Salud y Bienestar
Qué es el Scrolling y como afecta al cerebro
El efecto del «Scrolling»: cómo evitar que se vuelva compulsivo
El «scrolling», es la acción de deslizar el dedo por la pantalla del celular para navegar a través de contenido. Es una práctica común en la vida diaria que tiene efectos significativos a nivel neuronal. Esta actividad está estrechamente relacionada con el circuito de recompensa del cerebro. Busca constantemente nuevas experiencias y sensaciones placenteras, de manera similar a cómo se desarrolla una adicción a sustancias como el alcohol.
Según Ariane Ling, profesora del Departamento de Psiquiatría de NYU Langone, este comportamiento refleja la naturaleza humana de querer estar informados y conectados con el entorno.
El scrolling activa el circuito de recompensa del cerebro, liberando dopamina y creando un ciclo en el que el usuario busca repetir la experiencia para obtener esa sensación de placer. Sin embargo, la corteza prefrontal, responsable de tomar decisiones racionales y moderar impulsos, lucha por contrarrestar estos deseos. Este desequilibrio es más pronunciado en los adolescentes, ya que su corteza prefrontal no está completamente desarrollada, lo que los hace más propensos a comportamientos compulsivos, como el uso excesivo del teléfono.
Este hábito puede llevar a un estado de «flujo»: donde la tarea de scrollear se ajusta perfectamente al nivel de atención y habilidad del usuario en ese momento. Las redes sociales, con sus constantes actualizaciones y algoritmos diseñados para captar la atención, alimentan directamente este estado, haciéndolo más difícil de interrumpir.
Para evitar que el scrolling se convierta en una actividad compulsiva, los expertos recomiendan varias estrategias:
Se sugiere alejarse de la pantalla regularmente. Salir a caminar sin el teléfono, lo que ayuda a enfocar la atención en el entorno y reduce el uso del dispositivo. También es aconsejable evitar el uso del celular durante las comidas o reuniones sociales, lo que contribuye a separar el tiempo personal del tiempo frente a la pantalla. Además, se recomienda realizar cambios en la rutina diaria, como usar un reloj en lugar de consultar la hora en el celular o leer libros físicos en lugar de en línea, para disminuir el tiempo dedicado al scrolling.
Finalmente, es crucial ser consciente de los impulsos de scrollear y reflexionar sobre el motivo detrás de esta acción. Desarrollar esta conciencia puede ayudar a moderar el uso del celular y evitar que el scrolling se vuelva una conducta compulsiva que interfiera con la vida diaria.