Ahora

El Paraná en alerta: crece el río, Yacyretá abrió las compuertas y Santa Fe sigue de cerca la crecida

El Paraná continúa en ascenso en Santa Fe y los aportes de agua desde el norte mantienen en alerta a los organismos de monitoreo. La apertura de compuertas en Yacyretá, la crecida del Iguazú y el fenómeno de El Niño ponen el foco en la evolución de los próximos días. ¿Hasta dónde puede llegar el río?

Publicado

el

LOCALES- El Paraná en alerta es uno de los temas que concentra la atención en el Litoral, ante el aumento de los caudales en distintos puntos de la cuenca y las intensas lluvias registradas en el norte del país, Brasil y Paraguay. En Santa Fe, el río continúa en ascenso, mientras los organismos técnicos analizan cómo podrían impactar los aportes de agua que llegan desde aguas arriba.

Los registros difundidos el martes 13 de octubre muestran que el nivel del Paraná en el puerto de Santa Fe alcanzó los 3,55 metros, según datos del Centro de Informaciones Meteorológicas de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la Universidad Nacional del Litoral (FICH-UNL).

La medición representa una suba de cuatro centímetros respecto del registro anterior. Aunque la tendencia ascendente requiere seguimiento, el nivel permanece por debajo de las referencias establecidas para la ciudad: 5,30 metros para la alerta y 5,70 metros para la evacuación.

Por el momento, los datos disponibles no indican que Santa Fe haya alcanzado el nivel de alerta hidrométrica. Sin embargo, el comportamiento de los ríos en las cuencas superiores mantiene la atención puesta en la evolución de las próximas jornadas.

Yacyretá abrió las compuertas ante el aumento de los caudales

Uno de los datos que explica la dimensión regional del fenómeno es la decisión de la Entidad Binacional Yacyretá de abrir las compuertas de su vertedero principal.

La medida responde al incremento del volumen de agua que llega desde las centrales hidroeléctricas ubicadas aguas arriba y a las precipitaciones registradas en diferentes sectores de la cuenca.

De acuerdo con la información difundida por la entidad, el caudal afluente a Yacyretá rondaba los 28.000 metros cúbicos por segundo, con una tendencia creciente. Entre los factores que contribuyeron a ese escenario se encuentran los mayores aportes del río Iguazú y las descargas provenientes de Itaipú.

La apertura de compuertas forma parte del manejo operativo del sistema para afrontar el incremento de los caudales. No significa, por sí sola, que vaya a producirse una inundación en Santa Fe ni que la maniobra sea la causa principal de la crecida.

La evolución dependerá de la cantidad de agua que continúe ingresando al sistema, de las precipitaciones y de cómo se propaguen esos aportes a lo largo del Paraná.

El Iguazú, una de las claves para entender la crecida

El comportamiento del río Iguazú es otro de los indicadores que siguen los especialistas. Las lluvias intensas registradas en esa cuenca provocaron un incremento importante de sus niveles y caudales, con consecuencias visibles incluso en el área de las Cataratas.

Publicidad

Los datos difundidos por organismos técnicos señalaron registros elevados en el norte y la posibilidad de nuevos repuntes si continúan las precipitaciones.

¿Por qué importa para Santa Fe? El Iguazú desemboca en el Paraná y contribuye al volumen de agua que circula por el sistema del Alto Paraná. Por eso, sus variaciones forman parte del análisis de la crecida que posteriormente se desplaza hacia el tramo medio del río.

Sin embargo, la altura que alcanzará el Paraná en la capital provincial no depende exclusivamente de ese afluente. También intervienen otros aportes, las lluvias en diferentes sectores de la cuenca y el tiempo que necesita la onda de crecida para avanzar hacia el sur.

Por ese motivo, los registros del norte deben interpretarse junto con las mediciones de las estaciones intermedias y los pronósticos hidrológicos específicos para Santa Fe.

¿El Paraná puede superar los cuatro metros en Santa Fe?

Entre las proyecciones que circularon en los últimos días apareció la posibilidad de que el Paraná supere los cuatro metros durante la segunda mitad de octubre.

Esa cifra debe tomarse como una estimación y no como un valor confirmado. Para determinar si ese escenario se mantiene, es necesario consultar las actualizaciones oficiales del Instituto Nacional del Agua (INA) y de la red de estaciones hidrométricas.

La diferencia es importante: que el río continúe creciendo no implica que vaya a superar necesariamente una altura determinada ni que se alcancen los niveles de alerta.

En el puerto local, el registro de 3,55 metros todavía se encuentra a 1,75 metros del umbral de alerta de 5,30 metros. La distancia respecto del nivel de evacuación es de 2,15 metros.

No obstante, esas diferencias no reemplazan el seguimiento de la tendencia ni permiten anticipar por sí solas cómo evolucionará el río. Los próximos datos serán fundamentales para determinar si el ascenso se mantiene, se desacelera o registra nuevos incrementos.

El río Uruguay también atraviesa una crecida

El escenario hidrológico regional no se limita al Paraná. El río Uruguay también presenta niveles elevados en distintos sectores, con registros que motivaron advertencias y seguimiento por parte de los organismos técnicos.

Publicidad

Los informes difundidos en octubre señalaron una nueva onda de crecida en el tramo medio, con niveles superiores a las referencias de alerta en varias estaciones y registros por encima del nivel de evacuación en Paso de los Libres.

Aunque el Uruguay y el Paraná forman parte de la Cuenca del Plata, sus comportamientos no son idénticos. La evolución del río Uruguay no determina de manera directa la altura del Paraná en Santa Fe.

Sin embargo, la coincidencia de crecidas en distintos cursos de agua refleja el impacto de las precipitaciones sobre amplias zonas de la región y refuerza la importancia de mantener un monitoreo permanente.

El Niño suma un factor de atención durante la primavera

A la situación actual se agrega la perspectiva climática para los próximos meses. Los pronósticos difundidos para el trimestre septiembre-octubre-noviembre de 2026 contemplan la continuidad de condiciones asociadas al fenómeno de El Niño.

Este fenómeno suele relacionarse con una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a los valores normales en sectores del Litoral argentino. No significa que vaya a llover de manera constante ni que necesariamente se produzcan inundaciones, pero constituye un factor relevante para analizar la evolución de los ríos.

Si las lluvias persisten sobre las cuencas superiores y medias, los caudales podrían mantenerse elevados o experimentar nuevos repuntes. El impacto concreto sobre Santa Fe dependerá de la distribución de las precipitaciones, su intensidad y la cantidad de agua que llegue desde otros sectores.

Por eso, los pronósticos estacionales deben complementarse con las previsiones meteorológicas de corto plazo y los informes hidrológicos actualizados.

Volvieron los embalsados y los camalotes al puerto de Santa Fe

La creciente también vuelve a poner en primer plano un fenómeno conocido por los santafesinos: la acumulación de vegetación acuática y camalotes sobre el río.

En el Puerto de Santa Fe, los embalsados cubren sectores de los diques 1 y 2. También se observa vegetación flotante en la laguna Setúbal, entre los pilotes del Puente Colgante y el viaducto Oroño.

La presencia de estas masas vegetales suele llamar la atención porque puede modificar el aspecto de las costas y concentrarse en determinados sectores por efecto de las corrientes y los vientos.

Publicidad

En paralelo, se informó que el ingreso de dos embarcaciones de la Armada Argentina al puerto podía realizarse según lo previsto para la jornada de puertas abiertas del martes 13 de octubre, entre las 10 y las 17, con entrada libre y gratuita. La actividad contemplaba recorridas por el buque multipropósito ARA Ciudad de Zárate y la lancha patrullera ARA Punta Mogotes.

La aparición de camalotes y embalsados no constituye, por sí sola, un indicador suficiente para establecer la magnitud de una crecida. Debe analizarse junto con las alturas hidrométricas y las condiciones del río.

Así están los niveles del Paraná en las principales localidades

El informe muestra que el ascenso no se limita a Santa Fe. Diferentes estaciones del Paraná registraron variaciones positivas durante la jornada informada.

Estos son los principales valores del reporte del 12 de octubre:

  • Santa Fe: 3,51 metros, con una suba de 2 centímetros.
  • Paraná: 3,41 metros, con un aumento de 4 centímetros.
  • Corrientes: 4,99 metros, con una suba de 4 centímetros.
  • Barranqueras: 5,14 metros, con un incremento de 13 centímetros.
  • Goya: 4,59 metros, con una suba de 11 centímetros.
  • Reconquista: 4,18 metros, con un aumento de 10 centímetros.
  • La Paz: 4,68 metros, con una suba de 6 centímetros.
  • Rosario: 3,29 metros, con un incremento de 4 centímetros.
  • Victoria: 3,67 metros, con una suba de 2 centímetros.

Las cifras reflejan un comportamiento ascendente en varias estaciones, aunque cada localidad tiene sus propios niveles de referencia. Por eso, no corresponde interpretar todas las mediciones con un único umbral de alerta.

En Reconquista, por ejemplo, el registro de 4,18 metros permanece por debajo de la alerta de 5,10 metros. En Corrientes, la altura de 4,99 metros también está por debajo de su referencia de 6,50 metros.

En Santa Fe, la clave será comprobar si la tendencia ascendente se mantiene y a qué ritmo se desplaza el agua hacia el tramo medio.

Qué puede pasar con el Paraná en los próximos días

La principal incógnita es cuánto tiempo se sostendrá la tendencia ascendente y qué volumen de agua continuará llegando desde el norte.

Para evaluar el escenario, los organismos técnicos siguen especialmente los niveles del Iguazú, los caudales que ingresan a Yacyretá y las alturas del Paraná en estaciones como Corrientes, Reconquista, Santa Fe y Rosario.

La información de esos puntos permite observar cómo se desplaza la onda de crecida y actualizar las previsiones para el tramo medio.

En Santa Fe, el dato central sigue siendo que el río crece, pero permanece por debajo del nivel de alerta. La evolución de las próximas semanas dependerá de los nuevos aportes, de las precipitaciones y de las actualizaciones de los pronósticos oficiales.

El Paraná en alerta es hoy una señal de atención y seguimiento, no una confirmación de inundación en la ciudad. La recomendación es consultar los informes del INA, la FICH-UNL y Prefectura Naval Argentina para conocer las últimas mediciones y evitar sacar conclusiones a partir de datos aislados.

Publicidad

La primavera recién comienza y el comportamiento de la cuenca será determinante para establecer cómo continuará la situación en el Litoral.

Más Visitadas

Salir de la versión móvil