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Santa Fe se prepara para ganarle al fuego: así es la nueva flota aérea que ya está operativa
La Provincia incorporó un avión hidrante y recuperó un helicóptero para responder desde el aire ante incendios rurales, forestales y en zonas de difícil acceso.
LOCALES-Santa Fe dio un paso importante en su estrategia de prevención y combate de incendios. La Provincia ya cuenta con una flota aérea propia para intervenir ante emergencias y las primeras pruebas sobre el río Paraná mostraron cómo funcionará el nuevo esquema.
El dispositivo combina dos aeronaves con capacidades diferentes: un avión hidrante Air Tractor Fire Boss, adquirido por el Gobierno provincial, y un helicóptero Helibras AS 350 B2, que fue recuperado y equipado con un helibalde.
La incorporación representa un cambio en la capacidad de respuesta santafesina. Hasta ahora, la provincia dependía en buena medida del apoyo de medios aéreos de otras jurisdicciones o de Nación para enfrentar incendios de gran magnitud.
Ahora tendrá recursos propios y personal provincial capacitado para utilizarlos.
La nueva flota aérea no reemplazará a los bomberos ni a los equipos terrestres. El objetivo es sumar una herramienta rápida para atacar el fuego en sus primeras horas, cuando todavía existe una mayor posibilidad de controlarlo.
Un avión pensado para aprovechar los ríos y lagunas de Santa Fe
Uno de los puntos más importantes del nuevo esquema es el Air Tractor Fire Boss.
Se trata de un avión anfibio con capacidad para transportar hasta 3.000 litros de agua. Su principal ventaja está en el sistema que le permite cargar agua directamente desde un espejo de agua mientras realiza una maniobra sobre la superficie.
Las primeras pruebas permitieron comprobar justamente esa capacidad.
El avión descendió sobre el Paraná, tomó agua sin detenerse y volvió a elevarse para realizar la descarga frente a la costa de Rosario. La operación puede repetirse en pocos minutos y permite reducir considerablemente los tiempos entre cada lanzamiento.
Para Santa Fe, este sistema tiene una ventaja estratégica evidente.
La provincia cuenta con una extensa red de ríos, lagunas, arroyos y otros cuerpos de agua. El Paraná, el Salado y numerosas lagunas pueden convertirse en puntos de abastecimiento para una aeronave preparada para cargar agua en movimiento.
Eso permite pensar en una respuesta aérea más rápida y con menor dependencia de infraestructura terrestre.
El Air Tractor Fire Boss fue adquirido por la Provincia mediante una inversión superior a los $5.500 millones, según la información oficial.
El helicóptero suma otra capacidad clave
La segunda pieza de la flota aérea es el Helibras AS 350 B2.
La aeronave volvió a estar operativa después de un proceso de recuperación que demandó casi tres años. Ahora incorpora un helibalde que permite recoger agua y descargarla directamente sobre un foco.
Su función es diferente a la del avión.
Mientras el Air Tractor puede realizar grandes descargas y cubrir rápidamente un área, el helicóptero ofrece mayor capacidad de maniobra. Puede trabajar en sectores donde el acceso terrestre resulta complicado y llegar a zonas donde una aeronave de mayor tamaño tiene mayores limitaciones.
Esa combinación es uno de los aspectos más importantes del nuevo sistema.
No se trata simplemente de sumar dos aeronaves. Se busca que ambas puedan trabajar de manera coordinada.
Durante las pruebas realizadas sobre el Paraná, el avión y el helicóptero alternaron sus maniobras. Mientras una aeronave cargaba agua o se alejaba del sector de descarga, la otra ingresaba para continuar con el operativo.
La clave estará en llegar antes que el incendio
El impacto de esta flota aérea no debería medirse solamente por la cantidad de litros de agua que puede transportar.
La verdadera diferencia estará en el tiempo de respuesta.
En un incendio rural o forestal, los primeros momentos resultan determinantes. Un foco pequeño puede crecer rápidamente cuando aparecen viento, vegetación seca y condiciones de baja humedad.
La posibilidad de enviar una aeronave provincial permite acortar los tiempos de despliegue.
El jefe de pilotos, Gustavo González, destacó que ambos equipos pueden cargar y lanzar agua rápidamente y que se complementan. Incluso planteó que, si el fuego se detecta a tiempo, el trabajo aéreo podría contribuir a controlarlo en aproximadamente una hora.
Por supuesto, ese resultado dependerá de cada incendio, de las condiciones meteorológicas, del terreno y de la disponibilidad de los equipos terrestres.
Pero el concepto es claro: atacar el fuego antes de que se transforme en un incendio de grandes dimensiones.
Una respuesta especialmente importante para las islas
La nueva capacidad también tiene una lectura particular para Rosario y el corredor del Paraná.
En los últimos años, los incendios en las islas frente a la ciudad generaron enormes dificultades para los equipos de emergencia. El acceso terrestre resulta limitado y obliga a desplegar recursos por agua o depender de medios aéreos.
En ese escenario, contar con una aeronave que pueda cargar agua directamente desde el Paraná representa una ventaja operativa.
El propio gobernador Maximiliano Pullaro vinculó la decisión de incorporar estos recursos con los incendios registrados en las islas de Entre Ríos frente a Rosario y con otros episodios ocurridos en territorio santafesino.
La nueva flota aérea también puede tener utilidad en otras zonas de la provincia, especialmente en áreas rurales, forestales y sectores donde los caminos dificultan el ingreso de vehículos.
Más autonomía para Santa Fe
Otro aspecto relevante es la autonomía.
Tener aeronaves propias significa que la Provincia puede organizar su respuesta de acuerdo con sus propias necesidades y prioridades. La coordinación estará a cargo de la Secretaría de Protección Civil, junto con Bomberos Zapadores y Bomberos Voluntarios.
Además, las aeronaves serán operadas por personal provincial especialmente capacitado.
La Provincia también avanzó en acuerdos de formación y colaboración con Córdoba para fortalecer la capacitación de pilotos dentro de la Región Centro.
Esto permite pensar el nuevo sistema como algo más amplio que la compra de un avión.
La apuesta es construir una estructura permanente de respuesta ante incendios.
Una inversión que busca anticiparse al próximo incendio
La presentación de la flota aérea llega después de varios episodios que expusieron las dificultades para controlar incendios de grandes dimensiones.
La decisión provincial apunta justamente a cambiar esa lógica: no esperar a que el incendio crezca para pedir ayuda, sino disponer desde el comienzo de herramientas capaces de intervenir.
Las primeras pruebas sobre el Paraná funcionaron como una demostración concreta de esa estrategia.
El Air Tractor Fire Boss cargó agua directamente del río. El helicóptero hizo lo propio mediante su helibalde. Ambos lanzaron agua y trabajaron de manera coordinada.
Ahora comienza una etapa todavía más importante: convertir esa capacidad técnica en un sistema operativo permanente.
Para Santa Fe, la diferencia puede estar en algo tan simple como llegar a tiempo.
Porque frente a un incendio, cada minuto cuenta. Y desde ahora, la provincia tendrá una flota aérea propia para intentar ganarle esa carrera al fuego.
FUENTE: Gobierno de Santa Fe