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La COP28 alcanza un acuerdo histórico para la transición lejos de los combustibles fósiles

Casi 200 países lanzaron este miércoles en la COP28 un histórico llamado para efectuar «una transición» energética que permita abandonar progresivamente los combustibles fósiles

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En un hito significativo, la Cumbre del Clima de Dubái (COP28) ha alcanzado un acuerdo histórico que señala una «transición para alejarse de los combustibles fósiles». El presidente de la conferencia, sultán Ahmed Al Yaber, superó las tensiones con «petroestados» liderados por Arabia Saudí y aseguró el respaldo de la Unión Europea y 130 países, quienes abogaban por incluir la palabra «eliminación» en el acuerdo.

«Necesitábamos un nuevo camino y lo hemos encontrado», proclamó Al Yaber tras intensas negociaciones, recibiendo la aprobación por consenso entre los delegados de 198 países, destacando la flexibilidad y el interés común sobre el propio. Este acuerdo, considerado como un «paquete histórico para acelerar la acción contra el cambio climático»,  que se apodó como el «consenso de Emiratos Árabes Unidos».

La vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, valoró la transición como dejar atrás los combustibles fósiles y destacó referencias concretas para una transición equitativa. El comisario climático de la UE, Wopke Hoekstra, señaló la importancia de la mención explícita a futuro de los combustibles fósiles, un hecho inédito en tres décadas de cumbres climáticas.

El máximo responsable de cambio climático en la ONU, Simon Stiell, proclamó la COP28 como «el principio del final de los combustibles fósiles» y llamó a trabajar para cumplir el Acuerdo de París, con nuevas contribuciones nacionales alineadas con el objetivo de 1,5 grados para 2025.

El último borrador propuesto por Al Yaber, junto al Balance Mundial desde el Acuerdo de París, establece:

Una transición «equitativa y ordenada» para tomar acciones en esta década crítica y alcanzar cero neto en 2050. La meta inmediata al 2030, impulsada por la UE y la Alianza de Pequeños Estados-Isla, se añadió en respuesta a críticas anteriores.

El acuerdo reconoce la necesidad de una «reducción profunda, rápida y sostenida de las emisiones» para lograr el objetivo de 1,5 grados. La negativa de petroestados a incluir referencias a «eliminación» o «reducción» generó tensiones, prolongando la cumbre.

La eliminación de la producción de carbón sin captura de CO2 y la adaptación de la transición a las necesidades de cada país también figuran en el acuerdo. El compromiso insta a triplicar la capacidad de renovables para 2030.

El texto final:

Marca una senda para abandonar los combustibles fósiles en 2050 y mantener el límite de calentamiento en 1,5ºC, recibió críticas de ecologistas por falta de ambición. A pesar de ello, representantes de la UE, como Teresa Ribera y Wokpe Hoeskstra, celebraron el acuerdo como un paso crucial hacia el cumplimiento del Acuerdo de París y el inicio de una transición acelerada hacia un futuro sin combustibles fósiles.

El principio del fin de los combustibles fósiles es oficialmente declarado en la COP28, un logro histórico que redefine las prioridades económicas globales y establece un claro compromiso hacia un mundo sostenible y libre de carbono. Este acuerdo, aunque con críticas y demandas de mayor ambición, representa un paso firme en la dirección correcta para abordar la crisis climática.

«…Con una referencia sin precedentes a la transición para abandonar todos los combustibles fósiles, el Consenso de los EAU está generando un cambio de paradigma que tiene el potencial de redefinir nuestras economías….»

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