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Renunció Leonardo Barone, el piloto presidencial que realizó la polémica maniobra
Puso fin a su carrera como piloto oficial del presidente de Argentina
El piloto Leonardo Barone, quien estuvo al mando de esa maniobra del avión presidencial ARG-01, fue un personaje central en la compra de la aeronave, presentó su renuncia. A poco menos de un mes de un controvertido vuelo sobre el Aeroparque de Buenos Aires durante el estreno del avión.
Leonardo Barone
Según fuentes cercanas, el vuelo no fue bien recibido y a partir de ese momento, la suerte de Barone quedó sellada. Finalmente, el secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello, le retiró su respaldo, lo que habría precipitado su renuncia.
La salida de Leonardo Barone del grupo de pilotos oficiales
Desde que se inició el proceso de compra del Boeing 757-256, un modelo fabricado en 2000 y configurado para 32 pasajeros, se capacitó a cuatro pilotos para los traslados presidenciales.
Uno de ellos ya renunció al pasar al sector privado, dejando únicamente a Barone y otros dos pilotos. El trío fue el encargado de llevar a la comitiva oficial a China. El viaje encabezado por el ministro de Economía, Sergio Massa, y el diputado Máximo Kirchner.
La compra del avión estuvo rodeada de polémica
El Boeing elegido es una familia de aeronaves que dejó de fabricarse hace años. No se utiliza en el país y, además, no cuenta con pilotos certificados. Por esta razón, solo se capacitó a cuatro pilotos. Esta fue una de las principales críticas a la compra. A su vez se suma al hecho de gastar 25 millones de dólares en un momento de fuerte restricción cambiaria en Argentina. Durante todo el proceso de compra, Barone fue una figura central, ya que él mismo negoció directamente con la OACI (Organización de Aviación Civil Internacional), un organismo de las Naciones Unidas encargado de regular el tránsito aéreo y que estuvo a cargo del concurso internacional.
Una fuente relacionada con la Secretaría General comentó: «Lo que hizo fue inoportuno y en un día complicado. Ridiculizó a muchos y eso no se lo iban a perdonar». Se refiere al vuelo rasante sobre el Aeropuerto porteño que se llevó a cabo cuando el avión llegó por primera vez a Argentina. Fue el 25 de mayo, día en que los ánimos políticos no estaban tranquilos debido a un acto político kirchnerista presidido por Cristina Fernández en la Plaza de Mayo. El sobrevuelo se convirtió casi en una apropiación del Día de la Revolución de Mayo.
Pocos días después, Barone habló con un medio de comunicación y afirmó que todo se hizo con autorización, alegando que no realiza ninguna acción sin permiso. Además, señaló que el sobrevuelo era completamente legal y estaba documentado. Sin embargo, su acción generó una gran controversia y se volvió viral.
Avión Presidencial
Aunque hasta ahora no ha habido sanciones administrativas para los pilotos involucrados en el sobrevuelo, la renuncia de Barone pone fin a su carrera como Director General de Logística de la Secretaría General de la Presidencia. En su carta de renuncia, Barone destacó que fue una decisión cuidadosamente considerada y agradeció al Estado, mencionando algunas de las políticas llevadas a cabo durante su gestión, incluida la adquisición del avión presidencial.
Actualmente, Juan Pablo Pinto, compañero de cabina de Barone, continúa en su cargo. Sin embargo, la falta de pilotos capacitados para los traslados presidenciales se ha convertido en un problema desde el estreno del avión. Se espera que el avión ARG-01 realice vuelos a Europa en los próximos días. Fabián Chionetti, inspector de la Administración Nacional de Aviación Civil, se lo mencionó como el sucesor de Barone.
En resumen, la renuncia de Barone se produce después de un polémico vuelo sobre el Aeroparque durante el estreno del avión presidencial, lo que generó controversia y críticas. Aunque no hubo sanciones administrativas por el sobrevuelo, la renuncia de Barone pone fin a su carrera como piloto oficial del presidente de Argentina. La compra del avión también cuestionado y criticado debido a su antigüedad y al gasto en un momento económico complicado para el país.
Según describe en ANAC en la denuncia, el organismo habría comprado mediante una licitación 10 aviones de entrenamiento a Global Jet Aviation S.A., de la que actualmente Barone es accionista, pero en ese momento era apoderado.