Sociedad
Zulemita Menem y Rodolfo D’Onofrio a en una romántica velada
La pareja enfrentó especulaciones sobre el inicio de su relación
Zulemita Menem (52) y Rodolfo D’Onofrio (74) continúan demostrando su amor en público, esta vez asistiendo juntos a la inauguración del atelier de arte de Carmela Blanco, esposa del exjugador de fútbol Enzo Francescoli. La pareja, más unida que nunca, compartió momentos acaramelados durante la velada, donde se tomaron fotografías abrazados y expresaron su apoyo a la obra de su amiga.
Noche romántica con amigos de toda la vida
La pareja fue parte de la selecta lista de invitados al evento. Se disfrutó de la mejor coctelería, un extenso catering y enriquecedoras conversaciones con amigos cercanos. En una de las imágenes compartidas en Instagram, Zulemita Menem escribió: «open studio», resaltando el espíritu artístico de la noche.
El romance entre Zulemita Menem y Rodolfo D’Onofrio
La relación comenzó casi tres años antes de confirmarse en agosto de 2022. La pareja se consolidó cuando Zulemita viajó a Perú para presenciar un partido de fútbol del equipo de Nuñez, donde D’Onofrio tuvo un papel clave como presidente del club.
Fabián Doman, desde el programa Nosotros a la Mañana, reveló detalles de la historia de amor. Menció en su momento que a la pareja viajó a París y que luego disfrutaron de una suerte de luna de miel en Madrid y Londres. La complicidad entre ambos es evidente, y según testimonios, D’Onofrio trata a Zulemita «como una reina».
El Pollo López, desde el piso de Canal 13, sugiere que la conexión entre Zulemita y D’Onofrio se forjó a través del fútbol, ya que ella es hincha apasionada de River Plate, equipo al que D’Onofrio presidió durante años. La pareja enfrentó especulaciones sobre el inicio de su relación, pero la confirmación llegó con el tiempo. Revelaron que D’Onofrio le brindó su apoyo durante momentos difíciles, como la muerte del expresidente Menem.
La historia de Zulemita Menem y Rodolfo D’Onofrio sigue siendo un tema de interés, mostrando que el amor puede surgir en los lugares más inesperados, incluso en el mundo del fútbol y el arte.