Budapest está en alerta máxima ante la inminente crecida del río Danubio, que se espera alcance niveles no vistos en una década. Desde la noche del lunes, el alcalde Gergely Karácsony anunció el cierre de los muelles y de la isla Margarita, ubicada en el centro de la ciudad, como medida preventiva ante el riesgo de desbordamiento.
Medidas de contención y esfuerzo colectivo
Las autoridades están instalando diques móviles y presas temporales en las inmediaciones del Danubio para mitigar el impacto de las posibles inundaciones. Se estima que entre el viernes y sábado próximos, el nivel del río en Budapest podría alcanzar los 851 centímetros, apenas 40 centímetros por debajo del récord histórico de 2013.
Alerta máxima en varias ciudades
La alerta de tercer grado, el nivel más alto, ha sido declarada en varios tramos del Danubio y del río Lajta. En ciudades como Györ, Szentendre y Nagymaros, equipos especializados y voluntarios trabajaron toda la noche para instalar protecciones contra el agua. En otras áreas del noroeste de Hungría, varias carreteras han sido cerradas al tráfico debido al riesgo.
Respuesta del gobierno ante la crisis
El ministro de Defensa, Kristóf Szalay-Bobrovniczky, informó que 1.400 soldados están actualmente trabajando en los diques y que el número podría aumentar si la situación lo requiere. Ante la gravedad del escenario, el primer ministro Viktor Orbán ha suspendido todos sus compromisos internacionales para supervisar las operaciones de emergencia.
Estas inundaciones son consecuencia de la borrasca ‘Boris’, que ha provocado fuertes crecidas en los ríos de Austria en los últimos días. Aunque el pronóstico meteorológico no anticipa lluvias en Hungría en los próximos diez días, la ciudad se prepara para lo peor.