Locales
Día del Martillero Público: en honor a Eduardo Alegre
11 de octubre
A Eduardo Alegre – En el día de hoy, 11 de octubre, celebramos el Día del Martillero Público, una profesión que cumple un papel fundamental en la sociedad, al intermediar en la compraventa de bienes inmuebles y muebles.
Los martilleros públicos son profesionales que se encargan de organizar y llevar a cabo subastas públicas de bienes. Para ello, deben contar con una formación específica y una licencia otorgada por el Estado.
Su trabajo es de gran importancia, ya que contribuye a garantizar la transparencia y la equidad en las transacciones comerciales.
Un oficio de vocación
Ser martillero público es un oficio de vocación y así lo demostró Eduardo Alegre en Santa Fe. Un tipo dedicado a su profesión y a entablar de una manera cordial, humana y con valores a sus clientes, como era en otras épocas: «el contrato de palabra» valía mas que una firma. Eduardo Alegre como su apellido lo dice, fue una persona alegre, apasionada y que se comprometió siempre con la excelencia y su trabajo. Mas de 50 años de profesión y haciendo remates en toda la región y en todos los rubros. Fue un precursor en la ciudad, un distinto que con su sencillez y su idiosincrasia supo conquistar el mercado. Por eso hoy queremos recordarlo y homenajearlo en su día.
Un legado de confianza
Los martilleros públicos son una pieza clave en la economía. Su trabajo contribuye a dinamizar el mercado inmobiliario y a garantizar la seguridad de las transacciones comerciales. Son profesionales que deben tener un profundo conocimiento de la ley, de la economía y del mercado inmobiliario. También deben tener habilidades de comunicación y negociación, ya que deben interactuar con compradores, vendedores y otros profesionales.
En este día, queremos reconocer el trabajo y el compromiso de los martilleros públicos. Gracias por su labor, que nos ayuda a construir un futuro mejor.
Como todos los años, el 11 de octubre se celebra en nuestro país el Día del Martillero Público y Corredor.
Esta fecha fue fijada en homenaje a la Asamblea Constitutiva de pioneros y forjadores de la profesión, que se realizó en la ciudad de Tandil el 11 de octubre de 1943.
Se hizo con el objetivo de formar una Asociación, Federación o Colegio de Martilleros y Corredores Públicos.
El 22 de diciembre de 1945 –en la Asamblea organizada en Avellaneda por la Federación Argentina de Entidades de Martilleros y Corredores Inmobiliario– se declaró “Día del Martillero Público” el 11 de octubre, en conmemoración de aquella originaria Asamblea que significó su fundación.
Tiempo después, en agosto de 1986, en la Asamblea realizada en la ciudad de San Juan, la Federación Argentina de Entidades de Martilleros y Corredores Inmobiliarios (FAEMCI) declaró que también el mismo día como “Día del Corredor”.
A pesar de la pandemia, en la profesión se siguió trabajando, con el cuidado y la distancia que amerita tal situación, ya sea mostrando propiedades por videos, charlando por Zoom, pero nunca se bajaron los brazos.
¿En qué consisten estas profesiones y cómo se diferencian?
Los martilleros son quienes se encuentran habilitados para vender bienes, a partir de subastas públicas, privadas o judiciales. Se encargan de asesorar tanto al cliente como al comprador, con el fin de lograr una operación transparente para todos.
Su trabajo se encuentra orientado a evitar fraudes y brindar la información necesaria a ambas partes de cada operación, para evitar imprevistos y engaños. Con una perspectiva de negocio, se aconseja sobre las cualidades de un inmueble, sus ventajas y desventajas.
En el Día del Martillero y Corredor Público, se invita a reconocer la labor de quienes participan en esta actividad, que asiste a las personas a la hora de comprar, vender y manejar sus inmuebles.
Alguna vez presenciaste un Remate? Compraste en una subasta?
Si sos fanático de las antigüedades es hora de que te hagas un lugar en la agenda y no te pierdas esta emocionante experiencia. Por lo general en los remates de carácter privado, ya sea una vivienda o un negocio, podes encontrarte con miles de elementos, muebles, objetos únicos, que tiene un valor emocional innegociable, pero si con un precio accesible, que dependerá de la animosidad de los clientes por retener esa «joya única». Es un lindo momento donde el regateo, la velocidad, la sensación de «pelear precio» por algo que queremos, genera un clima mas agradable a la hora de comprar en una subasta. Los objetos mas raros y cotidianos a la vez, aparecen para que dos personas pongan un precio y un tope a lo creen que pueden o quieren pagar por «eso».
El martillero es el conductor de esta hazaña, el gran maestre que dependerá de su versatilidad, idiosincrasia para llevar adelante la subasta. Ademas de tener el contacto pertinente con la clientela «que se convierte en público» , y que esperan del martillero una especie de «complicidad», y que baje el martillo a la cuenta de 3 2 1 «Vendido!»
Reconocimiento Oficial y Validez Nacional del Título Universitario de Martillero y Corredor, expedido por las distintas Universidades Públicas y Privadas que dictan la carrera.