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Paro docente en Santa Fe: fuerte adhesión según AMSAFE y SADOP, mientras el Gobierno habla de normalidad
El paro docente en Santa Fe profundiza la tensión salarial: los gremios denuncian adhesión masiva y el Gobierno asegura que el 98% de las escuelas abrió con normalidad.
LOCALES- El inicio del ciclo lectivo en la provincia quedó atravesado por una postal repetida pero cada vez más tensa: aulas semivacías, docentes movilizados y cifras que no coinciden. El paro docente en Santa Fe expuso este lunes un escenario de fuerte confrontación entre los gremios y el Gobierno provincial, con interpretaciones opuestas sobre el nivel real de acatamiento.
Mientras desde los sindicatos hablaron de una adhesión “histórica” y multiplicada por siete respecto a medidas anteriores, el Ejecutivo aseguró que el 98% de los establecimientos educativos permanecieron abiertos y funcionando. La discusión ya no es solo salarial: es política, simbólica y estratégica.
“Los números preliminares superan el 70%”, afirmó AMSAFE.
“El 98% de las escuelas están abiertas”, respondió el Gobierno.
El paro docente en Santa Fe se convirtió así en el primer gran test del año para la gestión educativa y para los gremios en un contexto económico complejo.
Paro docente en Santa Fe: cifras en disputa y relato cruzado
El conflicto se desató tras el rechazo sindical a la propuesta salarial del 12,5% para el primer semestre más un 3% de recomposición por 2025. Tanto AMSAFE como SADOP cuestionaron no solo los números sino también la decisión del Gobierno de cerrar la paritaria por decreto.
Rodrigo Alonso, secretario general de AMSAFE, aseguró que el paro docente en Santa Fe tuvo un “altísimo nivel de adhesión” y denunció que muchos docentes asistieron por temor a descuentos salariales. Según el gremio, la participación superó el 70%.
En paralelo, Martín Lucero, de SADOP Rosario, sostuvo que la huelga fue “entre cinco y seis veces superior al último paro medido”, marcando un quiebre en la relación con el gobernador Maximiliano Pullaro.
Del otro lado, el ministro de Educación José Goity defendió la postura oficial: afirmó que casi la totalidad de las escuelas estuvieron abiertas y que el nivel de acatamiento fue similar a protestas anteriores.
El punto crítico es metodológico.
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Los gremios miden adhesión por ausencia en aulas.
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El Gobierno se basa en declaraciones juradas de asistencia.
Dos sistemas de medición, dos lecturas opuestas.
Más que salarios: clima laboral, desgaste y estrategia
El paro docente en Santa Fe no se explica solo por porcentajes. Hay un trasfondo de desgaste acumulado. Según docentes consultados por este medio, el conflicto combina tres factores:
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Pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación.
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Malestar por el cierre unilateral de la paritaria.
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Clima de presión administrativa, denunciado por los gremios.
AMSAFE anunció además la instalación de una “carpa blanca” itinerante por los 19 departamentos provinciales para visibilizar el conflicto, una estrategia simbólica que recuerda a experiencias históricas de protesta docente en el país.
“Para que haya calidad educativa tiene que haber docentes bien pagos”, remarcaron desde el gremio.
El Gobierno, en cambio, sostiene que presentó “una de las mejores ofertas del país” en un contexto fiscal restrictivo y que garantizar el inicio de clases era prioritario.
Aquí emerge un dato clave: aunque las escuelas estén abiertas, la discusión por el salario impacta directamente en la continuidad pedagógica. El conflicto podría escalar si no hay una nueva instancia de diálogo.
¿Qué puede pasar ahora?
El paro docente en Santa Fe abre tres escenarios posibles:
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Escenario 1: Reapertura de negociación. El Gobierno convoca a una mesa técnica para descomprimir tensiones.
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Escenario 2: Endurecimiento gremial. Nuevas medidas de fuerza y movilizaciones.
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Escenario 3: Desgaste progresivo. Clases formales pero con clima de conflicto permanente.
Para las familias, el impacto es inmediato: incertidumbre sobre la continuidad escolar. Para la política, el conflicto es un termómetro de gobernabilidad.
Conclusión
El dato más fuerte no es si la adhesión fue del 70% o del 2%. El dato relevante es que el conflicto sigue abierto y el vínculo entre el Ejecutivo y la docencia atraviesa uno de sus momentos más tensos.
El siguiente paso claro es uno solo: volver a la mesa de negociación con números transparentes y sin imposiciones unilaterales. Sin diálogo real, el paro docente en Santa Fe puede transformarse en un conflicto prolongado que afecte todo el calendario escolar.