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María Corina Machado de Venezuela y su llegada a Oslo: la historia detrás del Nobel que conmovió al mundo
La líder opositora venezolana y flamante Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, protagonizó en las últimas horas una salida cinematográfica de Venezuela tras más de un año en la clandestinidad. Según reveló The Wall Street Journal, la dirigente logró abandonar el país en una operación secreta por mar, diseñada para eludir la persecución del régimen de Nicolás Maduro.
Una fuga digna de una película
La noche anterior al Día de los Derechos Humanos, Machado abordó una pequeña lancha en la costa venezolana. Acompañada por un reducido equipo de seguridad, navegó entre 25 y 30 millas náuticas —unos 45 a 60 kilómetros— hasta Curazao, su primera escala fuera del país. Allí, ya en terreno seguro, tomó un vuelo privado con destino a Europa.
Fuentes del gobierno de Donald Trump confirmaron al diario estadounidense que la operación fue “de altísimo riesgo” y que muchas personas arriesgaron su vida para concretarla, en un contexto en el que Venezuela ha mantenido su espacio aéreo prácticamente cerrado desde hace días.
La ceremonia sin la homenajeada
Mientras su paradero era incierto, en el Ayuntamiento de Oslo se desarrollaba la ceremonia del Premio Nobel de la Paz 2025, donde finalmente su hija, Ana Corina Sosa, recibió el galardón ante una ovación que incluyó al rey Harald V y a líderes internacionales como Javier Milei.
“La historia de un pueblo y su larga marcha hacia la libertad”, dijo la joven en un discurso cargado de emoción y simbolismo, recordando que no veía a su madre desde hacía dos años.
Aparición en Oslo: himno, lágrimas y multitud
Horas después de la ceremonia, cerca de las 2.30 de la madrugada en Noruega, Machado apareció en el balcón del Grand Hotel de Oslo, donde cientos de venezolanos la esperaban con banderas y cánticos. Visiblemente conmovida, entonó el himno nacional, saludó a sus simpatizantes y se acercó a abrazarlos pese a la seguridad del lugar.
“Oslo, aquí estoy”, publicó más tarde en redes sociales, agradeciendo el apoyo y celebrando haber escuchado su propio discurso en la voz de su hija. Prometió reencontrarse pronto con su familia, que ya se encuentra en Noruega.
¡Oslo, aquí estoy! pic.twitter.com/tsixUerj0q
— María Corina Machado (@MariaCorinaYA) December 11, 2025
Un viaje que reaviva la tensión con el régimen
Machado vivía en la clandestinidad desde agosto de 2024, cuando fue blanco de persecución tras las elecciones cuestionadas en Venezuela. Su breve aparición pública en enero de 2025 terminó con su detención, lo que reforzó el hermetismo que la rodeó durante los siguientes 16 meses.
El operativo que permitió su salida desafió directamente los controles del chavismo. Estados Unidos, que mantiene un despliegue militar en el Caribe y ha interceptado embarcaciones vinculadas al narcotráfico, habría sido clave para garantizar su protección.
Un Nobel marcado por la ausencia y la lucha
El Premio Nobel de la Paz 2025 reconoce los esfuerzos de Machado para intentar devolver la democracia a Venezuela. Aunque su silla permaneció vacía durante la ceremonia, su historia se convirtió en el núcleo emocional del evento.
Su hija cerró el acto con un mensaje que resume el espíritu del reconocimiento:
“La libertad se conquista cada día.”
Machado aseguró que regresará a Venezuela. Pero, tras un escape que parece sacado de una serie de streaming, su eventual retorno podría convertirse en el capítulo más peligroso de esta historia.