Ciencia y Tecnología
La NASA publicó una impactante imagen de «duendes rojos»: el fenómeno que parecía un mito
Sprites: los destellos eléctricos más misteriosos del cielo
Ciencia y ecnología- La NASA dio a conocer en las últimas horas una fotografía que parece salida de una película de ciencia ficción, pero pertenece por completo al mundo real. En la imagen aparecen “sprites”, también llamados duendes rojos, uno de los fenómenos atmosféricos más enigmáticos y difíciles de capturar. Su aspecto luminoso, vertical y casi fantasmagórico generó impacto inmediato en redes sociales y reabrió el interés por estos sucesos eléctricos que ocurren en zonas del cielo donde los rayos comunes no llegan.
Estos destellos eléctricos se producen muy por encima de las tormentas, a más de 50 kilómetros de altura. Su fugacidad —duran menos de una décima de segundo— los vuelve casi invisibles para el ojo humano y extremadamente complicados de registrar. Por eso, durante décadas fueron considerados simples relatos de pilotos, ilusiones ópticas o errores de medición. Hoy, gracias al avance tecnológico y a misiones científicas dedicadas al estudio de la atmósfera, existe evidencia clara y detallada de su presencia.
Sprites en primer plano: un fenómeno que desafía a la ciencia
Los sprites aparecen como ramificaciones rojizas o anaranjadas que se expanden velozmente hacia arriba, a contracorriente del comportamiento de un rayo tradicional. A diferencia de las descargas que caen hacia la Tierra, estas estructuras eléctricas se disparan hacia la parte alta de la atmósfera, en una zona conocida como mesosfera. Allí, las cargas interactúan de forma distinta, generando formas luminosas que pueden extenderse varios kilómetros en fracciones de segundo.
Los equipos científicos explican que los sprites se activan por descargas eléctricas extremadamente intensas en tormentas potentes, especialmente cuando una nube genera un rayo positivo hacia el suelo. Esa descarga desencadena un desequilibrio eléctrico que se proyecta hacia las capas superiores y da origen al destello rojo. El resultado es un espectáculo tan breve como espectacular, casi imposible de anticipar.
Aunque se conocen desde principios del siglo XX, recién en 1989 se logró capturar el primero en una grabación oficial. Desde entonces, la NASA y otros organismos han desarrollado programas específicos para estudiar estos fenómenos, que aportan datos clave sobre el comportamiento eléctrico de la atmósfera y su interacción con el clima.
Una imagen que recordó que la Tierra aún guarda secretos
La nueva fotografía difundida por la NASA reaviva preguntas sobre lo poco que sabemos de las capas superiores de la atmósfera. A pesar de los avances en meteorología y astrofísica, cada registro de sprites confirma que todavía quedan misterios por explorar. Su aparición contribuye a comprender mejor las dinámicas eléctricas del planeta, la relación entre tormentas y altitudes extremas, y la importancia de estos destellos en la química del aire.
Para la comunidad científica, cada captura es un paso más hacia la comprensión de un fenómeno que rompe con lo previsible. Para el público, en cambio, es una ventana a lo desconocido: un recordatorio de que el cielo todavía puede sorprender con imágenes que parecen de otro mundo.