Deportes

Crisis sin fin en San Lorenzo: cómo llegó el club a esta debacle y por qué Tapia sigue sosteniendo a Moretti

El club de Boedo atraviesa uno de los peores momentos de su historia reciente: deudas, escándalos y una dirigencia dividida que no encuentra salida.

Publicado

el

El presente de San Lorenzo es tan confuso como desesperante. A más de un año de asumir, el presidente Marcelo Moretti enfrenta una crisis institucional que parece no tener retorno. Acusaciones de corrupción, renuncias en masa, sueldos impagos y la desconfianza total de los hinchas marcan un escenario de caos. En medio de todo, Claudio “Chiqui” Tapia y la AFA continúan sosteniendo a Moretti, pese a los escándalos que sacuden al club.

De la promesa al colapso dirigencial

La crisis de San Lorenzo tuvo su punto de partida en julio de 2024, cuando salió a la luz un comprobante trucho por la compra del futbolista Matías Reali. El hecho destapó sospechas sobre la transparencia del manejo económico de Moretti. Desde entonces, el club cayó en una espiral de desconfianza, déficit millonario y conflictos internos.

Los socios, que suman más de 90.000, pasaron del apoyo incondicional a la furia. Las tribunas del Nuevo Gasómetro estallan en insultos hacia la dirigencia y los cantos de “Moretti, hijo de p…” se volvieron una postal habitual.

El escándalo de los 20 mil dólares

En abril de este año, una cámara oculta del programa Telenueve denuncia mostró a Moretti recibiendo un fajo de 20.000 dólares que, según se informó, era parte de un acuerdo irregular por la llegada de un joven futbolista. La escena lo mostró guardando el dinero en el bolsillo interno de su saco.

El episodio desató un terremoto político en Boedo. Moretti pidió licencia y Julio Lopardo asumió como presidente interino. Pero las divisiones internas, la falta de pagos y las renuncias hicieron imposible la gobernabilidad. Meses después, Moretti volvió a su cargo, protegido por una resolución judicial y con el apoyo explícito de Tapia.

Tapia, la AFA y un respaldo que incomoda

El presidente de AFA, Claudio Tapia, mantiene firme su apoyo a Moretti. Según distintas fuentes, el dirigente ve en la crisis de San Lorenzo un riesgo institucional mayor: una intervención judicial o estatal podría abrir la puerta a una injerencia política en el fútbol argentino, algo que busca evitar a toda costa.

Además, Tapia mantiene una relación de conveniencia con Moretti. San Lorenzo cedió jugadores como Bruera, Barrios y Porra a Barracas Central, el club de Tapia. Por eso, el titular de la AFA lo considera el “mal menor” frente al caos.

Una situación insostenible en el vestuario

El conflicto también golpea al plantel profesional. Los jugadores publicaron esta semana un comunicado en redes sociales denunciando salarios impagos, promesas incumplidas y condiciones indignas para entrenar, como la falta de agua caliente. “Desde agosto no cobramos en tiempo y forma. La situación es insostenible”, expresaron los futbolistas.

Minutos después, el mensaje fue eliminado. Según trascendió, AFA intervino y pagó los sueldos atrasados, intentando apagar un nuevo incendio en medio del colapso general.

Un club paralizado y sin rumbo

Moretti se niega a renunciar y denuncia un intento de “golpe institucional”. Mientras tanto, la Justicia lo obliga a convocar a una nueva reunión de comisión directiva que podría derivar en acefalía. En las calles, los hinchas exigen elecciones y la salida total de la dirigencia.

Publicidad

La crisis de San Lorenzo ya no es sólo deportiva: es moral, económica y política. El club que alguna vez fue ejemplo de resurgimiento popular hoy depende del salvavidas de la AFA y de un dirigente que insiste en mantenerse a flote, aunque el barco esté hundido.

Más Visitadas

Salir de la versión móvil