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Irán amenaza a petroleros en Kuwait y Baréin y ordena evacuar a las tripulaciones
Irán elevó la tensión y apuntó contra los petroleros del Golfo
INTERNACIONALES- La escalada entre Irán y Estados Unidos entró en una nueva fase. La Guardia Revolucionaria iraní lanzó una amenaza directa contra los petroleros que se encuentran en puertos y zonas de fondeo de Kuwait y Baréin.
El mensaje fue contundente: las tripulaciones deben abandonar inmediatamente sus embarcaciones porque los buques podrían convertirse en objetivos militares.
La advertencia llegó después de que Estados Unidos confirmara la destrucción de cinco petroleros vinculados con Irán. Washington aseguró que la operación respondió a ataques con misiles de la Guardia Revolucionaria contra un buque de la Armada estadounidense.
La nueva amenaza amplía el riesgo de que el conflicto deje de concentrarse en buques iraníes y pase a afectar a embarcaciones comerciales de otros países.
La orden de evacuación fue inmediata
La Guardia Revolucionaria pidió a las tripulaciones de los petroleros ubicados en puertos y zonas de fondeo de Kuwait y Baréin que abandonen sus barcos.
La advertencia incluye tanto a las embarcaciones amarradas como a aquellas que permanecen fondeadas frente a las costas.
Según el comunicado difundido por medios estatales iraníes, esos buques serán considerados objetivos en una eventual represalia contra Estados Unidos y sus aliados regionales.
La amenaza tiene un fuerte impacto porque Kuwait y Baréin son aliados de Washington. Además, Baréin alberga instalaciones estratégicas de las fuerzas estadounidenses en el Golfo.
Por eso, cualquier ataque contra un petrolero extranjero en esas aguas podría generar una nueva escalada militar.
Estados Unidos destruyó cinco petroleros iraníes
El origen inmediato de la crisis está en una operación estadounidense contra cinco buques vinculados con Irán.
El Comando Central de Estados Unidos informó que sus fuerzas destruyeron los petroleros Kivik, Charminar, Horizon 1, Riesco y Derya.
Según la versión estadounidense, las tripulaciones recibieron previamente instrucciones para abandonar las embarcaciones antes de los ataques. Washington sostuvo que la operación fue una respuesta a los intentos iraníes de atacar con misiles a un buque de guerra estadounidense.
Uno de los petroleros fue alcanzado cerca de Kharg Island, una zona fundamental para las exportaciones de crudo iraní. Otros fueron atacados en el Golfo de Omán.
El episodio representa un golpe directo contra una de las principales fuentes de ingresos de Teherán.
Irán respondió con ataques en la región
La respuesta iraní no quedó limitada a las amenazas contra los petroleros.
La Guardia Revolucionaria afirmó haber atacado varios barcos cerca del estrecho de Ormuz y lanzó misiles contra una instalación utilizada por fuerzas estadounidenses en las cercanías de Al Azraq, en Jordania.
Las autoridades jordanas aseguraron que sus sistemas de defensa interceptaron 18 de los 20 misiles lanzados contra su territorio. También indicaron que no hubo víctimas y que los otros proyectiles cayeron en zonas despobladas.
Irán, por su parte, afirmó haber causado daños importantes a objetivos estadounidenses, aunque Washington sostuvo que los ataques no provocaron daños significativos ni bajas entre sus tropas.
La información sobre algunos de los ataques marítimos todavía presenta versiones enfrentadas.
El estrecho de Ormuz vuelve a ser el gran punto de tensión
Detrás de la amenaza contra los petroleros aparece un escenario mucho más amplio: el estrecho de Ormuz.
La vía marítima conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y es fundamental para el transporte internacional de petróleo.
Cualquier interrupción prolongada del tránsito puede provocar fuertes aumentos en el precio del crudo y generar problemas para las cadenas de suministro.
La nueva ola de ataques ya provocó una reacción inmediata en los mercados. El precio del Brent volvió a superar los 100 dólares por barril, mientras crece el temor a una interrupción mayor de las exportaciones de energía.
La preocupación no se limita al petróleo. También aumenta el costo de los seguros marítimos y crece la incertidumbre para las empresas que deben transportar mercancías por la región.
Kuwait y Baréin quedan en una posición delicada
La amenaza iraní coloca a Kuwait y Baréin en una situación especialmente sensible.
Ambos países mantienen vínculos militares con Estados Unidos y forman parte del entramado de seguridad estadounidense en el Golfo.
Teherán acusa a estos países de permitir la presencia de fuerzas estadounidenses y de colaborar con Washington.
Por eso, la advertencia contra los petroleros puede interpretarse como un intento de elevar el costo regional de las operaciones estadounidenses.
Pero existe un riesgo mayor: que un ataque contra un buque comercial provoque víctimas extranjeras y obligue a otros países a intervenir.
Ese escenario podría ampliar todavía más el conflicto.
Una escalada que amenaza al mercado energético mundial
La situación marítima se deterioró rápidamente durante las últimas horas.
Reuters describió la actual oleada de ataques como la mayor serie de agresiones contra embarcaciones desde el comienzo del conflicto. Según la agencia, Irán atacó alrededor de diez barcos cerca del estrecho de Ormuz después de los ataques estadounidenses contra sus petroleros.
La combinación de ataques, amenazas y restricciones marítimas genera una pregunta central: ¿hasta dónde llegará la escalada?
Por ahora, Washington mantiene su postura de responder a los ataques iraníes contra sus buques.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró que Estados Unidos continuará atacando petroleros iraníes si Teherán intenta atacar barcos de la Armada estadounidense.
Irán, en tanto, amenaza con ampliar sus objetivos.
El riesgo de una crisis global
El peligro ya no se limita a un enfrentamiento entre dos países.
Si los ataques alcanzan a petroleros de terceros países, el conflicto podría involucrar directamente a otras potencias y gobiernos del Golfo.
Además, una interrupción significativa del tránsito por Ormuz tendría consecuencias inmediatas sobre el precio del petróleo.
Con el Brent nuevamente por encima de los 100 dólares, los mercados ya anticipan un escenario de mayor incertidumbre.
La amenaza iraní contra los petroleros de Kuwait y Baréin representa, por ahora, uno de los puntos más delicados de esta nueva etapa del conflicto.
El próximo ataque puede ser decisivo. Si un buque comercial extranjero es alcanzado dentro del Golfo, la crisis podría entrar en una dimensión completamente diferente.