Sociedad

“Lo remató en el piso”: el testimonio que expone el horror vivido en San Cristóbal

El testimonio que revela cómo se evitó una tragedia aún mayor en San Cristóbal

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La ciudad de San Cristóbal sigue en estado de shock tras el ataque ocurrido en la Escuela Mariano Moreno. Con el correr de las horas, el relato de Fabio Barreto, el portero que logró frenar al agresor, permite reconstruir con crudeza lo que se vivió dentro del establecimiento.

Su intervención fue clave para evitar que la tragedia tuviera consecuencias aún más graves.


San Cristóbal: segundos de caos y una decisión que cambió todo

Todo comenzó de forma confusa. Barreto estaba en la zona de ingreso cuando escuchó detonaciones que, en un primer momento, no identificó como disparos.

“Pensé que era un cohete o un globo”, contó.

Pero la escena que encontró segundos después cambió todo. Al asomarse hacia el patio, vio a un alumno armado en medio de los estudiantes.

“Apuntaba y tiraba a lo que sea. Al primero que cruzó le disparó, le da un disparo en el hombro y lo remata con un tiro en el pecho, boca arriba”, relató, describiendo el nivel de violencia del ataque.

El pánico se apoderó del lugar: chicos corriendo, gritos, desesperación. En ese contexto, tomó una decisión que podía costarle la vida.


Cara a cara con el agresor

Sin más herramientas que su propia reacción, Barreto avanzó hacia el adolescente armado.

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“La reacción fue encararlo y reducirlo para que no siga haciendo desastre”, explicó.

En ese momento, el atacante también lo tomó como blanco.

“Me apuntó, pero no llegó a gatillar”, recordó.

A pesar de ese instante límite, el portero logró reducirlo, tirarlo al suelo y quitarle el arma. Luego lo trasladó hasta la zona de preceptoría, donde lo mantuvo controlado hasta la llegada de la policía.


Un atacante desorientado y una escena devastadora

Según el propio Barreto, el adolescente no opuso resistencia una vez reducido.

“Estaba desorientado. No sabía lo que había hecho”, aseguró.

Incluso, indicó que el joven tenía conocimientos para manipular el arma, una escopeta de dos caños, y que la cargaba con rapidez.

Pero el momento más impactante llegó después.

“Cuando lo reduje, ahí vi al chico tirado frente a los baños”, relató.

La víctima fue identificada como Ian Cabrera, de 13 años. Además, otros dos estudiantes resultaron heridos por perdigones y permanecen internados.

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San Cristóbal: una tragedia que pudo ser aún peor

El ataque ocurrió alrededor de las 7:15 de la mañana, en pleno inicio de la jornada escolar, cuando los alumnos se preparaban para el izamiento de la bandera.

La rápida intervención del portero es hoy uno de los puntos clave para entender por qué la tragedia no fue aún mayor.

En San Cristóbal, la conmoción es total. Mientras la investigación avanza y se intenta esclarecer qué motivó al adolescente, la comunidad educativa enfrenta el desafío de procesar lo ocurrido.

El caso no solo deja dolor, sino también interrogantes urgentes sobre la violencia en las escuelas y la necesidad de prevención.

Pero en medio del horror, también queda una certeza: hubo una reacción a tiempo que evitó que todo fuera todavía más devastador.

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