Cultura

Descubren al “T. Rex del mar”: el depredador gigante que reinó en los océanos del Cretácico

Paleontólogos descubrieron una nueva especie de mosasaurio gigante llamada Tylosaurus rex, un depredador marino de 13 metros que dominó el Cretácico.

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Mientras el temible Tyrannosaurus rex dominaba la tierra firme,  «T.Rex del mar» otro depredador igual de brutal acechaba bajo las aguas hace unos 80 millones de años. Ahora, un grupo de paleontólogos acaba de revelar que ese monstruo marino tenía identidad propia: una nueva especie gigantesca bautizada como Tylosaurus rex.

El descubrimiento, publicado en el Bulletin of the American Museum of Natural History, reescribe parte de la historia de los océanos prehistóricos y confirma que los mares del Cretácico eran escenarios mucho más aterradores de lo que se pensaba.

“Si algún animal merece llamarse T. rex, es este”, afirmó la paleontóloga Amelia Zietlow.

Con dientes aserrados, mandíbulas colosales y un tamaño comparable al de un autobús escolar, el nuevo depredador marino habría sido uno de los cazadores más violentos de toda la era de los dinosaurios.

Un error de décadas terminó revelando una nueva especie

Durante años, los fósiles hallados principalmente en el norte de Texas fueron clasificados como pertenecientes a otra especie conocida: Tylosaurus proriger. Sin embargo, algo no cerraba.

El paleontólogo Michael Polcyn, de la Universidad Metodista del Sur, comenzó a sospechar hace más de 15 años al detectar características anatómicas extrañas en algunos ejemplares excesivamente grandes.

La clave llegó cuando Amelia Zietlow examinó uno de los esqueletos conservados en el American Museum of Natural History. El espécimen parecía demasiado enorme para pertenecer a la especie conocida.

Tras comparar huesos, cráneos y mandíbulas con el fósil de referencia oficial de T. proriger, el equipo concluyó que aquellos animales habían sido mal identificados durante décadas.

La investigación llevó a revisar colecciones de varios museos de Norteamérica. El resultado fue contundente: más de una docena de fósiles pertenecían en realidad a una especie completamente nueva denominada «T.Rex del mar».

El “rey de los lagartos marinos”

El nombre Tylosaurus rex significa “rey de los lagartos con protuberancia”, un guiño directo al famoso “rey de los lagartos tiranos” terrestre.

Y el apodo no es exagerado.

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Los investigadores estiman que el animal podía alcanzar unos 13 metros de longitud —aproximadamente 43 pies—, superando ampliamente a T. proriger, que rondaba los 9,5 metros.

Además del tamaño, el nuevo depredador presentaba diferencias anatómicas clave:

  • Mandíbulas más robustas
  • Cuello extremadamente musculoso
  • Dientes finamente aserrados
  • Cráneo más alto y potente
  • Evidencias de ataques violentos entre individuos

Según los científicos, esas características indican que se trataba de un superdepredador especializado en aplastar y desgarrar presas de gran tamaño.

“Probablemente era mucho más agresivo que otros mosasaurios”, explicó Ron Tykoski, curador de paleontología vertebrada del Museo Perot.

Un océano gobernado por monstruos

Los mosasaurios no eran dinosaurios, aunque convivieron con ellos. Eran reptiles marinos gigantes emparentados lejanamente con los actuales lagartos y serpientes.

Durante el Cretácico tardío, dominaron prácticamente todos los mares del planeta.

El nuevo estudio también revela una diferencia temporal y geográfica importante:

  • Los fósiles de T. proriger tienen unos 84 millones de años y provienen mayormente de Kansas.
  • Los de Tylosaurus rex son unos cuatro millones de años más recientes y aparecen principalmente en Texas.

Ese detalle sugiere que distintas especies gigantes coexistieron y evolucionaron en diferentes regiones del antiguo mar interior que dividía Norteamérica.

El biólogo evolutivo Tiago Simões, de la Universidad de Princeton, sostuvo que el hallazgo confirma que los tylosaurios fueron “el grupo de mosasaurios más grande que haya existido”.El fósil del “Caballero Negro” y las heridas de guerra

Uno de los ejemplares más impactantes es conocido como “The Black Knight” (“El Caballero Negro”), un fósil exhibido en el Perot Museum of Nature and Science.

El espécimen presenta:

  • Parte del hocico arrancado
  • Una mandíbula fracturada
  • Marcas compatibles con combates violentos

Los investigadores creen que esas heridas fueron provocadas por otros individuos de la misma especie, lo que sugiere enfrentamientos territoriales o luchas por alimento.

Ese nivel de agresividad supera el observado en otros mosasaurios conocidos.

Un descubrimiento que cambia la historia paleontológica

Curiosamente, esta no era la primera vez que alguien sospechaba que esos fósiles de T.Rex del mar, escondían una especie desconocida.

En la década de 1960, el paleontólogo John Thurmond ya había advertido que algunos tylosaurios de Texas eran inusualmente grandes. Incluso llegó a proponer informalmente el nombre “Tylosaurus thalassotyrannus”, que significa “tirano del mar”.

Décadas después, Michael Polcyn encontró una vieja carta donde Thurmond mencionaba aquella teoría olvidada.

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Ese hallazgo terminó inspirando el nombre definitivo: Tylosaurus rex.

“Fue pura serendipia”, confesó Polcyn.

El verdadero rey perdido del océano

La aparición de Tylosaurus rex demuestra que todavía existen especies gigantescas esperando ser identificadas dentro de colecciones de museos que llevan décadas almacenadas.

Y también deja una conclusión inquietante: si los océanos actuales parecen inmensos y misteriosos, los del Cretácico eran directamente un territorio de pesadilla.

Con criaturas de 13 metros, mandíbulas capaces de triturar huesos y comportamientos violentos entre depredadores, el mar prehistórico era un ecosistema dominado por auténticos monstruos.

Hoy, gracias a un grupo de científicos y a fósiles olvidados durante generaciones, ese rey perdido del océano finalmente recuperó su corona.

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