Sociedad
Movilización por la Ley de Tierras: convocan a las calles para frenar el DNU 70/2023
Organizaciones y sectores vinculados a la defensa de la soberanía territorial convocan a movilizarse el 15 de octubre contra el DNU 70/2023. El reclamo apunta a sostener los límites a la extranjerización de tierras rurales.
SOCIEDAD- La Ley de Tierras volvió al centro de la discusión política y social a partir de una convocatoria para movilizarse el próximo 15 de octubre contra el DNU 70/2023. El reclamo busca impedir que avance la eliminación de los límites establecidos para la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros.
La convocatoria sostiene que la movilización en las calles puede convertirse en una herramienta para frenar medidas impulsadas por el Gobierno nacional y destaca como antecedente distintas decisiones políticas y judiciales que fueron modificadas luego de una fuerte reacción social.
En ese marco, los impulsores de la protesta ponen el foco en la defensa de la soberanía sobre la tierra, el agua y los territorios argentinos.
Qué plantea el reclamo por la Ley de Tierras
La Ley de Tierras establece límites para la titularidad extranjera de tierras rurales en la Argentina, tanto en relación con personas físicas y jurídicas extranjeras como con determinados Estados.
El DNU 70/2023, impulsado por el Gobierno de Javier Milei, modificó distintas regulaciones económicas y legales y avanzó sobre las restricciones contempladas en la normativa de tierras rurales.
Quienes rechazan esos cambios consideran que la eliminación de los límites puede favorecer una mayor concentración y extranjerización de territorios considerados estratégicos.
Para las organizaciones que convocan a la movilización, el debate no se limita a una cuestión inmobiliaria. La discusión también involucra recursos naturales, producción, agua y soberanía territorial.
El Senado ya rechazó el DNU
Uno de los principales argumentos utilizados por los convocantes es que el Senado de la Nación ya rechazó el DNU 70/2023.
Ahora, la atención está puesta en la Cámara de Diputados, donde se prevé el tratamiento del rechazo al decreto dentro de la discusión parlamentaria.
La convocatoria busca acompañar ese proceso legislativo con una movilización social y plantea que la presión ciudadana puede resultar determinante para impedir que se consoliden los cambios impulsados mediante el decreto.
El objetivo declarado es defender la legislación que establece límites sobre la propiedad extranjera de tierras rurales.
Tierra, agua y soberanía: el eje de la movilización
El mensaje de convocatoria amplía el reclamo hacia una discusión más general sobre el modelo de desarrollo que necesita la Argentina.
Los organizadores cuestionan una política que, según plantean, priorizaría la llegada de grandes inversiones y beneficios para empresarios y capitales internacionales por encima de la protección de los recursos estratégicos.
En particular, el documento menciona el interés de grandes empresarios tecnológicos por desarrollar proyectos vinculados con infraestructura digital y centros de datos en el país.
Desde esa mirada, advierten sobre posibles impactos ambientales relacionados con el consumo de agua, la utilización de energía y la ocupación territorial que requieren este tipo de emprendimientos.
El planteo también cuestiona que la llegada de grandes inversiones tecnológicas garantice por sí misma la generación de empleo de calidad o el desarrollo de conocimiento científico y tecnológico nacional.
El debate por los tecnomagnates y los recursos naturales
El comunicado utiliza el concepto de “tecnomagnates” para referirse a empresarios vinculados con las grandes compañías tecnológicas internacionales.
Entre los nombres mencionados aparece Peter Thiel, empresario e inversor estadounidense vinculado con empresas tecnológicas y fondos de inversión.
Los convocantes sostienen que la Argentina corre el riesgo de convertirse en un territorio utilizado principalmente para obtener beneficios económicos a partir de sus recursos naturales, su disponibilidad energética, sus condiciones laborales y sus regulaciones.
También plantean una advertencia ambiental: el crecimiento de determinadas industrias tecnológicas puede aumentar la demanda de agua y energía, además de generar residuos y una infraestructura de gran escala.
Estas afirmaciones forman parte del posicionamiento de quienes impulsan la movilización y se inscriben en un debate más amplio sobre el modelo productivo y ambiental del país.
La convocatoria del 15 de octubre
Con este escenario como telón de fondo, distintas organizaciones llaman a concentrarse el 15 de octubre para expresar su rechazo a los cambios sobre la Ley de Tierras y reclamar la defensa de la soberanía territorial.
El mensaje propone trasladar la discusión del Congreso a las calles y plantea que la participación ciudadana puede ser clave frente a decisiones que afectan la propiedad de los territorios rurales.
La convocatoria apunta, además, a instalar una discusión sobre qué modelo de desarrollo necesita la Argentina y cómo compatibilizar inversiones, generación de empleo, crecimiento tecnológico y protección de los recursos naturales.
Una disputa que vuelve a las calles
La discusión por la Ley de Tierras vuelve así a ocupar un lugar en la agenda política y social. Mientras el Gobierno nacional sostiene una agenda orientada a desregular distintos sectores de la economía, sus críticos advierten sobre los posibles efectos de esas modificaciones sobre la soberanía y el control de los recursos estratégicos.
La movilización del 15 de octubre buscará convertir ese reclamo en una expresión pública y ejercer presión sobre el debate parlamentario.
Para quienes impulsan la protesta, defender la Ley de Tierras significa también discutir qué lugar ocuparán la tierra, el agua y los territorios argentinos dentro del modelo económico que se busca construir para los próximos años.