Los rugbiers esperan volver al lugar que tenían antes de ser trasladados a la alcaldía de Dolores. Cinco de ellos recibió cadena perpetua y tres 15 años.
En los próximos días retoman la vida que tenían antes del juicio:
Pueden ir a trabajar la huerta, el taller que más les gusta a la mayoría, hacer gimnasia en el patio, tal como lo hicieron durante casi tres años.
En los próximos días van a recibir la visita de sus familias. Seguramente les llevarán comidas y pertenencias. Un pastor evangélico suele visitarlos para contenerlos. Pero también podrán volver a ver a sus novias ya que tienen habilitadas las “visitas higiénicas”, para mantener relaciones sexuales.
Además del taller de huerta, pueden ver televisión y acceso a un celular, habilitado desde la pandemia para presos, aunque tienen solo uno para los 8 y esto solía ocasionar peleas.
Sin embargo, no se quedarán en este lugar, se espera que les dictaminen al que serán trasladados en los próximos días.
Fuentes judiciales aseguraron que una de las posibilidades es que la Defensa pida el traslado de los ocho condenados al penal de Campana, ya que estarían cerca de sus familias, en la ciudad de Zárate.