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El Concejo autorizó la creación de un cinerario en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús
El Concejo de Santa Fe autorizó un cinerario en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús para ofrecer un espacio digno para las cenizas de seres queridos.
Hay momentos en los que una familia necesita algo más que un lugar donde dejar las cenizas de un ser querido: necesita un espacio cercano, digno y respetuoso para mantener viva su memoria.
Con esa necesidad como punto de partida, el Concejo Municipal de Santa Fe aprobó una ordenanza que autoriza al Arzobispado de Santa Fe a instrumentar un cinerario común y público y un columbario dentro del predio de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús.
La iniciativa, impulsada por la concejala Silvina Cian, busca brindar una alternativa a las familias del sector que atraviesan el duelo y necesitan un lugar adecuado para el depósito y reposo de las cenizas de sus seres queridos.
“La iniciativa busca dar respuesta a una necesidad concreta de muchas familias, ofreciendo un espacio de cercanía, digno y respetuoso.”
La autorización no implica que el Municipio deba financiar la obra. Por el contrario, la construcción, adecuación y mantenimiento estarán a cargo del Arzobispado y/o de la propia parroquia.
Qué se podrá construir dentro de la parroquia
La ordenanza contempla dos espacios con funciones vinculadas a la disposición de restos cremados: un cinerario común y público y un columbario.
El cinerario permitirá disponer las cenizas en un espacio especialmente destinado para ese fin, mientras que el columbario estará destinado al resguardo de urnas.
La propuesta deberá ajustarse a las normas municipales vigentes en materia urbanística, edilicia, ambiental, de salubridad y de higiene.
Esto significa que la autorización del Concejo constituye un paso administrativo para permitir el proyecto, pero su concreción deberá respetar las condiciones y controles correspondientes.
El Municipio tendrá además la responsabilidad de fiscalizar y controlar el correcto funcionamiento de las instalaciones.
Un servicio pensado desde la cercanía
Uno de los aspectos centrales de la propuesta es la proximidad.
Para muchas familias, disponer de un lugar dentro de su propio barrio puede representar una diferencia significativa en un momento particularmente sensible. No se trata únicamente de resolver dónde colocar las cenizas, sino también de contar con un espacio donde familiares y allegados puedan acercarse a recordar a quienes ya no están.
La concejala Silvina Cian destacó precisamente ese componente social y humano de la iniciativa.
“Un lugar cercano también puede convertirse en un espacio de memoria y acompañamiento para las familias.”
La Municipalidad no deberá afrontar el costo de la obra
Uno de los puntos establecidos en la ordenanza es que el proyecto no generará erogaciones para las arcas municipales.
La construcción, adecuación y mantenimiento del cinerario y el columbario estarán bajo responsabilidad del Arzobispado y/o de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús.
De esta manera, el Municipio autoriza y controla el funcionamiento, mientras que la institución religiosa deberá afrontar las tareas necesarias para poner en condiciones el espacio y garantizar su mantenimiento.
Este esquema permite que una demanda planteada por vecinos y familias pueda avanzar sin incorporar una nueva carga presupuestaria municipal.
Una experiencia que ya tiene antecedentes en Santa Fe
La decisión del Concejo no constituye un caso aislado.
La ciudad ya cuenta con antecedentes de autorizaciones para la instalación de cinerarios en distintos templos religiosos. La nueva iniciativa toma esas experiencias como referencia para avanzar con una propuesta similar en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús.
Entre los antecedentes mencionados aparecen:
- Parroquia San Pedro, mediante la Ordenanza N.º 12.507.
- Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en barrio El Pozo, mediante la Ordenanza N.º 12.891.
- Nuestra Señora de Luján, mediante la Ordenanza N.º 12.714.
- Nuestra Señora de Lourdes, mediante la Ordenanza N.º 12.342.
- Nuestra Señora del Tránsito, mediante la Ordenanza N.º 12.599.
Según explicó Cian, esas experiencias permitieron comprobar que este tipo de espacios pueden funcionar de manera ordenada y cumplir una función social para las familias.
Cinerarios: una alternativa para la disposición de cenizas
La expansión de la cremación también plantea nuevas necesidades para las ciudades.
Cuando una persona es cremada, sus familiares deben decidir qué hacer con las cenizas. Algunas familias optan por conservarlas en sus hogares, otras las depositan en cementerios o espacios destinados específicamente a urnas y también existen quienes eligen esparcirlas en determinados lugares.
El cinerario aparece así como una alternativa institucionalizada para quienes buscan un sitio permanente y comunitario.
En este caso, además, el espacio estará ubicado dentro del predio de una parroquia, lo que puede ofrecer una dimensión religiosa y simbólica para aquellas familias que mantienen un vínculo con la institución.
La iniciativa también permite pensar los espacios de despedida desde una perspectiva diferente: no solamente como lugares asociados al entierro tradicional, sino como ámbitos destinados a la memoria, el acompañamiento y el recuerdo.
Dato destacado: la ciudad de Santa Fe ya cuenta con al menos cinco antecedentes normativos de autorización de cinerarios en parroquias.
Qué falta para que el proyecto se concrete
La aprobación del Concejo habilita el desarrollo de la iniciativa, pero todavía deben cumplirse las condiciones necesarias para su puesta en funcionamiento.
El Arzobispado y/o la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús deberán avanzar con la construcción o adecuación del espacio, respetando las exigencias municipales.
A partir de allí, el Municipio deberá ejercer las tareas de fiscalización correspondientes para verificar que las instalaciones funcionen de acuerdo con la normativa.
El próximo paso, por lo tanto, será transformar la autorización legislativa en un espacio concreto que pueda ser utilizado por las familias.
Una respuesta concreta para una necesidad cada vez más visible
Detrás de una decisión administrativa existe una situación profundamente humana: qué hacer con los restos de una persona querida y dónde conservar su memoria.
La creación de este cinerario en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús busca ofrecer una respuesta cercana a esa pregunta.
La iniciativa también se apoya en experiencias anteriores de la ciudad y establece un esquema en el que la institución responsable afrontará los costos de construcción y mantenimiento, mientras el Estado municipal conservará sus facultades de control.
Ahora, el desafío será que la autorización se traduzca en un espacio adecuado, accesible y respetuoso.
Porque cuando una familia atraviesa un duelo, tener un lugar donde volver también puede ser una forma de seguir recordando.
Siguiente paso: el Arzobispado y la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús deberán avanzar con la adecuación del espacio y cumplir las exigencias municipales antes de poner en funcionamiento el cinerario y el columbario.