A partir de la medianoche del martes 2 de abril aumentan los combustibles. YPF aplicará un incremento en los precios de la nafta y el gasoil, en un ajuste que rondará el 2%. Se espera que esta medida sea replicada por el resto de las petroleras, siguiendo la tendencia del mercado.
El aumento llega luego de que en marzo el Gobierno actualizara en un 0,4% los impuestos aplicados a la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil. Como resultado, las empresas petroleras realizaron una suba promedio del 1,9% en los surtidores. Este nuevo ajuste responde a la dinámica de costos y presiones inflacionarias que afectan al sector.
Caída en las ventas de combustibles
A pesar de los aumentos en los precios, el consumo de combustibles sigue en retroceso. En febrero de 2025, el volumen total vendido en estaciones de servicio fue de 1.309.505 metros cúbicos, lo que representó una disminución del 4% en comparación con el mismo mes del año anterior. Además, la caída se acentuó en relación con enero de 2025, con una contracción del 7,9%.
Este descenso marca el decimoquinto mes consecutivo de baja en la demanda, reflejando el impacto de la situación económica y la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores. El segmento de naftas representó el 58% del total de ventas en febrero, mientras que el gasoil alcanzó el 42%, evidenciando una ligera prevalencia de la nafta en la demanda general.
A su vez, el comportamiento del mercado mostró variaciones entre ambos combustibles, con algunos sectores afectados de manera diferenciada. Mientras que el gasoil es clave para el transporte y la producción, la caída en su consumo podría estar vinculada a una menor actividad económica.
Con este nuevo incremento, se espera un impacto en el bolsillo de los consumidores y en los costos del transporte y la logística, lo que podría generar nuevos desafíos en el panorama económico actual.