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Oleoducto Vaca Muerta Sur: «pone en peligro la biodiversidad sobre el Golfo San Matías»
En un clima de tensión, comienza la audiencia pública por el oleoducto Vaca Muerta Sur y su terminal portuaria.
El proyecto del Oleoducto Vaca Muerta Sur, impulsado por la petrolera YPF y respaldado por figuras políticas clave, desencadeno un intenso debate en Argentina. La propuesta de construir un puerto de exportación de petróleo en la costa de Río Negro provoco un enfrentamiento entre la búsqueda de recursos energéticos y la conservación de los ecosistemas marinos.
Este proyecto, que contempla un puerto petrolero con dos monoboyas en Punta Colorada y un oleoducto con bocas de ingreso para empresas como Shell, Pan American Energy, Vista, Pluspetrol y Pampa Energía, genero preocupaciones significativas en relación con la biodiversidad marina y los impactos ambientales. La biorregión de los Golfos Norpatagónicos, caracterizada por su rica conectividad oceanográfica y biológica, se encuentra en riesgo debido a la posible contaminación, colisiones y otros impactos asociados a la actividad del puerto.
El Gobierno de Río Negro modificó de manera inconstitucional la ley 3308 que protegía al Golfo San Matías y a la Península de Valdés de la contaminación por hidrocarburos.
Qué vale más, ¿el petróleo o la vida?
La península Valdés y los golfos San Matías, San José y Nuevo, que conforman esta biorregión, albergan una gran variedad de especies de aves y mamíferos marinos, incluyendo la ballena franca austral, el elefante marino del sur, el lobo marino de un pelo sudamericano y el pingüino de Magallanes, entre otros. Activistas y científicos preocupados por la conservación de esta rica biodiversidad han expresado su rechazo al proyecto y su temor a que la actividad portuaria cause daños irreparables a estos ecosistemas únicos.
En medio de esta controversia, la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro convocó una Audiencia Pública para el 17 de agosto en Sierra Grande, en un intento de darle luz verde al proyecto. Sin embargo, esta iniciativa se cuestiona por su alcance limitado, ya que solo permitirá la participación de vecinos de Río Negro, a pesar de que personas de Chubut y Neuquén también se verán afectadas por las consecuencias de la construcción del oleoducto.
Una jornada particular
La audiencia pública fue convocada por la Secretaría de Ambiente de Río Negro y es un requisito legal para poder avanzar con las obras, que tiene tres tramos del oleoducto (comienza en Neuquén, en Vaca Muerta, y finaliza en Punta Colorada, Río Negro), una terminal de tanques en la costa y dos monoboyas en el mar, desde donde se conectarán los buques para cargar el crudo.
El clima en torno a la audiencia y el proyecto es de pura tensión. Entre los sectores a favor, además de un gran sector de Sierra Grande, se encuentra el sindicato de la construcción, Uocra de de Río Negro, que defiende el proyecto por la promesa de creación de puestos de trabajo.
La oposición a las obras congrega no sólo a las comunidades locales sino también a las principales organizaciones ambientalistas del país, entre ellas las integrantes del Foro para la Conservación del Mar Patagónico: AquaMarina, Aves Argentinas, Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), Fundación Cambio Democrático (FCD), Fundación Patagonia Natural (FPN), Fundación Temaikén, Fundación Vida Silvestre Argentina (FVS), Global Penguin Society (GPS), Greenpeace Argentina, Instituto de Conservación de Ballenas (ICB), ProyectoSub, Wildlife Conservation Society Argentina (WCS Argentina). También se opone la ONG Abogadxs Ambientalistas, 350.org y la Multisectorial Golfo San Matías, que congrega a las comunidades costeras de la zona, entre otras.
La resistencia al proyecto cobro fuerza en distintas provincias, con asambleas en Río Negro, Chubut, Neuquén y otras regiones convocando movilizaciones simultáneas en rechazo al proyecto y a la audiencia pública que busca validar su implementación. La comunidad científica, las organizaciones ambientales y los activistas de la conservación también han unido sus voces para resaltar los riesgos ambientales y socioculturales que plantea esta expansión del extractivismo fósil.
El Oleoducto Vaca Muerta Sur se convirtió en un símbolo de un dilema complejo: ¿Qué vale más, los recursos energéticos o la preservación de la biodiversidad y los ecosistemas marinos? A medida que se desarrolla la audiencia pública y continúa el debate, se espera que las voces de los defensores de la conservación y la comunidad científica sean fundamentales para informar y moldear el futuro de esta controvertida iniciativa.
Simulacro de derrame
La Multisectorial Golfo San Matías, que llevó este caso ante la Corte Suprema de Justicia –aún sin novedades en el tribunal–, realizó el simulacro virtual de un hipotético derrame en el golfo San Matías.
El simulacro se realizó a través de la plataforma de un organismo oficial de los Estados Unidos, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration, NOAA), una agencia científica que depende del Departamento de Comercio de los Estados Unidos y cuya misión es monitorear las condiciones de los océanos y la atmósfera.
El NOAA desarrolló una plataforma abierta en su sitio oficial que permite introducir distintas variables, como el viento, la marea, la época del año, el punto geográfico y el tipo de crudo para simular cómo podría evolucionar un posible derrame en cualquier zona del mundo.