Ciencia y Tecnología
Un ejemplar hembra de aguará guazú en Santa Fe, fue a su hábitat natural
Un ejemplar hembra de aguará guazú volvió a su hábitat natural en la provincia de Santa Fe , informó el Ministerio de Ambiente de Santa Fe.
Un ejemplar hembra de aguará guazú de dos años, volvió a su hábitat natural. Esto fue en la provincia de Santa Fe luego de ser rescatada y asistida durante más de un año y medio, en el Centro de Rescate e Interpretación de Fauna «La Esmeralda». Así informó el Ministerio de Ambiente de Santa Fe.
A esta hembra de aguará guazú, la encontraron cuando era bebé en la zona rural de Fortín Olmos en los Bajos Submeridionales. Permaneció en esa institución, que depende del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático santafesino. Luego la derivaron al Centro de Recuperación de Especies Temaikén (CRET) de Escobar en Buenos Aires para completar su rehabilitación comportamental.
Según se detalló en comunicado de prensa, con alta médica, comportamental y aprendizaje exitoso, el ejemplar hembra de aguará guazú regresó a su hábitat natural. La zona de los arroyos Saladillo Dulce y Amargo en el departamento de San Javier, en el norte de Santa Fe.
Foto Fundación Temaiken (Noelia Jauregui)
En Argentina el aguará guazú se encuentra «amenazado principalmente por la acción humana». A través de la pérdida y/o degradación de sus hábitats óptimos, atropellamientos, persecución directa, captura y caza ilegal.
Se cree que esta especie: «se alimenta de ganado o es peligroso para las personas. Asimismo, se sabe que su dieta principal incluye peces, pequeños roedores, aves, reptiles y frutos. Con los humanos es huidizo e inofensivo«.
Pablo Siroski, veterinario del Centro de Rescate e Interpretación de Fauna informó:
«Las principales tareas que realizaron, consistió en una evaluación del estado de salud al momento del ingreso. Se tomaron diversas muestras biológicas y se diseñó un plan para que el animal pueda atravesar el tiempo de cautividad de la mejor manera»
La rehabilitación comportamental realizada en Fundación Temaikén fue el tramo final de la etapa de manejo bajo cuidado humano.
Esta instancia, donde se monitorea al animal a través de cámaras trampa, consiste en ayudarle a recuperar o adquirir desde el inicio las habilidades y conductas propias de su especie que son necesarias para que pueda sobrevivir en la naturaleza.
Esta aguará se reinsertó con un transmisor que permita obtener información valiosa para la conservación de la especie.
Foto Fundación Temaiken (Noelia Jauregui)
De esta manera, especialistas de Temaikén pueden monitorear sus movimientos, conocer su área de distribución y distancias recorridas. Además de poder inferir, con información del ambiente, más sobre sus hábitos y estado de salud.
Paula González Ciccia, directora de Conservación, Educación e investigación de Fundación Temaikèn, manifestó:
“Para nosotros es fundamental saber si la rehabilitación sanitaria y comportamental fue exitosa y ver por dónde se desplaza en la naturaleza. El collar tiene una batería que dura aproximadamente 18 meses y permite programar una fecha donde automáticamente el dispositivo se desprende del collar del animal”.
Los datos obtenidos, se analizan junto a colaboradores:
- del Centro Austral de Investigaciones Científicas (Cadic-Conicet) Ushuaia,
- el Instituto Nacional de Limnología, Conicet, Santa Fe,
- el Instituto de Ecología, Genética y Evolución de Buenos Aires-Conicet,
- Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.
El aguará guazú o “zorro grande” en guaraní:
Es un mamífero de la familia de los cánidos (grupo al que también pertenecen los zorros y los perros) endémico de Sudamérica, que habita en zonas abiertas inundables entre pajonales e isletas de monte y palmares.
En Argentina, su distribución abarca las provincias de Corrientes, Formosa, Chaco, norte de Santa Fe y Córdoba y este de Santiago del Estero.
Se caracteriza por sus patas largas y un pelaje largo de color rojo con una especie de crin oscura en su cabeza.
Existe una colaboración internacional a través del Programa SAFE (Saving Animals from Extinction) de la AZA (Asociación Americana de Zoológicos y Acuarios) coordinado por Fundación Temaikén y Zoo Conservation Outreach Group.