Política
La Justicia autorizó que Lula visite a Cristina Kirchner
El presidente de Brasil se reunirá con la exmandataria argentina este jueves en su domicilio del barrio Constitución, donde cumple prisión domiciliaria.
La Justicia argentina autorizó este miércoles que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, visite a Cristina Fernández de Kirchner en su domicilio del barrio porteño de Constitución, donde cumple prisión domiciliaria. El encuentro se realizará este jueves 3 de julio, en el marco de la visita del mandatario brasileño a Buenos Aires por la Cumbre del Mercosur.
La decisión la tomo el Tribunal Oral Federal 2, que dio lugar al pedido presentado por la defensa de la exmandataria, encabezada por el abogado Carlos Beraldi. En la resolución firmada por el juez Jorge Gorini se estableció que la visita debe realizarse dentro del marco de las condiciones impuestas para su arresto domiciliario, entre ellas, la obligación de no alterar la tranquilidad del vecindario.
Aunque no se estableció un horario específico ni una duración límite para el encuentro, la Justicia recordó que cualquier visita deberá cumplir con el régimen de control previsto. El mandatario será acompañado por miembros de su comitiva oficial y custodios autorizados, de acuerdo a los listados previamente presentados por la defensa de Cristina Kirchner.
Lula y una visita con peso político
Lula da Silva llegará a Buenos Aires este miércoles por la tarde y permanecerá en la ciudad hasta el jueves al mediodía. Durante su estadía participará de la Cumbre del Mercosur, en la que Brasil asumirá la presidencia pro tempore del bloque regional. Sin embargo, el gesto de visitar a Cristina Kirchner, a quien condenaron por la causa «Vialidad», trasciende lo diplomático y se inscribe en una serie de apoyos políticos que el presidente brasileño ha expresado desde el inicio del proceso judicial contra su par argentina.
El encuentro entre ambos líderes también reaviva el debate en Brasil, donde sectores del oficialismo consideran que se trata de un gesto de solidaridad política necesario, mientras que otras voces advierten sobre un posible costo diplomático por el simbolismo que implica visitar a una dirigente condenada por corrupción.
En Argentina, la visita se da en un contexto de tensión entre el kirchnerismo y el Poder Judicial, luego de que se conocieran más de 900 solicitudes de dirigentes y simpatizantes del peronismo para visitar a Cristina en su prisión domiciliaria. A diferencia de esos pedidos, el del presidente Lula se autorizo con celeridad, dada su investidura y los vínculos bilaterales.
Un vínculo de larga data
La relación entre Lula y Cristina se remonta a sus años como presidentes y fue siempre cordial. Ambos compartieron una visión regional común durante sus respectivos mandatos, promoviendo la integración latinoamericana, y se mantuvieron en contacto incluso durante los períodos más críticos de sus trayectorias políticas y judiciales.
En varias oportunidades, Lula expresó su respaldo a la exvicepresidenta argentina, destacando su «coraje» y denunciando lo que considera una persecución judicial. Esta visita parece ratificar ese apoyo, justo en un momento de profundo repliegue político para Cristina Kirchner, que ha evitado declaraciones públicas desde que comenzó a cumplir su arresto en mayo.