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Rodrigo cumpliría 50 años hoy 24 de mayo

«El Potro» Rodrigo Bueno fue y sigue siendo un ícono de la música popular argentina

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Rodrigo Bueno, conocido popularmente como «El Potro», nació el 24 de mayo y cumpliría 50 años en esta fecha. Su vida y carrera fueron interrumpidas de manera trágica y prematura, pero dejaron una huella imborrable en la música popular argentina.

Rodrigo se convirtió en un ídolo y dejó una marca en varias generaciones

Para comprender el fenómeno que fue Rodrigo, es importante destacar sus raíces en el ámbito musical. Creció en un hogar donde la música era parte fundamental de su entorno. Su padre, Alberto «Pichín» Bueno, era una figura destacada en la industria discográfica de los años setenta y uno de los principales distribuidores de música en la provincia de Córdoba. Por otro lado, su madre, Beatriz «Bety» Olave, además de atender un kiosco, también componía canciones.

Estos antecedentes familiares y el ambiente artístico en el que creció seguramente influyeron en el desarrollo de Rodrigo como cantante. Desde muy joven, mostró su pasión por la música y comenzó a incursionar en el ámbito artístico. Su estilo único y carismático, fusionando diferentes géneros como la cumbia y el cuarteto, le permitieron destacarse y conquistar rápidamente al público.

Rodrigo alcanzó la fama en la década de 1990 y se convirtió en uno de los máximos exponentes de la música tropical en Argentina. Sus shows en vivo eran verdaderos espectáculos, con una energía arrolladora y una conexión especial con sus seguidores. Sus letras románticas y su voz inconfundible le valieron el cariño y la admiración de millones de personas en todo el país.

Lamentablemente, el 24 de junio de 2000, Rodrigo falleció en un trágico accidente automovilístico, dejando un vacío en la música argentina. A pesar de su partida prematura, su legado perdura y continúa siendo recordado y venerado por sus fanáticos.

Rodrigo Bueno fue y sigue siendo un ícono de la música popular argentina. Su talento, carisma y pasión por la música lo convirtieron en una figura única e inolvidable. En su corta pero intensa carrera, dejó un legado musical que trasciende generaciones y sigue emocionando a quienes lo escuchan.

Beatriz y Pichín, los padres de «El Potro», el día de su casamiento.

En ese entonces ya se mostró junto a la Mona Jiménez en el programa Fiesta del Cuarteto. Obviamente que es un dato anecdótico, pero quién iba a decir que, unos largos años después, iba a lograr una notoriedad equiparable -y un tanto superior- a la del cantante cuartetero emblema de la provincia mediterránea.

Se comenzó a probar como cantante gracias a un micrófono de madera que le regaló su tío. Con el apoyo de su papá, cuando tenía cinco años grabó Baby, un disco de canciones infantiles. En su niñez ya pisaba fuerte el escenario: sin ningún tipo de miedo, a los 11 años debutó con el grupo Chébere, uno de los de más éxito en la provincia, presentándose ante cinco mil personas.

Unos meses después se produjo ese quiebre en el que se dio cuenta de que quería vivir de eso. Mientras tenía doce años y estaba cursando una clase en el colegio Lasalle, un amigo lo fue a buscar para ir a un casting musical. Se fue tan decidido que hasta dejó la mochila en el aula. Nunca volvió.

Marixa Balli, una de las mujeres que atrapó a Rodrigo Bueno

Bailarina y cantante argentina que se hizo conocida en la década de 1990. Durante su carrera artística, tuvo una estrecha relación con Rodrigo Bueno, el reconocido cantante de música tropical. Ambos compartieron momentos tanto en el ámbito profesional como en el personal.

Marixa Balli fue una de las mujeres que cautivó y atrapó el corazón de Rodrigo Bueno. Su relación fue ampliamente comentada por los medios de comunicación de la época, ya que eran dos figuras prominentes en la escena artística argentina. Juntos protagonizaron presentaciones y shows en vivo, donde se destacaba la química entre ellos.

Rodrigo y Marixa

Sin embargo, su relación tuvo altibajos y eventualmente se separaron. La vida personal de ambos artistas estuvo marcada por diferentes situaciones y vínculos sentimentales. A pesar de los altibajos y las eventualidades, Marixa Balli y Rodrigo Bueno dejaron una marca en la historia de la música tropical argentina y su relación sigue siendo recordada por los seguidores de ambos artistas.

Con su popularidad en ascenso, la fama y el juego de seducción estuvieron a la orden del día. Quienes lo conocieron afirman que cada cosa que se ponía como objetivo las cumplía o hacía lo imposible para que pasara. Y ésta no fue la excepción: Marixa Balli.

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«Lo que yo siempre digo, por ejemplo, que él se ve que se enamora cuando me ve en la tele. Y le dice a su grupo, a su equipo, ‘yo quiero a esa chica.’ Yo era la mina del momento’”

En ese entonces ella era una mega figura y él un joven cantante del interior que recién estaba empezando. Balli dudaba de si hacer o no el video. No sabía con qué se iba a encontrar. Él dejó todo para que eso pase: Beatriz vendió joyas para que su hijo pueda pagar la participación de la chica del momento en ese clip.

“Se ve que sabía que era un capricho de Rodrigo y que vio algo… ¿Qué hizo? Ella tenía muchas joyas, fue y las empeñó y consigue el dinero restante. Después, cuando me pongo de novia, la conozco en una comida que yo estaba muy nerviosa y me dice: ‘Te voy a contar algo Marisa, yo empeñé joyas para pagar tu video’. Salí muy cara», recordó.

Se dice que los unió un fuego intenso. Algo que provoca que hasta el día de hoy, la exvedette lleve marcado en lo más profundo todo lo vivido.

El Luna Park, un hito en la carrera de Rodrigo Bueno

Era el 5 de abril del 2000. Corrían los últimos meses previos a la muerte de Rodrigo Bueno. Sin saberlo, estaba marcando historia.

Aquella noche debutó en el Luna Park, marcando un hito en su carrera al presentarse en el escenario que todos querían pisar e iniciando una seguidilla de trece shows consecutivos, algo atípico para la época para un artista que venía desde el interior.

El récord absoluto del Potro Rodrigo llenó 13 veces el Luna Park

«Gracias a todos ustedes por estar aquí presentes y hacer del cuarteto una fiesta de todos los argentinos. Muchísimas gracias de todo corazón. Sin ustedes no podría ser, el cuarteto lo que es hoy. Hace 10 años que defendemos nuestra música en Capital Federal y todo el país”. Con esas palabras, Rodrigo le habló a su gente. No sólo era un momento especial para él en lo personal, sino también para ese género que era furor en Córdoba y estuvo décadas pujando para trascender las barreras de esa provincia.

Los hechos destacados de la carrera de Rodrigo

 

El Potro acercaba sus costados más personales e íntimos, al tiempo que se sumergía en alocadas producciones y encuentros con personajes que admiraba, como La Mona Jiménez y Diego Maradona. Aquella recorrida continuaría luego de la mano de sus familiares y afectos más cercanos.

A partir de su muerte, su popularidad aumentó sin medida.

Se editaron varios álbumes, algunos recopilatorios y otros con material inédito o de tributo. Se quintuplicó la venta de discos, sus conciertos invadieron las pantallas televisivas, donde solía presentarse, y su material se tornó infaltable en celebraciones de todo tipo, ambiente y clase social.

Cuando se cumplieron dos décadas de su partida las estadísticas indicaban que Rodrigo Bueno era, con 184 millones de reproducciones, el artista de cuarteto más escuchado en la plataforma de streaming de Spotify y el segundo de la provincia de Córdoba, luego del trapero Paulo Londra.

La foto de Rodrigo en su último show antes de morir.

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