Espectáculo
El hermano y el hijo de Lavezzi, hablaron sobre el incidente del Pocho
El hermetismo que envolvía el incidente que llevó a la hospitalización del exfutbolista Ezequiel «Pocho» Lavezzi en Punta del Este se rompió con las declaraciones de su hermano, Diego Lavezzi, conocido como el «Gringo». En medio de un torrente de especulaciones y rumores sobre el estado de salud del exjugador, Diego se manifestó públicamente para clarificar la situación.
El Pocho Lavezzi, una figura icónica del fútbol argentino, fue noticia cuando fue ingresado en un centro médico de Maldonado el miércoles pasado. Tras ser diagnosticado con una fractura de omóplato en el Sanatorio Cantegril, fue trasladado a Buenos Aires en un avión sanitario. Sin embargo, las circunstancias que llevaron a este incidente aún permanecen en sombras, alimentando una oleada de especulaciones.
Ante esta situación, el hijo del exfutbolista, Tomás Lavezzi, recurrió previamente a las redes sociales para transmitir un mensaje de tranquilidad a los seguidores y desmentir los rumores.
Ahora, su tío, el Gringo, se suma a este intento de aclarar el panorama. En un comunicado breve pero contundente
Diego Lavezzi describió el incidente como un «accidente doméstico«, desmintiendo versiones que hablaban de un brote psicótico o un posible consumo excesivo de drogas.
La declaración del Gringo contrasta con otras versiones, como la ofrecida por la panelista Yanina Latorre en LAM, quien mencionó que el Pocho «no está pasando un buen momento de su vida» y que el incidente tuvo lugar en una fiesta de cumpleaños. Latorre había enfatizado que, a pesar de los rumores sobre apuñalamiento, el episodio no habría sido tan grave.
El estado de salud de Lavezzi es una fuente de preocupación para el mundo del deporte y sus seguidores. Tras su traslado a Buenos Aires, se registraron complicaciones en el aeropuerto, lo que demandó una intervención médica urgente. Aunque se confirmó que el exfutbolista se encuentra fuera de peligro, su recuperación en Rosario será monitoreada de cerca por su familia.
El caso de Ezequiel «Pocho» Lavezzi pone de relieve la delicada línea entre la vida privada de las figuras públicas y el escrutinio mediático. Con su familia buscando proteger su intimidad, la esperanza es que Lavezzi pueda recuperarse pronto y volver a la normalidad. Sin embargo, la atención pública y la especulación continuarán siendo desafíos a enfrentar.