Sociedad
Multitudinaria marcha contra el gobierno de Milei por el cierre de Granja Tres Arroyos
“La 9 de julio”, la avenida principal de Concepción del Uruguay, reventó de gente. Desde la cabecera de la marcha no se podía ver el final de la columna. “Ni despidos ni rebaja salarial”
La ciudad de Concepción del Uruguay, Entre Rios, fue escenario de una de las movilizaciones más multitudinarias en la historia de Entre Ríos. Miles de personas salieron a las calles en solidaridad con los trabajadores de la avícola Granja Tres Arroyos, que enfrenta un inminente cierre debido a la crisis financiera agravada por las políticas económicas del gobierno de Javier Milei.
El conflicto estalló cuando la empresa anunció la suspensión de la faena “hasta nuevo aviso” y prohibió el ingreso a los empleados a la planta “La China”, ubicada en la ciudad. La decisión generó indignación entre los trabajadores, quienes desde el año pasado vienen soportando ajustes salariales y recortes laborales. Frente a esta situación, la comunidad entera se volcó a las calles para reclamar por el mantenimiento de las fuentes de empleo y el pago de los sueldos adeudados.
Un pueblo movilizado
El centro de Concepción del Uruguay se convirtió en el epicentro de la protesta. Desde la esquina de 9 de Julio y Los Constituyentes, miles de manifestantes marcharon con pancartas y banderas hasta la plaza General Francisco Ramírez. La movilización se extendió durante horas, con un fuerte apoyo de la comunidad, ya que en la ciudad casi todas las familias tienen algún pariente trabajando en la avícola.
El Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) denunció que la empresa habría comenzado a desviar su producción a plantas en Gualeguay y Buenos Aires como una estrategia para reducir personal y recortar salarios. Miguel Klenner, secretario general de STIA, señaló que con esta decisión la empresa “rompió la conciliación obligatoria” que vencía el lunes y, en lugar de presentar una propuesta de solución, optó por paralizar la actividad.
Granja Tres Arroyos: un conflicto en escalada
Granja Tres Arroyos es la empresa avícola más grande del país, con ocho plantas de producción y una faena diaria de 700.000 pollos. Su facturación anual ronda los 1.300 millones de dólares, pero en los últimos meses se vio afectada por el cierre del mercado chino para la exportación y por el aumento de costos productivos y laborales.
A finales del 2024, la empresa eliminó adicionales salariales, lo que representó una reducción del 11% al 20% en los ingresos de los trabajadores. También presionó para que los empleados aceptaran convenios preventivos de crisis, que implicaban la pérdida de derechos adquiridos, y amenazó con despedir a 400 operarios. A pesar del respaldo inicial del gobierno nacional, la resistencia sindical logró frenar los despidos.
Este año, Granja Tres Arroyos envió 80 telegramas de despido. En respuesta, el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria, ordenando la reincorporación de los cesanteados y la regularización de los salarios. Sin embargo, la empresa obtuvo una prórroga hasta el 24 de febrero, fecha en la que finalmente decidió paralizar sus actividades.
Un futuro incierto
Ante esta situación, el secretario general de STIA pidió la intervención del intendente José Eduardo Lauritto y del gobernador Rogelio Frigerio para encontrar una solución. También instó a los dueños de la empresa a “recapacitar” y evitar el cierre definitivo de la planta.
La avícola sostiene que atraviesa una crisis financiera severa y que por ello presentó un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante la Secretaría de Trabajo en diciembre. En dicho documento, planteó la necesidad de despedir a 700 empleados o reducir salarios mediante la eliminación de adicionales. La negativa del gremio y la resistencia de los trabajadores han derivado en un conflicto sin una salida clara.
Mientras tanto, la comunidad sigue en vilo, esperando una solución que evite el cierre de una de las principales fuentes de trabajo de la región.