Curiosidades
Miramar: parte del pueblo inundado “renació” en la laguna Mar Chiquita
La laguna Mar Chiquita, la quinta más grande del mundo entre las de aguas saladas
Renació parte del pueblo inundado por la bajante de la laguna Mar Chiquita. A raíz de la baja histórica de la laguna, mayor a la de 2013. Las estructuras bajo el agua volvieron a hacerse visibles. Desde la Municipalidad reconocen que es otro atractivo en una gran temporada de verano.
Lo que siente la profesora de Historia y prestadora de turismo alternativo es compartido por habitantes de Miramar y turistas que pueden recorrer las ruinas de calle Belgrano (ancha, con un asfalto perfecto y veredas de lajas) donde existieron tres hitos icónicos de la localidad que “desapareció” en la década de 1970: el tanque de agua, la fuente del Centro Termal Municipal y el Anfiteatro de Nocheramas, con sus 120 banquitos y mesitas de cemento que todavía se encuentran intactas.
Bajante de la laguna Mar Chiquita. Restos del pueblo que quedó bajo el agua en la década de 1970. (fotos Mariana Zapata)
Bajante de la Laguna Mar Chiquita
Según datos brindados, desde el año pasado hasta ahora “la mar” bajó 70 centímetros. Desde 2017 lleva cuatro metros y medio hasta hoy: casi 400 metros en extensión en la costa, unas cuatro cuadras de calle. Por tal motivo, buena parte del pueblo se inundó en 1977 y resurgió desde el fondo de “la mar”.
Aquella inundación lo borró como sitio turístico destacado por décadas, algo que en los últimos años pudo recuperar.
La actual bajante es un atractivo de Turismo para Miramar de Ansenuza: Se están realizan excursiones por el sector y se puede explicar la parte turística, lo que eran las noches de Nocheramas, cerca del Hotel Viena, y las ruinas de la parroquia de la Virgen del Valle”.
Este mes de enero y lo que va del mes de febrero, tuvieron una ocupación hotelera casi del 100%.
Adrián Walker, intendente de la localidad, manifiestó que esta situación les dio la posibilidad de recuperar la excostanera, quedando como una playa baja:
“Es un nuevo color para esta temporada. Hay muchas personas que van rememorando y redescubriendo aquellos tiempos; hemos colocado unos muelles flotantes para poder caminar sobre el agua”
foto Mariana Zapata
El principal ingreso de agua a la laguna lo aporta el río Dulce, desde el norrte del país, y luego los cordobeses Primero y Segundo. La sequía, que acumula tres años con lluvias por debajo de la media histórica, también pega en la gigante laguna.
Atractivos históricos en Miramar
Esta bajante permite ver estructuras históricas icónicas. Entre ellas: la calle Belgrano, donde en su recorrido se encuentran grandes bloques de cemento de defensa que recuerdan la resiliencia del habitante que supo sobreponerse al duro golpe de perderlo todo.
“En 1977 se hicieron estos bloques que llegaron a tener tres metros de altura y a pesar tres toneladas. Ante la desesperación de la gente y no ver que esos bloques no detenían el agua le empezaron a hacer filas de ladrillos pegados con cemento llegando a los cuatro metros. Estos bloques están, obviamente corridos por la laguna y hay uno que tiene escrito el año 1978, eso conmueve”, narra la historiadora.
La costa sobre Miramar. El nivel actual seria aun inferior al de la anterior, de 2013.
Por esa calle aparece la terminal de ómnibus, la iglesia de la Virgen del Valle, un tanque de agua con una escalera donde se llenaba el camión regador, una fuente de agua que era del Centro Termal Municipal y los asientos y mesas de cemento del Nocheramas, un anfiteatro donde se realizaba un popular evento previo al inicio de la temporada de verano y al cual concurrían artistas de renombre.
Respecto a este último, el molde de los asientos era de tractor “Pampa” y algunos contaban con respaldo de hierro, guardado exclusivamente para aquellos personajes vip de la época.
“Nocheramas era una manera de atraer a los turistas con artistas muy importantes y el pueblo estaba abocado a recibir toda la gente que venía, era una especie de Cosquín Rock en la actualidad”, compara Zapata y agrega que en la bajante del 2013 estas imágenes no se pudieron ver.
Las butacsas de lo quye el era el anfiteatro Nocheramas, al descubierto ahora (Mariana Zapata)
Impacto de la bajante:
En la Municipalidad de Miramar dicen que esta bajante no tiene impacto sobre el turismo. Pero sí genera otros ecológicos e hídricos: la laguna pasó a tener 80 gramos de sal por litro de agua, con los que los peces mueren por saturación de oxígeno. En los años de mayor volumen de agua, baja la sal y pejerreyes y otras especies pueblan la “mar”.
Sin embargo, Zapata resalta: “Favorece al flamenco porque hay millones de artemias franciscanas (pequeño crustáceo) que es lo que consumen. Y un dato curioso es que la pileta del Hotel Marchetti, que estuvo mucho tiempo inundada, con la bajante quedó agua estancada de color fucsia por el óxido sílice (mineral natural) que es lo que les de ese color”.
“Estamos organizando visitas guiadas los fines de semana y es increíble cómo se suma gente de la región que fue parte de nuestra historia. Entonces pasamos por varios estados anímicos, desde el empatizar porque alguien te dice ‘estoy parado sobre el techo de mi casa’, hasta reírnos por anécdotas en locales nocturnos como la pista universal o las nocheramas que tanto llaman la atención. Pero sobre todo pasa eso de ponerse en el lugar del otro, empatizar con gente que la peleó y vuelve hoy a recorrer estos lugares y les resulta durísimo. Revivir esa historia”.
Recordamos que el 30 de junio pasado, el Congreso aprobó la creación del Parque Nacional Ansenuza.
Se trata del área protegida número 41 bajo esta categoría, la tercera en la provincia de Córdoba, con una extensión total de 661.416 hectáreas.
El parque incluye la Laguna de Mar Chiquita o Mar de Ansenuza, el mayor lago salado de Sudamérica y el quinto a nivel mundial.
El mismo lugar de la imagen anterior, en Miramar de Ansenuza, antes y despues de la bajante.