Elecciones 2023

Por qué advierten sobre el Plan Bonex que trae Javier Milei

Sergio Massa afirmó que, si llega a la Presidencia, el candidato de La Libertad Avanza busca «manotear el dinero de los ahorristas» con una reedición del programa que implementó Antonio Erman González, ministro de Economía de Carlos Menem, en 1989.

Publicado

el

El pasado Plan Bonex vuelve a la escena política y económica argentina, generando debates y preocupaciones entre los candidatos presidenciales y analistas financieros. El candidato de La Libertad Avanza, Javier Milei, ha planteado la posibilidad de llevar a cabo una dolarización de la economía similar a la experimentada durante la década de 1990 bajo el gobierno de Carlos Menem. Esta propuesta ha despertado críticas y comparaciones con el histórico «Plan Bonex» implementado en 1989, lo que ha llevado a un enérgico intercambio entre Milei y el candidato de Unión por la Patria, Sergio Massa.

El Bonex quedó en la memoria histórica de los argentinos como sinónimo de confiscación y defraudación a los ahorristas por parte del Estado. Y periódicamente, cuando se producen turbulencias financieras, su fantasma vuelve a recorrer la City financiera.

¿Qué fue el Plan Bonex?

El «Plan Bonex» original fue puesto en marcha por el presidente Carlos Menem en 1989, en un contexto de altísima inflación y una economía en crisis. La medida, propuesta por el entonces ministro de Economía Antonio Erman González, implicó el canje compulsivo de depósitos a plazo fijo por bonos denominados «Bonex 89». La intención era frenar la hiperinflación y desincentivar la compra de dólares. Sin embargo, este programa dejó ahorristas damnificados, ya que los bonos perdieron valor y no lograron estabilizar la economía.

Ahora, la discusión sobre un posible «Plan Bonex» resurge en el contexto de la propuesta de dolarización de Milei. Su idea consiste en un proceso de dolarización que tomaría entre 9 meses y 2 años, involucrando un rescate de los 30.000 millones de dólares en Leliqs y otros pasivos del Banco Central, en un intento por estabilizar la economía y controlar la inflación.

En qué consistió el programa económico

La crisis que no logró resolver el gobierno de Menem en sus primeros meses devino en un recambio de ministro de Economía. Tras su asunción, Antonio Erman González dispuso la liberación del tipo de cambio y anunció que a los titulares de los plazos fijos se les devolvería sólo 1 millón de australes en efectivo (555 dólares en aquel entonces) y que, desde esa suma en adelante, por la diferencia se entregarían los Bonex 89, bonos con plazo a 10 años y con vencimiento en 1999.

«Manotear el dinero de los ahorristas»

Sergio Massa, sin embargo, ha señalado que esta propuesta equivaldría a «manotear el dinero de los ahorristas», comparándola con el histórico Plan Bonex de 1989. Massa ha advertido sobre las posibles consecuencias negativas de implementar una estrategia similar, recordando cómo el Plan Bonex original afectó a los ahorristas y generó un tendal de perjuicios económicos.

«Espero que los bancos alerten a sus clientes. Porque lo que Milei dijo es que si él es presidente va a haber un plan Bonex. Cuando él describe cómo trata los pasivos del Banco Central, cómo trata las Leliqs lo que está diciendo es que va a manotear el dinero de los ahorristas», dijo Massa, entrevistado en TN.

La polémica propuesta de los Libertarios

La polémica propuesta de los libertarios respecto al desarme de las Leliqs, los instrumentos financieros emitidos por el Banco Central de Argentina, ha generado debates y controversias en el ámbito económico y político del país. A medida que se acercan las elecciones, las diferencias en cómo abordar la situación económica se vuelven más evidentes entre los candidatos y expertos.

La discusión sobre las Leliqs y su impacto en la economía argentina ha estado en el centro de atención, especialmente después de que Carlos Rodríguez, ex viceministro de economía en la etapa menemista y actual asesor del candidato libertario Javier Milei, presentara una propuesta para abordar el problema. Rodríguez cuestionó la política de tasas del Banco Central, señalando que las altas tasas de interés sobre las Leliqs están contribuyendo a la alta inflación en el país.

La propuesta de Rodríguez

La propuesta de Rodríguez involucra un desarme gradual de las Leliqs a través de una reducción de la tasa de interés. Aunque reconoció que esto podría tener un efecto inicial en el aumento del dólar, argumentó que sería un fenómeno temporal que luego se revertiría. Sin embargo, su propuesta generó controversia, con críticos que señalaron que podría provocar una salida masiva de depósitos bancarios y que equivaldría a una nueva forma de licuación de activos de los ahorristas a través de shocks inflacionarios y cambiarios.

A pesar de las críticas, Rodríguez defendió su propuesta y aseguró que el volumen real de los plazos fijos se mantendría estable ante las variaciones de tasas de interés. Detalló su plan de tres opciones para los inversores al vencimiento de las Leliqs: cancelación en efectivo, una nueva letra con tasa más baja o un bono en dólares bajo legislación local a largo plazo y tasa reducida. Además, propuso un encaje del 100% sobre los depósitos marginales como parte de su estrategia.

Publicidad

Rodríguez destacó que es esencial eliminar el déficit del Tesoro en el primer año y enfatizó que su propuesta sería compatible con la eliminación inmediata del cepo y la libre flotación del peso.

La propuesta de los libertarios sobre el desarme de las Leliqs ha avivado el debate económico en Argentina en medio de las elecciones. Las opiniones divergentes sobre cómo abordar el problema reflejan la complejidad de la situación económica y las diferentes visiones sobre las soluciones adecuadas. Mientras los candidatos presidenciales presentan sus propuestas y los expertos analizan las implicaciones, la incertidumbre económica sigue siendo un tema central en el país.

Controversias

La discusión también involucro a expertos económicos. Mientras algunos argumentan que la situación actual no requeriría un Plan Bonex debido a diferencias en las condiciones monetarias y fiscales, otros consideran que podría ser una medida posible si la fuga de capitales hacia el dólar se intensifica y se producen problemas de liquidez en el sistema financiero.

En resumen, la controversia en torno a la posibilidad de aplicar un «Plan Bonex» en el presente resalta la sensibilidad de la cuestión económica en Argentina. Mientras los candidatos presidenciales debaten sobre las estrategias para estabilizar la economía y controlar la inflación, los recuerdos del Plan Bonex de 1989 resurgen como un recordatorio de los desafíos y riesgos asociados a las decisiones económicas drásticas. La propuesta de Milei y las reacciones de Massa y otros expertos dejan en claro que el tema económico seguirá siendo central en la discusión política del país, mientras se buscan soluciones para mejorar la situación financiera y recuperar la confianza de los ahorristas.

 

Más Visitadas

Salir de la versión móvil