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Santa Fe endurece los controles sobre baldíos e inmuebles abandonados con una nueva ordenanza de mantenimiento urbano

«La Santa Fe que queremos construir es sin caries urbanas», afirmó el concejal Lucas Simoniello al defender la iniciativa.

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La iniciativa, impulsada por el concejal Lucas Simoniello e integrada con proyectos de las concejalas Titi Barletta y Jorgelina Mudallel, moderniza la normativa vigente sobre baldíos y amplía significativamente las facultades del municipio para exigir el mantenimiento de terrenos e inmuebles deteriorados, aplicar sanciones e intervenir cuando los propietarios incumplan con sus obligaciones.

«La Santa Fe que queremos construir es sin caries urbanas», afirmó el concejal Lucas Simoniello al defender la iniciativa.

La nueva ordenanza de mantenimiento urbano en Santa Fe no solo incorpora herramientas más ágiles para actuar sobre propiedades abandonadas, sino que también establece incentivos para quienes mantienen sus inmuebles en condiciones y mecanismos más eficientes para recuperar los costos de las intervenciones municipales.

Una normativa que amplía responsabilidades y acelera las intervenciones

Hasta ahora, la regulación municipal se enfocaba principalmente en los terrenos baldíos. Sin embargo, la nueva ordenanza sobre mantenimiento urbano amplía el alcance hacia inmuebles con construcciones deterioradas, abandonadas o en condiciones que representen un riesgo para la seguridad y la salud pública.

La normativa establece que los propietarios y responsables deberán garantizar el mantenimiento integral de sus inmuebles, evitando situaciones que puedan afectar al entorno urbano.

Entre las obligaciones previstas se encuentran:

  • Corte periódico de malezas y pastizales.
  • Retiro de residuos, escombros y restos de poda.
  • Eliminación de aguas estancadas.
  • Desratización y desinsectación.
  • Control de plagas.
  • Conservación de veredas, cercos y tapiales.
  • Mantenimiento de estructuras edilicias que puedan representar peligro para terceros.

Uno de los cambios más relevantes es que, si el propietario no cumple con las intimaciones realizadas por el municipio dentro del plazo establecido, la administración podrá intervenir directamente para ejecutar las tareas necesarias y posteriormente reclamar el recupero de todos los costos ocasionados.

Además, la ordenanza regula los procedimientos administrativos y judiciales que habilitan el ingreso municipal a los inmuebles cuando resulte indispensable garantizar la seguridad pública.

Incentivos para quienes cumplen y sanciones para quienes abandonan sus propiedades

Uno de los aspectos innovadores de la normativa de mantenimiento urbana, es que combina medidas sancionatorias con beneficios económicos destinados a fomentar el cumplimiento voluntario.

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Los propietarios que acrediten mantener correctamente sus terrenos podrán acceder a una reducción del 50% en la sobretasa correspondiente a baldíos.

Por el contrario, quienes acumulen infracciones perderán esos beneficios y enfrentarán nuevas cargas económicas.

La nueva normativa prevé una reducción del 50% en la sobretasa para los propietarios que mantengan correctamente sus inmuebles.

También incorpora un sistema más eficiente para el recupero de las deudas generadas por tasas, multas y gastos de limpieza realizados por el municipio.

Hasta ahora, esos conceptos se gestionaban mediante expedientes separados que muchas veces dificultaban su cobro. Con la nueva ordenanza, todas las obligaciones podrán consolidarse en una única deuda, simplificando el proceso administrativo y fortaleciendo las herramientas de cobro por vía de apremio.

Según Simoniello, este mecanismo permitirá optimizar el uso de los recursos públicos y evitar que los vecinos que cumplen terminen financiando las consecuencias del abandono de otros propietarios.

Las «caries urbanas»: un problema que trasciende lo estético

El concepto de «caries urbanas» fue uno de los ejes centrales del debate legislativo.

La expresión hace referencia a aquellos terrenos e inmuebles abandonados que generan focos de basura, inseguridad y deterioro del espacio público.

Para los impulsores del proyecto, no se trata únicamente de una cuestión estética.

Los inmuebles sin mantenimiento suelen convertirse en refugio para roedores, criaderos de mosquitos, depósitos clandestinos de residuos o espacios utilizados para actividades ilícitas.

A su vez, estas situaciones afectan la convivencia entre vecinos y limitan las posibilidades de desarrollo de distintos sectores de la ciudad.

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Desde el Concejo sostienen que una intervención más rápida permitirá recuperar áreas hoy degradadas y generar mejores condiciones para nuevas inversiones, emprendimientos comerciales, proyectos habitacionales o futuros espacios públicos.

También alcanzará a estructuras publicitarias

Otra de las novedades de la ordenanza es la incorporación de las empresas de cartelería como sujetos responsables cuando existan estructuras publicitarias instaladas sobre inmuebles que incumplan las condiciones mínimas de mantenimiento.

De esta manera, el municipio amplía el universo de actores obligados a colaborar con la conservación del espacio urbano, evitando que determinadas instalaciones permanezcan en condiciones de abandono o representen un riesgo para los transeúntes.

La medida busca distribuir responsabilidades entre todos los involucrados en el uso de los inmuebles y reforzar la prevención de accidentes derivados del deterioro edilicio.

Un nuevo enfoque para mejorar la calidad urbana

La aprobación de esta ordenanza representa un cambio de enfoque en la política urbana de Santa Fe con el mantenimiento urbano.

Más allá de endurecer sanciones, la norma procura establecer reglas claras, incentivar el mantenimiento responsable de las propiedades y dotar al municipio de herramientas más eficaces para actuar cuando el abandono afecta al conjunto de la comunidad.

El desafío ahora será la implementación efectiva de la normativa, el cumplimiento de los procedimientos previstos y la continuidad de los controles para garantizar que las nuevas facultades se traduzcan en mejoras concretas para los barrios.

Con esta decisión, el Concejo Municipal apuesta a reducir las «caries urbanas» y avanzar hacia una ciudad más limpia, segura y ordenada, donde el cuidado del espacio común sea una responsabilidad compartida entre el Estado y los propietarios.

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