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Colapinto no puede salir del mal momento: un toque en plena remontada lo dejó afuera del GP de Estados Unidos

El argentino avanzaba posiciones en Austin después de largar último, pero un choque con Arvid Lindblad dañó su Alpine y terminó obligándolo a abandonar. Es el tercer retiro en las últimas cuatro carreras y ahora apunta a recuperarse en México.

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DEPORTES- La ilusión de Franco Colapinto de cambiar el rumbo de un fin de semana complicado terminó de la peor manera en el Gran Premio de Estados Unidos de Fórmula 1. El piloto argentino protagonizaba una carrera de recuperación en el circuito de Austin, pero un incidente con el británico Arvid Lindblad dañó su Alpine y lo obligó a abandonar cuando todavía quedaban varias vueltas para la bandera a cuadros.

El resultado volvió a golpear al argentino, que atraviesa una etapa difícil en la categoría. Después de largar desde el fondo de la grilla, Colapinto había conseguido avanzar posiciones y llegó a ubicarse momentáneamente en el puesto 14. Sin embargo, el contacto en la primera curva cambió por completo el desarrollo de su carrera.

El equipo Alpine intentó mantenerlo en pista durante algunas vueltas para evaluar los daños, pero el monoplaza había perdido demasiada carga aerodinámica. Finalmente, llegó la orden de retirar el vehículo.

Una remontada que prometía más

Colapinto había llegado a Austin con la expectativa de dejar atrás los resultados adversos de las carreras anteriores. No obstante, una penalización de diez posiciones por el reemplazo de la unidad de control electrónica complicó su panorama desde antes de la largada.

El argentino debió partir desde el vigésimo lugar y apostó por una estrategia diferente: comenzar la competencia con neumáticos duros para intentar extender su primer tramo de carrera.

La elección buscaba abrir una oportunidad frente a sus rivales, aunque el tráfico y las dificultades para adelantar condicionaron sus posibilidades. El aire sucio generado por los autos que circulaban delante también provocó un sobrecalentamiento de los neumáticos, una situación que complicó el ritmo del Alpine.

A pesar de esos inconvenientes, Colapinto consiguió ganar terreno. Superó a Valtteri Bottas en la largada, avanzó en el pelotón y mantuvo una disputa con Carlos Sainz. Incluso llegó a ocupar el puesto 14 mientras varios competidores ingresaban a boxes.

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La carrera parecía ofrecerle una oportunidad para recuperarse. Pero, después de su parada y de colocar neumáticos blandos, llegó el incidente que terminó con sus aspiraciones.

El toque con Lindblad que cambió todo

El contacto se produjo en la curva 1 del circuito estadounidense. Colapinto circulaba por el interior, mientras Lindblad intentaba avanzar por el exterior. En medio de la maniobra, los autos chocaron y el Alpine recibió daños importantes en su sector delantero derecho.

Los comisarios analizaron lo sucedido, aunque no consideraron necesario abrir una investigación formal.

Después de la carrera, el argentino explicó que la situación se había vuelto especialmente complicada porque había varios pilotos involucrados en la disputa por la posición.

“Estábamos los tres a la par y me hicieron sándwich”, contó Colapinto al referirse al episodio con Lindblad y Pierre Gasly.

El británico, por su parte, ofreció su propia interpretación. Según explicó, había logrado avanzar tras una parada temprana y buscaba completar una maniobra de adelantamiento que también involucraba al otro piloto de Alpine.

Las versiones reflejaron las distintas perspectivas de una situación que terminó perjudicando especialmente al argentino, cuyo auto quedó comprometido para el resto de la competencia.

Alpine detectó daños irreparables para seguir compitiendo

Tras el impacto, Colapinto intentó continuar. Sin embargo, los daños en el piso del vehículo y la pérdida de carga aerodinámica afectaron el rendimiento del monoplaza.

El equipo decidió retirarlo de la carrera cinco vueltas después del incidente. De esa manera, el piloto de Pilar sumó otro abandono en una temporada que, en este tramo, se volvió mucho más complicada de lo esperado.

“Una carrera dura, difícil, muchos daños al final”, resumió el argentino al analizar lo ocurrido.

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También reconoció que el comportamiento del auto no había sido malo al comienzo, aunque el tránsito entre tantos vehículos dificultó mantener los neumáticos en condiciones óptimas.

La frustración fue evidente, especialmente porque el avance en la clasificación había alimentado la esperanza de terminar la jornada con un resultado más favorable.

Una racha negativa que necesita cortar

El abandono en Austin profundizó la preocupación por los últimos resultados de Colapinto. El argentino no pudo completar las carreras de Azerbaiyán y Singapur, por lo que el retiro en Estados Unidos significó su tercer abandono en las últimas cuatro competencias.

Además, encadenó cuatro carreras consecutivas sin sumar puntos, una secuencia que contrasta con la regularidad que había conseguido mostrar en otra etapa de la temporada.

“Mucho DNF últimamente. De no tener ninguno, a tres en cuatro carreras… Hay que cortar esta racha dura”, reconoció el piloto.

La situación representa un desafío tanto para Colapinto como para Alpine, que necesita encontrar respuestas para mejorar el rendimiento y la fiabilidad del conjunto en el tramo final del campeonato.

Más allá de las dificultades, el argentino todavía tiene carreras por delante para cambiar la tendencia y cerrar el año con mejores sensaciones.

México, la próxima oportunidad de recuperación

Colapinto eligió no quedarse únicamente con la frustración de Austin y rápidamente puso la mirada en la próxima fecha del calendario.

“Hay que resetear rápido, enseguida se viene México por suerte”, expresó después de abandonar.

El Gran Premio de México aparece como una nueva oportunidad para dejar atrás los problemas recientes, recuperar confianza y volver a completar una carrera sin contratiempos.

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La prioridad será encontrar un fin de semana más limpio, aprovechar las oportunidades que aparezcan y evitar que los incidentes vuelvan a condicionar su rendimiento.

En Austin, Colapinto había mostrado capacidad para avanzar desde el fondo, pero esa recuperación quedó truncada por el contacto con Lindblad y los daños posteriores en su Alpine.

Ahora, el desafío será convertir esa frustración en aprendizaje y cortar una racha que se volvió demasiado pesada. La temporada todavía ofrece margen para buscar una respuesta en la pista, y el argentino necesita que la próxima carrera marque un punto de inflexión.

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