Nunca sabemos cuáles pueden ser las consecuencias”

El caso también vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de prevenir la violencia digital.

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En Santa Fe ya está vigente la denominada Ley Ema, que establece un sistema provincial para prevenir y abordar de manera integral la violencia digital en el ámbito educativo.

La norma lleva el nombre de Ema Bondaruk, una adolescente que murió por suicidio luego de atravesar una situación de violencia digital.

Para Durando, episodios como el ocurrido en San Justo muestran por qué el problema requiere respuestas rápidas.

Porque el daño puede aparecer mucho antes que cualquier decisión judicial.

La advertencia del abogado

El testimonio de Martín Durando deja una conclusión contundente.

La inteligencia artificial puede crear una imagen que nunca existió.

Pero las consecuencias de esa imagen pueden ser completamente reales.

En San Justo, las familias de al menos seis adolescentes recurrieron a la Justicia después de que fotografías de sus hijas fueran manipuladas y convertidas en contenido sexual falso.

Ahora el MPA intenta determinar quiénes participaron.

Mientras tanto, las víctimas deben enfrentar las consecuencias de una agresión digital que, según su abogado, ya alteró su vida cotidiana.

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“Algunas no querían ir a la escuela”, relató Durando.

Esa frase resume el verdadero alcance del caso.

No se trata solamente de lo que una inteligencia artificial puede fabricar.

Se trata de lo que una persona puede hacer con esa tecnología cuando decide utilizarla para lastimar a otra.

Martin Durando -Entrevista completa con nuestro notero Sebastian Outeyral

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