River se llevó una dolorosa derrota de Brasil en el partido de ida por las semifinales de la Copa Libertadores. Atlético Mineiro lo goleó 3-0 en el estadio Arena MRV, dejando al equipo de Núñez en una situación muy complicada para el partido de vuelta, que se jugará el próximo martes 29 de octubre en el Monumental.
El partido comenzó con un Mineiro muy activo, que casi golpea a River en los primeros minutos. Un cabezazo dejó a Deyverson y Hulk frente a Franco Armani, pero el árbitro Jesús Valenzuela anuló la jugada por una mano tras la revisión del VAR. Este susto inicial no fue suficiente para que River pudiera estabilizarse.
Pese a que el equipo argentino logró romper las líneas defensivas del Mineiro con algunas aproximaciones al arco rival, como las escaladas de Facundo Colidio, no consiguió generar situaciones de peligro claras. Mientras tanto, el equipo brasileño se mantuvo sólido y esperó su oportunidad.
A los 22 minutos, Atlético Mineiro encontró el primer gol en un contraataque. Hulk superó con facilidad a Germán Pezzella y habilitó a Deyverson, quien dejó a Armani en el piso y marcó el 1-0. River, aunque intentó reaccionar, no logró incomodar al arquero Éverson y, además, el nerviosismo del equipo se tradujo en numerosas infracciones y amonestaciones.
En el segundo tiempo, el equipo de Gallardo comenzó con más presencia en el campo de juego, pero sin poder concretar situaciones de riesgo. Sin embargo, en apenas cuatro minutos, el Mineiro liquidó el partido. Primero, Gustavo Scarpa asistió a Deyverson para que el delantero marcara su doblete, y luego Paulinho anotó el 3-0 tras un error en un lateral de River. La pelota, tras rebotar en Paulo Díaz, descolocó a Armani y selló la goleada.
La historia entre estos equipos en Brasil sigue siendo desfavorable para River. Desde 1978, el equipo de Núñez no ha podido vencer a Atlético Mineiro en territorio brasileño, sumando ahora tres derrotas y un empate en enfrentamientos oficiales y amistosos.
Con este resultado, River deberá buscar una remontada histórica en el partido de vuelta en el Monumental, donde necesita ganar por tres goles para forzar los penales o por cuatro para avanzar directamente a la final de la Copa Libertadores. El desafío es mayúsculo, pero Gallardo y sus dirigidos intentarán buscar el milagro frente a su gente el próximo martes.